La Fed cierra hoy el plazo de la cuenta que metería a las stablecoins en Fedwire, y mientras la diseña ha congelado la puerta antigua hasta diciembre
A medianoche de hoy la Reserva Federal deja de recibir cartas. El expediente se llama OP-1878 y lleva el título más soporífero que se le puede poner a una decisión importante: revisiones…

A medianoche de hoy la Reserva Federal deja de recibir cartas. El expediente se llama OP-1878 y lleva el título más soporífero que se le puede poner a una decisión importante: revisiones propuestas a la Política de Riesgo del Sistema de Pagos y a las Directrices de Acceso a Cuentas y Servicios. Traducido: si un emisor de stablecoins o una fintech de pagos puede tener cuenta propia en el banco central de Estados Unidos y mover dólares por Fedwire y FedNow sin pedirle permiso a un banco intermediario.
La propuesta salió el 20 de mayo y se publicó en el Federal Register el 26. Lo que casi nadie leyó es el último párrafo: mientras el Board decida, ha pedido a los bancos regionales de la Reserva que paren las decisiones sobre solicitudes de cuenta de las entidades de nivel 3, la categoría donde viven los bancos cripto sin seguro federal de depósitos. La Fed dibuja una puerta nueva en el plano y cierra la vieja con la obra en marcha. Según el análisis de Sullivan & Cromwell, espera levantar esa pausa el 31 de diciembre de 2026 o antes.
Qué es exactamente una "cuenta de pago"
No es una master account, y ese es el punto entero del diseño. Es una cuenta de propósito limitado, solo para instituciones que ya son legalmente elegibles: la propuesta no amplía la elegibilidad de nadie, crea un carril más estrecho para quien solo quiere liquidar pagos, propios y de sus clientes.
El reparto de lo que se concede y lo que no explica la filosofía mejor que cualquier comunicado:
| Servicio o privilegio | Cuenta de pago |
|---|---|
| Fedwire Funds, FedNow, National Settlement Service | Sí |
| Fedwire Securities (transferencias libres de pago) | Sí |
| FedACH | No |
| Crédito intradía y descubiertos | No, se rechaza la operación |
| Ventanilla de descuento | No |
| Intereses sobre el saldo | No |
Hay además un calendario: 45 días para evaluar las solicitudes de nivel 1 desde que la documentación está completa, 90 para las de niveles 2 y 3. Son objetivos, no plazos obligatorios, pero poner un número por escrito es novedad en un procedimiento que ha dejado solicitantes esperando años sin respuesta ni negativa formal.
La pausa es la noticia dentro de la noticia
El nivel 3 agrupa a las entidades no aseguradas federalmente y con menor supervisión federal comparable: bancos estatales de propósito especial, fideicomisos, figuras que existen sobre todo porque algún estado quiso dar cobertura legal a la custodia de activos digitales. Son los que llevan años pidiendo cuenta y los que ahora quedan formalmente en espera. El caso testigo de esa espera ya está en el Tribunal Supremo: Custodia Bank, el banco cripto de Wyoming, lleva cinco años litigando por la llave del sistema de pagos con un argumento central, que la Fed no decide, dilata. Con la pausa escrita en el propio expediente, la queja pasa a ser política publicada.
Por qué las stablecoins la quieren tanto
Un emisor de stablecoins vive de dos cosas: que su token valga siempre un dólar y que el usuario pueda entrar y salir rápido. Ese último tramo depende hoy de bancos comerciales, con sus horarios, sus cortes de liquidación y su discrecionalidad para cerrarle la cuenta a un cliente cripto un viernes por la tarde. Con acceso directo a Fedwire y FedNow, el emisor gestiona su liquidez en tiempo real, sin un banco entre él y el dólar.
El contexto normativo empuja igual. La ley GENIUS obliga a los emisores autorizados a atender los rescates a la par, y las agencias cierran el andamiaje: hoy mismo la Oficina del Contralor de la Moneda ha abierto a comentarios hasta el 25 de septiembre el paquete de formularios para solicitar licencia como emisor de stablecoins de pago. Un régimen que exige liquidez inmediata y otro que la deja depender de un intermediario son difíciles de sostener a la vez.
