Corea del Sur refunde diez proyectos en una sola ley cripto y la oposición mete el mismo día la supresión del impuesto del 22%
Corea del Sur va a escribir por fin su gran ley cripto, y lo hace en el peor momento posible para que le importe a alguien: sus cinco bolsas en wones mueven ahora unos 597.800 millones de…

Corea del Sur va a escribir por fin su gran ley cripto, y lo hace en el peor momento posible para que le importe a alguien: sus cinco bolsas en wones mueven ahora unos 597.800 millones de wones al día, alrededor de 400 millones de dólares, según los datos de CoinGecko recogidos por Yonhap. Eso es aproximadamente el 1% del volumen diario de la bolsa de Seúl. El mercado que la ley pretende ordenar se ha quedado casi vacío mientras la ley se discutía.
La Comisión de Servicios Financieros (FSC) comunicó a la Asamblea Nacional, antes de su comparecencia de política, que prepara con el gobernante Partido Democrático un texto único, la Ley Marco de Activos Digitales, que absorbería los diez proyectos que hoy duermen en el Parlamento. Lo informó el diario económico Edaily y lo recogió Cointelegraph. El mismo miércoles, en el comité de Finanzas, la oposición metía en el orden del día un proyecto para borrar el impuesto cripto antes de que llegue a existir.
Qué hay dentro del texto único
El borrador que describe la FSC no es una ley de stablecoins, aunque así se venda. Cubre la emisión y la circulación de monedas estables, las reglas de negocio para las empresas de activos digitales, los requisitos de entrada para operar un exchange, las obligaciones de información, los controles internos y los estándares de resiliencia de los sistemas. Es, en la práctica, la segunda fase de la regulación coreana: la primera, la ley de protección de usuarios de 2024, se limitó a exigir custodia separada, seguros y vigilancia de manipulación. Esta decide quién puede fabricar dinero digital y quién puede ser dueño de la puerta por la que pasa.
La lógica de fusionar diez proyectos en uno es de aritmética parlamentaria, no de técnica jurídica. Con diez textos compitiendo, cada comisión negocia contra un blanco móvil y nadie tiene la culpa de que no avance nada. Con un texto del Gobierno y del partido mayoritario, aparece un documento de referencia sobre el que enmendar. Es el mismo movimiento que hizo Japón cuando decidió meter el bitcoin en su ley de valores en lugar de seguir parcheando la de servicios de pago, y que Taiwán hizo con su primera ley cripto en julio.
La pelea real: quién puede emitir un won digital
Los dos puntos que han bloqueado la segunda fase durante meses siguen sin resolverse, y ninguno es técnico. El primero: si el emisor de una stablecoin en wones tiene que ser mayoritariamente propiedad de un banco. El segundo: si hay que imponer límites de participación a los exchanges grandes.
El primero decide si Corea tendrá un ecosistema de monedas estables o una extensión del negocio bancario con otro nombre. El argumento de la vía bancaria es que un emisor no bancario que quiebre arrastra saldos que la gente creía tan seguros como un depósito. El argumento contrario es que la propiedad bancaria mayoritaria mata la competencia antes de que nazca y garantiza que el won digital llegue tarde y caro. La discusión no es abstracta: hace dos días contamos cómo Coupang ya paga a sus restaurantes con un won digital que Corea todavía no ha legalizado. El mercado no está esperando a la ley.
El segundo punto apunta directamente a Upbit y Bithumb, que entre las dos concentran del 87% al 90% del volumen coreano según los cortes de Tiger Research y de la propia FSC. Un límite de participación en un mercado con esa concentración no es una regla de gobierno corporativo, es una decisión sobre si el operador dominante puede seguir siendo de quien es. Nada de esto se resuelve con un cambio de redacción.
El impuesto que la oposición quiere matar antes de que nazca
Desde el 1 de enero de 2027, los ingresos por transmitir o prestar activos digitales que superen 2,5 millones de wones al año, unos 1.700 dólares, pagarán un 20% más un 2% de impuesto local. El 22% total ya sobrevivió a varios aplazamientos, y el 7 de mayo el Ministerio de Finanzas confirmó que esta vez sí entra en vigor.
