Licencia MiCA de Binance: el WSJ revela una llamada de Lagarde y la UE ya autorizó a 349 proveedores
La licencia MiCA de Binance estaba a punto de firmarse. A finales de mayo el expediente presentado ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) se daba por completo, el…

La licencia MiCA de Binance estaba a punto de firmarse. A finales de mayo el expediente presentado ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) se daba por completo, el consejero delegado Richard Teng tenía agendada una foto con el primer ministro griego y el comunicado, titulado «Major Milestone», ya estaba redactado. No llegó a publicarse. Según el Wall Street Journal, entre una cosa y la otra hubo una llamada de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, a Kyriakos Mitsotakis para pedirle que no aprobara la solicitud.
La pieza, publicada el viernes 18 de septiembre, pone nombre a algo que el sector sospechaba desde junio: el mayor exchange del mundo por volumen se quedó fuera del mercado regulado europeo sin que ningún regulador firmara un rechazo. Tres meses después de retirar su solicitud, Binance sigue sin licencia en la Unión Europea mientras el registro de ESMA acumula 349 proveedores autorizados.
¿Qué dijo el Wall Street Journal sobre la licencia MiCA de Binance?
El relato del diario se apoya en personas conocedoras del proceso y encaja con la cronología pública. Binance presentó su solicitud de autorización como proveedor de servicios de criptoactivos (CASP) en Grecia en enero de 2026. A principios de junio la HCMC comunicó a la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) su intención de aprobarla, el paso previo a la concesión. Días después, según el WSJ, un alto cargo del regulador griego contó a Binance que Lagarde había llamado directamente al primer ministro. La solicitud se retiró una semana más tarde.
Y el diario precisa qué se pidió, que no es exactamente un veto: según el mismo regulador griego, Lagarde quería aplazar la decisión hasta que ESMA asuma la autorización de los exchanges, un traspaso propuesto en Bruselas que todavía no está aprobado. Es un matiz que cambia la lectura: no era «que no entre», era «que no entre por esta puerta». Con el calendario de MiCA en la mano, el aplazamiento equivalía al rechazo.
| Fecha | Qué pasó |
|---|---|
| Enero 2026 | Binance solicita la licencia MiCA a través de la HCMC griega |
| Finales de mayo | Atenas comunica que el expediente está completo |
| Principios de junio | La HCMC notifica a ESMA que piensa aprobarlo |
| 16 de junio | Binance dice que la revisión está cerrada; otros informes hablan de rechazo inminente |
| 24 de junio | Binance retira la solicitud sin decisión formal |
| 1 de julio | Termina el periodo transitorio de MiCA y la filial francesa suspende operaciones |
Ese último punto es el que duele. El artículo 143 de MiCA permitía a las plataformas que operaban con permisos nacionales seguir funcionando solo hasta el 1 de julio de 2026 o hasta que un regulador concediera o denegara la autorización, lo que ocurriera antes. Binance retiró su expediente una semana antes de esa fecha y se quedó sin la red de seguridad.
¿Puede el BCE bloquear una licencia MiCA? En el papel, no
Aquí está lo anómalo del episodio. MiCA reparte las competencias con claridad: autoriza la autoridad nacional, la licencia hace de pasaporte para los 27 estados y ESMA coordina, sin conceder nada. El Banco Central Europeo no aparece en ese circuito. Una llamada de su presidenta a un jefe de gobierno para que presione a su propio supervisor no vulnera ninguna norma escrita, porque no hay norma que contemple ese canal, y eso es precisamente lo que incomoda a quienes llevan dos años montando su cumplimiento normativo sobre la promesa de un procedimiento técnico y previsible.
El contraste con el resto del mercado es el dato que casi nadie ha mirado. Entre el 26 de junio y el 16 de septiembre, el registro de ESMA pasó de 243 a 349 proveedores autorizados, según el análisis de esos datos publicado esta semana. Son 106 altas en 82 días, más de una por jornada. Los bancos duplicaron su presencia, de unos 40 a unos 80, y ya son el 23% de la lista, mientras la cuota de los proveedores no bancarios bajó del 84% al 77%. Europa no ha cerrado la puerta al negocio cripto: ha decidido quién entra, y ha dejado fuera a la plataforma que en julio movió el 26,9% del volumen al contado de los exchanges centralizados y el 45,8% de los derivados, según CoinDesk Research. Ese reparto de sillas ya venía de lejos: en julio contamos cómo Europa dejó fuera a 1.700 plataformas al cerrar el periodo transitorio.
¿Cuánto le costó a Binance quedarse sin licencia en la UE?
Sin pasaporte MiCA, Binance perdió el acceso comercial a 450 millones de residentes de la Unión. Su entidad francesa, plan B tras la retirada griega, suspendió la negociación al contado, el margen y los futuros: unos dos millones de clientes pasaron de operar a retirar.