La banca comunitaria no discute el saldo, discute el depósito
Las cartas de los bancos pequeños apuntan todas al mismo hueco: las limitaciones recaen sobre la cuenta, no sobre quién la usa. Cameron Armagost, presidente de mercado de Bank of Colorado, escribió que dar acceso directo a entidades sin requisitos prudenciales comparables les entrega los beneficios sin las salvaguardas correspondientes. PriorityOne Bank y American Commercial Bank & Trust piden límites iniciales bajos de saldo y de número de cuentas, obligaciones antiblanqueo explícitas y mecanismos para restringir el acceso cuando aparezca un riesgo. PriorityOne añade una petición de escribano: que la Fed diga por escrito que una cuenta de pago no es un camino hacia una master account.
Debajo del argumento técnico hay uno comercial que nadie esconde. Bank of Colorado avisa de que el acceso directo puede desviar depósitos y actividad de pagos de la banca comunitaria, y PriorityOne lo ata a lo que financian esos depósitos: crédito a pequeñas empresas y vivienda rural.
La otra cara: sin ACH no sirve, y el fantasma de FTX
El sector que se supone beneficiado ha entregado hoy su propia queja. La Financial Technology Association apoya el marco y a la vez sostiene que, sin acceso a FedACH, la cuenta no da acceso práctico a la infraestructura de pagos esencial del país. Es cuestión de volumen: por ACH van las nóminas, las domiciliaciones, los pagos recurrentes y la carga de saldo de cualquier aplicación financiera. Con datos de la propia Fed, recuerda que FedACH movió 104,06 billones de dólares en 2024, y con datos de Nacha añade el remate: dos bancos concentraron alrededor de la mitad de las transacciones ACH del país ese año, así que obligar a pasar por un intermediario conserva esa concentración intacta. La Fed excluye ACH porque la cuenta se limita a servicios con control automático de descubiertos; la asociación lo admite y propone rodearlo con prefinanciación reforzada y una entrada por fases.
La objeción más ruidosa del día llega de Better Markets, cuya carta contraria firma su director de política bancaria, Christopher Appel: la propuesta acerca dinero contaminado al sistema de pagos y anima a que los depósitos salgan de la banca regulada hacia el ecosistema cripto. Y usa el ejemplo que sabe que duele, sosteniendo que con este marco vigente en 2022 una firma como FTX podría haber operado sobre Fedwire y FedNow mientras cometía uno de los mayores fraudes financieros del país.
La Fed se creó para ser un banco de bancos, no el banco de las empresas cripto.
El argumento tiene un flanco, porque la propuesta no amplía la elegibilidad legal y una entidad sin licencia bancaria seguiría sin poder pedirla. Y tiene un punto difícil de rebatir, el mismo de los bancos comunitarios: el sello del banco central no es solo fontanería, es reputación, y la reputación sirve para captar clientes que luego nadie supervisa igual.
Qué hay que vigilar
- El recuento final. El portal de la Fed llevaba 48 cartas antes del cierre. El peso de la banca comunitaria frente al de las fintech marcará el tono de la regla final.
- Si aparece FedACH en la versión definitiva. Es la concesión que haría de la cuenta infraestructura de verdad para un emisor de stablecoins, y la que más resistencia tiene.
- El 31 de diciembre. Fecha en la que la Fed espera levantar la pausa sobre las solicitudes de nivel 3. Si pasa sin regla final, la espera de los bancos cripto entra en su sexto año.
- Requisitos antiblanqueo añadidos. Si la Fed exige evaluaciones independientes a las entidades no aseguradas, el coste puede dejar la cuenta fuera del alcance de los solicitantes pequeños.
- El FOMC de mañana y el miércoles. No decide esto, pero sí el precio del dinero que circularía por esas cuentas.
Durante un siglo, el acceso al balance de la Reserva Federal fue la frontera que separaba a un banco de todo lo demás. La cuenta de pago propone que esa frontera tenga dos alturas, una para quien presta y otra para quien solo mueve dinero. Es la primera vez que la Fed escribe en su normativa que hay más de una forma de estar dentro.
Documentación: Federal Reserve Board (OP-1878), Federal Register, PYMNTS, Better Markets, Financial Technology Association, Sullivan & Cromwell, Nacha.