BTC/USD — —ETH/USD — —BNB/USD — —SOL/USD — —XRP/USD — —BTC/USD — —ETH/USD — —BNB/USD — —SOL/USD — —XRP/USD — —
Regulación

Wall Street pide deshacer la ley de stablecoins que ayudó a escribir, y monta su propia red por si vuelve a perder

Hace justo un año, los mayores bancos de Estados Unidos se sentaron a negociar la ley que iba a legalizar las stablecoins. Perdieron la pelea que de verdad les importaba y firmaron igual.…

FretchCop 6 min de lectura
Wall Street pide deshacer la ley de stablecoins que ayudó a escribir, y monta su propia red por si vuelve a perder

Hace justo un año, los mayores bancos de Estados Unidos se sentaron a negociar la ley que iba a legalizar las stablecoins. Perdieron la pelea que de verdad les importaba y firmaron igual. Este lunes 13 de julio, Bloomberg reveló que ya trabajan para deshacer aquel acuerdo: JPMorgan, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo y HSBC presionan al Congreso para reformar la GENIUS Act y cerrar la puerta al rendimiento de las stablecoins. Traducido del lenguaje del lobby: quieren la repetición de la jugada.

No es un capricho. Un informe del Tesoro cifró en hasta 6,6 billones de dólares los depósitos bancarios que podrían migrar hacia las stablecoins si estas, o sus socios, acaban pagando intereses parecidos a los de una cuenta. Una cuenta corriente que apenas renta suena a poco al lado de una cartera cripto que ofrece un 4% o un 5%. Los bancos lo saben, y por eso están moviendo ficha en dos tableros a la vez: el Congreso y su propia infraestructura.

$6,6 billones
Depósitos bancarios en la categoría más expuesta a huir hacia stablecoins, según una estimación del Tesoro de abril de 2025

Qué ganaron y qué perdieron en la GENIUS Act

La GENIUS Act, que Donald Trump firmó el 18 de julio de 2025, fue el primer marco federal para las stablecoins de pago. Impuso reservas 1:1, auditorías y un régimen de licencias, y prohibió que los emisores paguen intereses a quien tiene los tokens. Ahí está la victoria parcial de la banca: sobre el papel, una stablecoin no puede disfrazarse de cuenta de ahorro.

El problema, dicen ahora, es la puerta lateral. La ley veta que el emisor pague rendimiento, pero no impide que lo haga un tercero. Un exchange como Coinbase, una filial del propio emisor o un socio cualquiera pueden repartir recompensas que funcionan casi exactamente como intereses. Ese matiz, que parecía técnico en 2025, se ha convertido en el agujero por el que la banca teme que se escape el dinero de sus clientes. Por eso pide al Congreso que lo tape en la próxima ley de estructura de mercado, la CLARITY Act, y que de paso ponga coto a los emisores con licencia estatal, capaces de operar por todo el país sin la supervisión federal que sí soportan los bancos.

El reloj corre hacia el 18 de julio

La presión tiene fecha marcada en rojo. La GENIUS Act dio a los reguladores un año para convertir el texto en reglas aplicables, y ese plazo vence el 18 de julio de 2026, dentro de pocos días. Seis agencias federales (la OCC, la FDIC, la Reserva Federal, la NCUA, el Tesoro y el tándem FinCEN/OFAC) tenían que cerrar la letra pequeña, y ninguna ha publicado todavía sus reglas definitivas. Los borradores que se conocen ya fijan un suelo de capital de cinco millones de dólares y colchones de reembolso escalonados, tan exigentes que un emisor mediano apenas sobrevive a la aritmética del cumplimiento.

Ese vacío es justo lo que la banca intenta aprovechar. Los reguladores pueden afinar cómo se opera, pero solo el Congreso puede cambiar la ley misma. Y como en la fase de reglamento las cripto han conseguido casi todo lo que querían, los bancos han devuelto la pelota al terreno legislativo, donde calculan que tienen más margen para ganar lo que no lograron negociando.

5
Los mayores bancos de EE.UU. en la campaña
18-jul
Vence el plazo del reglamento
2027
Su propia red blockchain, en marcha

El plan B: montar su propia blockchain

Aquí está lo más revelador. JPMorgan, Bank of America, Citigroup y Wells Fargo no lo fían todo al Congreso. Según adelantó The Wall Street Journal, preparan una red compartida de depósitos tokenizados a través de The Clearing House, la utilidad de pagos propiedad de la propia gran banca, con lanzamiento previsto para la primera mitad de 2027. La idea es una especie de Zelle para dinero en cadena: liquidación instantánea y programable, pero dentro del perímetro regulado y con el seguro de la FDIC que los bancos ya controlan.

