El combustible de la cripto se seca: los stablecoins pierden 7.700 millones en un mes, la mayor fuga desde el colapso de Terra
Durante casi dos años el relato de las stablecoins fue de un solo sentido: crecer. En junio ese relato se agrietó. El suministro total de monedas estables cayó 7.700 millones de dólares…

Durante casi dos años el relato de las stablecoins fue de un solo sentido: crecer. En junio ese relato se agrietó. El suministro total de monedas estables cayó 7.700 millones de dólares hasta rondar los 312.000 millones, según datos de RWA.xyz. Es la mayor contracción mensual en términos absolutos desde que TerraUSD se desintegró en mayo de 2022 y arrastró a medio sector con él.
No fue un tropiezo de un día. Desde el máximo histórico de mayo, el mercado de stablecoins ha perdido cerca de 10.000 millones de dólares. Y esto no es un token especulativo cualquiera: las monedas estables son el combustible con el que se compra bitcoin, ether y todo lo demás. Cuando ese depósito se vacía, importa bastante más que el color de la vela diaria.
Qué se movió exactamente
En porcentaje, la caída de junio fue del 2,4%, dejando el mercado en unos 312.000 millones. La contracción se concentró donde estaba el peso: los dos gigantes que mueven casi toda la liquidez. Según DefiLlama, el USDT de Tether se quedó en torno a 184.150 millones y el USDC de Circle en unos 73.410 millones. Entre los dos siguen concentrando la inmensa mayoría del dinero estable en cadena.
Los emisores regulados más pequeños siguieron creciendo en el mismo periodo, pero sus avances no alcanzaron para compensar las salidas de los dos líderes. Cuando USDT y USDC se contraen a la vez, el agregado se contrae, y eso es exactamente lo que ocurrió.
| Stablecoin | Circulante | Cuota |
|---|---|---|
| USDT (Tether) | ~184.150 M$ | líder |
| USDC (Circle) | ~73.410 M$ | 2º |
| Resto de emisores | ~54.000 M$ | en alza |
Por qué un número aparentemente aburrido es una señal
Las stablecoins no son un activo que la gente compra para "invertir". Son la moneda de cuenta del mercado: el par contra el que se cotiza casi todo, el vehículo con el que se liquida entre plataformas y la caja donde los traders aparcan el dinero entre operaciones. En la jerga del sector se les llama la dry powder, la pólvora seca lista para disparar.
Cuando el circulante de esa pólvora baja, hay menos capacidad de compra en dólares esperando para entrar en bitcoin o ether. Y una redención de stablecoins tiene dos lecturas posibles: o el dinero salió de la cripto de vuelta a una cuenta bancaria, o se reubicó dentro del propio ecosistema. La primera es preocupante; la segunda, mucho menos. Por ahora nadie puede afirmar con certeza a dónde fue a parar todo lo redimido, y esa ambigüedad es justo lo que mantiene el dato bajo vigilancia.
Un junio para olvidar en todos los frentes
La fuga de stablecoins no ocurrió en el vacío. Junio fue un mes brutal para la cripto por donde se mire. Bitcoin cayó alrededor de un 18% en el mes. Los ETF de bitcoin al contado de EE.UU. sufrieron más de 4.000 millones de dólares en salidas, su peor mes desde que existen. Y el mercado en su conjunto perdió cerca de 100.000 millones desde el techo de mayo.
En ese cuadro, la contracción de las monedas estables encaja como una pieza más de un mismo apretón de liquidez: el inversor institucional recogió velas en los ETF, el minorista dejó de aportar dólares nuevos y una parte de ese dinero salió por la puerta de las redenciones. No es la causa del bajón, es su termómetro.
La comparación con Terra pone las cosas en su sitio
El titular tienta a la alarma: "la mayor caída desde Terra". Pero la magnitud desmonta buena parte del susto. Aquel episodio de 2022 fue una contracción del 26%, con un dólar algorítmico que perdió su anclaje, una cadena de insolvencias de prestamistas y la quiebra posterior de FTX rematando la faena. Lo de junio de 2026 es un 2,4%, con USDT y USDC pegados a su valor de un dólar y sin ninguna ruptura de anclaje entre los grandes.
Paul Howard, director sénior de la firma de trading Wincent, lo describió sin dramatismo.
Es un pequeño repliegue. El sector sigue siendo un mercado de crecimiento a largo plazo.
Dicho de otro modo: comparar la cifra absoluta con Terra impresiona, pero comparar la profundidad relativa devuelve la proporción. Una cosa es que se vacíe el 2,4% del depósito y otra muy distinta que salte por los aires una cuarta parte del mercado mientras las stablecoins rompen su paridad.
La otra cara: puede ser rotación, no huida
Hay una lectura que contradice el pesimismo. Mientras las stablecoins se encogían, otro rincón del mercado hacía justo lo contrario. La tokenización de activos del mundo real siguió creciendo: la valoración en cadena superó los 30.000 millones de dólares en 2026, empujada por bonos del Tesoro tokenizados, fondos de inversión y crédito privado. Y el volumen de acciones tokenizadas se disparó un 145% en junio hasta un récord de 3.860 millones.
Si parte del dinero que salió de las stablecoins entró en Treasuries tokenizados o en renta variable en cadena, entonces no hubo fuga de capital sino rotación hacia productos que rinden. A eso se suma el nuevo marco regulatorio: la GENIUS Act estadounidense puso por primera vez reglas federales a las stablecoins de pago, con requisitos de reservas, identificación de clientes y sanciones. Un mercado que madura y se ordena puede perder algo de volumen especulativo sin que eso signifique que los usuarios se marchan.
Qué vigilar en las próximas semanas
- Julio y agosto: si el suministro sigue cayendo dos o tres meses seguidos, deja de ser un repliegue y empieza a ser drenaje de liquidez real.
- El destino del dinero: ver si las redenciones se convierten en dólares bancarios (capital que abandona la cripto) o en Treasuries y acciones tokenizadas (rotación interna).
- Los anclajes: mientras USDT y USDC aguanten en un dólar, no hay crisis; cualquier tensión sostenida en la paridad cambiaría la historia por completo.
- Los flujos de ETF: las stablecoins y los ETF de bitcoin cuentan la misma película de liquidez; un giro a entradas sostenidas en ambos sería la primera señal de que vuelve la pólvora.
Por ahora, lo prudente es leerlo como lo que es: una advertencia, no una ruptura. El combustible del mercado se ha reducido, pero ni se ha agotado ni ha explotado. Que el próximo dato confirme un rebote o encadene una segunda caída marcará la diferencia entre un descanso tras la expansión y el principio de una salida de dinero más seria.
Datos y fuentes: CoinDesk, RWA.xyz, DefiLlama, PYMNTS, AInvest, KuCoin, The Eastern Herald.