Francia ordena bloquear Polymarket entero, pero sus raíles cripto ya dejaron en ridículo el primer veto
El dato que justifica la orden es también el que la desmonta: pese a que Francia lleva desde noviembre de 2024 con los pagos a Polymarket prohibidos, las visitas desde direcciones francesas…

El dato que justifica la orden es también el que la desmonta: pese a que Francia lleva desde noviembre de 2024 con los pagos a Polymarket prohibidos, las visitas desde direcciones francesas al mercado de predicciones subieron el mes pasado hasta 578.751. En vez de bajar, el tráfico creció. Así que el regulador ha decidido subir la apuesta y cortar el dominio entero.
La Autorité nationale des jeux, la autoridad nacional del juego francesa, ordenó el 16 de julio a las operadoras de internet del país bloquear el acceso a Polymarket y publicó el aviso el viernes. Es la escalada de un veto que ya fracasó una vez, y el problema de fondo no es jurídico sino técnico: la plataforma corre sobre raíles cripto que ningún banco puede cerrar.
Qué ordenó exactamente la ANJ
El presidente de la ANJ instruyó a los proveedores de internet a geobloquear Polymarket por considerarlo juego ilegal no autorizado en Francia. El regulador esgrime dos motivos: que la plataforma expone a los usuarios a pérdidas de juego significativas y que algunas de las apuestas ofrecidas podrían estar amañadas. Según la ANJ, Polymarket presume de rasgos adictivos parecidos a los del juego regulado, pero amplificados por la ausencia de los mecanismos de protección del mercado legal.
El giro más agresivo es cómo define la publicidad. Como Polymarket muestra cuotas que se actualizan en tiempo real, la ANJ sostiene que su mera accesibilidad ya constituye promoción de una oferta de juego no autorizada. Y eso, en Francia, es delito: recuerda que la publicidad de un sitio de apuestas sin licencia acarrea multas de hasta 100.000 euros (unos 114.000 dólares). Enseñar el marcador, en esta lectura, es anunciar.
El primer veto ya había fracasado
Esta no es la primera embestida de París. En noviembre de 2024, la ANJ actuó contra Polymarket después de que un operador francés colocara apuestas descomunales sobre las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Se bloquearon las transacciones desde cuentas francesas y la plataforma limitó a los usuarios del país a un modo de solo lectura.
No aguantó. La propia autoridad admite que, con los pagos cortados, el tráfico francés no dejó de crecer hasta esas 578.751 visitas mensuales. Ese número es la mejor coartada para la escalada y, a la vez, su mayor pega: si cerrar el grifo del dinero no impidió que los franceses llegaran a la web, no está nada claro que cerrar el dominio funcione mejor.
Por qué un bloqueo choca contra los raíles cripto
La evidencia de otros países no invita al optimismo regulatorio. Un estudio de la analítica de cadena Allium publicado este mes calculó que usuarios estadounidenses movieron unos 571 millones de dólares en los mercados políticos de Polymarket pese a estar geobloqueados. Allium atribuyó las carteras a países por su comportamiento en cadena, no por la IP, así que el uso de VPN no ocultó nada. Su conclusión fue demoledora: el geobloqueo no eliminó la participación, solo la expulsó fuera del alcance del supervisor nacional.
El motivo está en la fontanería. El usuario deposita USDC u otros tokens desde una cartera de autocustodia, sin banco ni alta tradicional, y Polymarket los convierte en PUSD, su moneda estable anclada al dólar. En esa cadena no hay ningún intermediario de pago sobre el que un regulador pueda apretar. India ya enseñó el atajo a escala: cuando sus operadoras empezaron a bloquear sitios de predicción, los usuarios recuperaron el acceso con VPN y cambios de DNS, comprando USDC en exchanges locales y puenteándolo a Polymarket por la red Polygon. En abril, el ministerio indio de tecnología escribió a los proveedores de VPN advirtiendo de que la gente seguía llegando a las plataformas vetadas. El propio bloqueo se había convertido en lo que se esquivaba.
Las sospechas de amaño que sostienen la orden
El segundo argumento de la ANJ, que las apuestas pueden manipularse, se apoya en un historial que no para de crecer y que Francia conoce de primera mano. En abril, la agencia meteorológica nacional Météo-France presentó una denuncia después de que una de sus sondas fuera hackeada en un aparente intento de amañar apuestas sobre el tiempo en Polymarket. Es un caso casi literal: alguien atacó el dato del mundo real contra el que un mercado de predicciones liquida sus posiciones. La unidad de cibercrimen de la Fiscalía de París abrió una investigación en mayo de 2026 y encontró una ausencia de verificación de identidad, sin controles de conocimiento del cliente.