Hay una forma de estimar lo que vale esa clientela, y la puso Binance misma. En un pleito estadounidense la compañía tasó cada usuario perdido en 925 dólares, una cifra que ya entonces no cuadraba con el número de cuentas que reclamaba. Aplicada a los dos millones de clientes franceses, esa vara da unos 1.850 millones de dólares: con su propio criterio, perder Francia le sale por el 43% de lo que pagó para cerrar el caso penal en Estados Unidos. Es una extrapolación, no una pérdida contable, pero explica por qué la empresa sigue insistiendo en Europa en lugar de dar el bloque por perdido.
Mientras tanto opera por los bordes. Binance se apoya en la excepción de «reverse solicitation», el hueco que MiCA deja para el cliente que se dirige por iniciativa propia a una firma extranjera sin licencia, y encamina parte de la operativa europea a través de una entidad de Abu Dabi que el reglamento trata como tercer país, sin derecho a pasaporte. Es legal y es frágil: basta un criterio más estricto de ESMA sobre ese hueco para que el canal se cierre.
El euro digital, el motivo que el WSJ pone detrás de la llamada
Según el diario, las objeciones atribuidas a Lagarde combinaban dos cosas. Una, el historial: Binance se declaró culpable en Estados Unidos en 2023 de infringir la Ley de Secreto Bancario y pagó 4.300 millones de dólares; su fundador, Changpeng Zhao, cumplió unos cuatro meses de prisión en 2024 y recibió el indulto presidencial en octubre de 2025. Dos, el miedo a que la escala del exchange acelerase el uso de stablecoins en dólares dentro de la zona euro y dejase sin espacio al euro digital y a las alternativas denominadas en euros.
Esa segunda razón se sostiene peor cuando se mira el calendario. El propio BCE planea un piloto de doce meses que no arranca hasta el segundo semestre de 2027 y una primera emisión posible en 2029, y solo si los legisladores aprueban el reglamento. El 15 de septiembre, tres días antes de la exclusiva del WSJ, Lagarde pedía comercios en línea para ese piloto con el argumento de la soberanía monetaria y la dependencia de las stablecoins en dólares. La competencia que se quiere proteger, en el mejor de los casos, empieza a existir dentro de casi tres años.
Y la alternativa privada en euros no llena ese vacío. Cuando Revolut, una de las entidades seleccionadas para el piloto del euro digital, lanzó su stablecoin EURR, arrancó con 374 tokens en circulación y tres países. Frente a eso, el argumento de que Binance iba a desequilibrar la moneda única suena menos a riesgo medido que a cálculo político.
La otra versión: Atenas dice que decidió sola
La HCMC rechaza el relato. Un portavoz dijo al propio WSJ que evaluó la solicitud de forma independiente, conforme a las normas griegas y europeas, y que sus funcionarios no hicieron las declaraciones que se les atribuyen. Frankfurt no comenta. Ni el gobierno griego ni el BCE han confirmado la llamada, y Binance prefiere no entrar: «No comentaremos especulaciones», respondió un portavoz a Cointelegraph, antes de repetir su compromiso de operar en Europa bajo MiCA a largo plazo. En junio, su responsable para Europa y Reino Unido, Gillian Lynch, ya había dicho que la compañía no se iba del continente.
Conviene tomarse en serio la versión de Atenas por una razón incómoda para Binance: una declaración de culpabilidad por blanqueo y una multa de 4.300 millones son motivo suficiente para que cualquier supervisor se lo piense, sin necesidad de llamadas. El expediente podía haber terminado igual de mal por sus propios méritos. Lo que la historia del WSJ cambia no es el resultado, sino la confianza en el camino: si el sector cree que la decisión se toma por teléfono, ninguna carpeta bien preparada garantiza nada.
Lo que queda abierto
Quedan 26 estados miembros donde Binance podría volver a intentarlo y la empresa no ha dicho en cuál. Tampoco hay plazo: el pasaporte MiCA sirve para los 27 países, así que basta una autorización, y hasta ahora ninguna capital se ha ofrecido en público a dar el paso que Grecia no dio. La incógnita de verdad es el traspaso a ESMA, esa reforma que, según el WSJ, Lagarde quería esperar. Si llega, la próxima solicitud de Binance ya no dependerá de un solo regulador nacional ni, por tanto, de una sola llamada. Pero un documento del Consejo de junio mostraba que la mayoría de los estados prefiere ceder solo los proveedores significativos, y Binance, con su cuota, sería el primero de esa lista: el mismo expediente, en la mesa donde se quería que aterrizara.
Datos: Wall Street Journal, CoinDesk, CoinDesk Research, Cointelegraph, Ledger Insights, crypto.news, registro de ESMA, Banco Central Europeo.