El movimiento tiene lógica de ajedrez. Si los bancos ofrecen depósitos en blockchain con la misma velocidad que una stablecoin, debilitan el argumento político para dejar que emisores no bancarios paguen más a sus usuarios. Dicho sin rodeos, es competencia disfrazada de protección al consumidor. Brian Moynihan, consejero delegado de Bank of America, ya lo dejó caer el día que se aprobó la ley: si lo vuelven legal, ellos entrarán en ese negocio.

Una guerra de 6,6 billones... o de mucho menos

Conviene mirar las cifras con lupa. El famoso dato de los 6,6 billones sale de un comité asesor del Tesoro y describe los depósitos transaccionales, el dinero a la vista más fácil de mover, no una predicción de fuga real. La Asociación de Banqueros Americanos, por su parte, calculó que el golpe a la capacidad de préstamo de la banca podría ir de 65.000 millones a 1,26 billones de dólares. Es un rango tan absurdamente amplio que confiesa lo esencial: nadie sabe el número. Lo que sí conocen los directores financieros es la dirección del viento, y les incomoda de veras.

«Los bancos no están contentos con el acuerdo que hicieron en la GENIUS Act, y quieren repetirlo.» — Portavoz de Coinbase ante Bloomberg Government

La otra cara: no todo es corporativismo

Sería cómodo pintar a la banca como el villano que quiere estrangular la innovación, pero su argumento de estabilidad tiene fondo. Una stablecoin que paga rendimiento y vive fuera de las reglas de capital, liquidez y seguro de depósitos que rigen a un banco se parece demasiado a la banca en la sombra. Jamie Dimon, de JPMorgan, lleva meses avisando de que ese diseño puede reventar el sistema en la próxima crisis de confianza, y no le falta un punto: si millones de personas mudan sus ahorros a un instrumento sin FDIC y un mal día quieren salir todas a la vez, el riesgo de pánico bancario es tan viejo como real.

Del otro lado, las cripto responden que la banca negoció estas reglas hace un año, perdió el debate del rendimiento y ahora intenta relitigarlo por la puerta de atrás porque la tecnología funciona mejor de lo que esperaba. El mercado de stablecoins ya supera los 300.000 millones de dólares, con USDT y USDC copando más del 80%, y no da señales de frenar. Dimon lo resumió con crudeza en Fox Business: lucharán contra el rendimiento en la CLARITY Act y, si pierden, perderán.

Qué hay que vigilar

Señales de las próximas semanas
  • El reglamento del 18 de julio. Si las agencias publican reglas finales duras con el rendimiento indirecto, la banca gana sin tocar la ley; si lo dejan abierto, la pelea salta entera al Congreso.
  • La cláusula de rendimiento en la CLARITY Act. Es el campo de batalla concreto. Que se cuele o no la prohibición del rendimiento de terceros decide quién gana la guerra.
  • The Clearing House y su red de 2027. Cada avance de los depósitos tokenizados de la banca resta munición política a las stablecoins privadas.
  • El rendimiento que ofrecen los exchanges. Si Coinbase y compañía suben las recompensas sobre USDC, alimentan justo el miedo a la fuga de depósitos que esgrime la banca.
  • El calendario electoral. Con las midterms de noviembre acercándose, cada semana sin votar estrecha la ventana para reabrir la ley.

La historia de fondo es sencilla y enorme a la vez. Cinco de los mayores bancos del país piden reescribir una ley que ayudaron a redactar hace doce meses, y al mismo tiempo montan su propia versión del producto que dicen temer. Quien gane esta partida fijará durante años cómo se mueve el dinero en Estados Unidos.

Datos: Bloomberg, The Wall Street Journal, Forbes, American Bankers Association, CoinDesk.

Sentimiento del mercado
datos en vivo
Cargando…
Cargando datos…
Redacción FretchCop
Mercados · Regulación · Seguridad

Cubrimos criptomonedas con datos comprobables: cada cifra relevante lleva enlace a su fuente para que puedas verificarla. No publicamos señales de trading ni recomendaciones de compra, y corregimos cualquier error que nos señales.

Volver arriba