Al otro lado del Atlántico, la lista es parecida. Un sargento de las fuerzas especiales del Ejército de EE. UU. afronta cargos federales por operar presuntamente con información clasificada sobre la operación de enero para capturar al expresidente venezolano Nicolás Maduro, con ganancias que las autoridades cifran en más de 400.000 dólares. Esta misma semana, la Casa Blanca suspendió a un operador de teleprónter por presuntamente apostar en un mercado de predicciones sobre el contenido de los discursos de Trump. Ninguno de esos casos está resuelto y los implicados son acusados, no condenados, pero juntos dibujan la vulnerabilidad que los reguladores repiten: las carteras seudónimas dificultan identificar a quien opera con información privilegiada, y algunos mercados se resuelven contra fuentes de datos que se pueden atacar.
Algunas de las apuestas ofrecidas en esta plataforma parecían amañadas: por ejemplo, las apuestas sobre el tiempo revelaron que ciertos sensores meteorológicos podían haber sido hackeados. — Autorité nationale des jeux
Un muro que se ensancha
Francia se suma a una lista larga. La ANJ señaló que Alemania, Italia y España también restringen o bloquean los mercados de predicción. Singapur y Taiwán han ordenado bloqueos a nivel de operadora, con las autoridades taiwanesas deteniendo a 17 personas por apuestas electorales. Brasil actuó en abril contra Polymarket y más de veinte plataformas similares, e Indonesia la bloqueó en mayo después de que se viralizara una apuesta sobre la permanencia de su presidente. Polonia, Portugal, Hungría y Ucrania completan el mapa. La propia Polymarket reconoce estar geobloqueada en 36 regiones.
Y aun así, crece. Reuters informó el mes pasado de que los ingresos anualizados de la plataforma superaron los 1.000 millones de dólares, y la compañía regresó al mercado estadounidense a finales de 2025 bajo una designación enmendada de la CFTC tras comprar el exchange con licencia QCEX. En Estados Unidos el frente también se ha multiplicado: el 17 de junio, Kentucky demandó a cinco plataformas de predicción, incluidas Kalshi y Polymarket, por operar apuestas deportivas sin licencia, y al menos otros 17 estados siguieron el camino. La CFTC respondió demandando a ocho estados por interferir en su autoridad federal exclusiva sobre los contratos de eventos.
| Jurisdicción | Medida | Detonante |
|---|---|---|
| Francia | Bloqueo ISP + veto de pagos | Tráfico al alza pese al veto de 2024 |
| Singapur / Taiwán | Bloqueo ISP | Taiwán: 17 detenidos por apuestas electorales |
| Brasil | Bloqueo (+20 plataformas) | Juego sin licencia |
| Indonesia | Bloqueo | Apuesta viral sobre el presidente |
| EE. UU. | Demandas de 18+ estados | Apuestas deportivas sin licencia |
La otra cara: qué gana Francia aunque el bloqueo se esquive
El escepticismo técnico no significa que la orden sea inútil. Un bloqueo de dominio eleva la fricción, y la fricción reduce al usuario casual: no todo el mundo instalará una VPN, comprará USDC y aprenderá a puentear a Polygon para apostar quién gana una elección. La medida también fija responsabilidad legal, convierte cualquier promoción del sitio en delito y respalda la investigación penal ya abierta en París. Para un regulador de juego, empujar la actividad a la clandestinidad tiene un coste, pero mantener la barra alta de entrada es un objetivo legítimo en sí mismo. La pregunta es si ese freno compensa perder toda visibilidad sobre lo que se opera fuera del radar, que es justo lo que la investigación de Allium describe.
- Los números de tráfico tras el bloqueo. Si las visitas francesas caen de verdad o solo migran a VPN, como pasó en India, dirá si el corte de dominio sirve o repite el fracaso del veto de pagos.
- La investigación de la Fiscalía de París. El caso de las sondas de Météo-France y la falta de KYC pueden derivar en cargos concretos y marcar precedente europeo.
- El frente estadounidense. El choque entre los 18+ estados y la CFTC definirá si Polymarket opera como contrato de eventos federal o como apuesta ilegal según cada estado.
- El movimiento de la UE. Con Alemania, Italia y España ya restringiendo, cualquier acción coordinada bajo MiCA o normativa de juego convertiría los vetos país a país en un muro continental.
La foto final es un pulso desigual. Los reguladores nacionales pueden hacer que Polymarket sea más difícil de alcanzar, y cada nueva medida demuestra que la anterior no bastó. Lo que enseñan las cifras francesas es una demanda que, de momento, se ha mostrado indiferente a las barreras que le ponen delante. Francia acaba de levantar la más alta hasta ahora. En unas semanas sabremos si el dinero cripto la salta otra vez.
Fuentes: Autorité nationale des jeux (nota de prensa), Reuters, Cointelegraph, The Crypto Times, Allium.