El proyecto que la oposición puso este miércoles sobre la mesa del comité de Finanzas y Planificación Económica no lo retrasa: lo suprime. Es una enmienda a la Ley del Impuesto sobre la Renta presentada el 19 de marzo por el diputado Song Eon-seok, del Partido del Poder Popular, que elimina el artículo entero. El argumento de la oposición es de agravio comparativo: grava a quien opera con cripto mientras la mayoría de los inversores minoristas en acciones sigue exenta.
Ese argumento, incómodamente, lo respalda el propio mercado. El volumen diario combinado de Upbit, Bithumb, Coinone, Korbit y Gopax cayó cerca del 89% en un año, de 2.820 millones de dólares en julio de 2025 a unos 305 millones este julio, según CoinGecko. El dinero minorista no desapareció: se fue al KOSPI, que venía de un año de subida próxima al 114% antes del derrumbe del martes.
Once millones de inversores registrados y casi nadie operando
La cifra que explica la urgencia política es esta: Corea tiene alrededor de 11 millones de inversores cripto registrados, según la guía de mercado de Tiger Research publicada por CoinGecko. En un país de 51 millones de habitantes, eso es una quinta parte de la población con una cuenta abierta. Esos once millones no han cerrado la cuenta, simplemente han dejado de usarla.
Para un legislador, un padrón de once millones de personas es un electorado. Para Hacienda, es una base imponible que empieza a contar en cinco meses. Y para la FSC, es el motivo por el que la caída del volumen no reduce el riesgo: las cuentas siguen ahí, con saldos, en plataformas que la ley actual apenas obliga a nada más que a custodiar bien. La bajada de ingresos por comisiones ya ha forzado a algunas plataformas pequeñas a vender reservas de cripto para levantar caja, según los datos revisados por Cointelegraph. Una ley que exige controles internos y resiliencia de sistemas llega justo cuando los operadores marginales tienen menos dinero para pagarlos.
La otra cara: un anuncio no es una ley
Conviene bajar la temperatura. La FSC no ha fijado cuándo ni cómo presentará el texto refundido, y los dos puntos que llevan meses bloqueados siguen bloqueados. En el frente fiscal es peor: ni el subcomité tributario ni el de peticiones que deben revisar la supresión del impuesto están constituidos por completo, y no hay fechas de revisión. La petición popular contra el impuesto, con más de 50.000 firmas, espera a un subcomité que todavía no existe del todo.
El Gobierno y el Partido Democrático apoyan aplicar el impuesto. La oposición quiere borrarlo. Eso significa que el mismo miércoles en que el Ejecutivo anuncia un texto único para ordenar el sector, el Parlamento empieza a tramitar la eliminación de la pieza fiscal de ese mismo sector, empujada por el partido contrario. No es un plan, son dos planes chocando en el mismo pasillo.
Corea ya sabe qué pasa cuando la regulación llega después del hecho: en julio, Google bloqueó en Android a 29 exchanges extranjeros a petición de las autoridades, y 15 de ellos nunca habían sido denunciados por nadie.
Qué vigilar en las próximas semanas
Tres cosas concretas, y ninguna es el titular de hoy.
La fecha de presentación del texto refundido. Mientras la FSC no diga cuándo lo mete en la Asamblea, el anuncio vale como declaración de intenciones. Si el texto no entra antes de que arranque el periodo de sesiones de otoño, el impuesto del 1 de enero llegará sin la ley marco que lo acompañe.
La redacción sobre la propiedad bancaria del emisor. Es el único párrafo que decide si el won digital lo emiten bancos o compañías tecnológicas. Cualquier filtración del borrador que toque ese punto vale más que diez declaraciones sobre innovación.
La constitución de los subcomités. Sin subcomité tributario formado no hay revisión del impuesto, y sin revisión el 22% entra por defecto el 1 de enero de 2027. La señal a seguir no es el debate, es el acta de constitución.
Y una cuarta, más sucia: el volumen. Si los 400 millones diarios siguen bajando mientras el KOSPI se recupera del golpe del martes, Corea acabará teniendo la ley cripto más completa de Asia para un mercado del tamaño de un exchange mediano. No sería la primera vez que un país legisla el edificio después de que se hayan mudado los inquilinos.
Fuentes: Cointelegraph, Edaily, Yonhap, CoinGecko, Tiger Research, FXStreet, Ministerio de Finanzas de Corea del Sur.