Demanda contra Binance por fondos robados: el arbitraje cae porque las ocho víctimas nunca tuvieron cuenta
La demanda contra Binance por fondos robados vuelve a un tribunal público. El Undécimo Circuito de apelaciones ordenó el miércoles anular la decisión que enviaba el caso a arbitraje…

La demanda contra Binance por fondos robados vuelve a un tribunal público. El Undécimo Circuito de apelaciones ordenó el miércoles anular la decisión que enviaba el caso a arbitraje privado, y este jueves el juzgado federal de Miami la anuló. Los ocho demandantes nunca abrieron una cuenta en Binance ni aceptaron sus condiciones de uso: son personas a las que unos ladrones vaciaron la cartera y que sostienen que el dinero se blanqueó a través del exchange.
El detalle jurídico es lo que da tamaño al asunto. Binance no discutía los hechos todavía, discutía el sitio donde discutirlos. Su argumento era que quien reclama por unos fondos que pasaron por la plataforma queda atado a las condiciones de la plataforma, aunque no las haya firmado nunca. Un juez de Florida le dio la razón en marzo. El tribunal de apelaciones acaba de decir que eso fue un error claro, y ha usado para corregirlo un recurso que casi nunca se concede.
¿Qué decidió el tribunal de apelaciones sobre Binance y el arbitraje?
El 19 de agosto, un panel de tres jueces del Undécimo Circuito concedió un writ of mandamus, la orden con la que un tribunal superior obliga al inferior a rectificar. La instrucción fue directa: anular el auto que mandaba las reclamaciones a arbitraje. Al día siguiente, el juzgado del Distrito Sur de Florida cumplió y dejó sin efecto su propia decisión, según Law360.
El razonamiento del panel gira sobre una figura llamada equitable estoppel, que en ciertos casos permite arrastrar a un contrato a quien no lo firmó si se está beneficiando de él. El juzgado de Miami la había aplicado apoyándose en un auto propio de julio de 2024 dictado en un pleito paralelo, Osterer contra BAM Trading. Los jueces de apelación respondieron que eso es leer mal las demandas: las reclamaciones de estas ocho personas no nacen del contrato de Binance, nacen de un deber que impone la ley al margen de cualquier contrato. Nadie invoca las condiciones de uso para pedir nada, así que las condiciones de uso no pueden imponer el foro.
¿Por qué hizo falta un recurso extraordinario para llegar hasta aquí?
Aquí está la parte que cambia el cálculo para cualquier demandante futuro. La ley federal de arbitraje de Estados Unidos permite apelar la decisión que rechaza mandar un caso a arbitraje, pero no la que lo concede. Cuando un juez de primera instancia manda un pleito al arbitraje, la puerta se cierra: no hay apelación ordinaria y el asunto sale del sistema judicial público antes de que nadie examine el fondo.
Ese desequilibrio explica por qué la cláusula de arbitraje es el escudo preferido de las plataformas. Consigues que un solo juez la aplique y el caso desaparece de la vista, sin clase, sin descubrimiento de prueba abierto y sin sentencia pública. El único resquicio es el mandamus, que exige demostrar un error tan evidente que no admite otra corrección. Los demandantes tardaron cerca de dos años en abrirlo. El panel también valoró que arbitrar fuera de Estados Unidos les habría hecho perder reclamaciones y afrontar costes desproporcionados.
¿Qué acusan las víctimas: RICO, blanqueo y la Ley de Secreto Bancario
La demanda va contra Binance Holdings, contra BAM Trading Services, la sociedad que opera Binance.US, y contra el fundador Changpeng Zhao. El pleito está en Miami desde mayo de 2025 y arrancó antes, en agosto de 2024, en un juzgado federal del estado de Washington. La causa alegada es racketeering bajo la ley RICO, más conversión de bienes ajenos y las normas de protección al consumidor de California y Massachusetts, según el detalle del expediente.
El argumento de fondo no es que Binance robara nada. Es que sus controles de identificación de clientes y de prevención de blanqueo eran tan flojos que el dinero robado entraba, se movía y salía convertido en efectivo sin que nadie levantara la mano, y que eso no fue un descuido sino la forma de crecer. Esa tesis tiene un apoyo incómodo para el exchange: la propia empresa se declaró culpable en 2023 de operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia y de saltarse la Ley de Secreto Bancario, con un acuerdo de 4.300 millones de dólares. Zhao cumplió cuatro meses de prisión, salió en septiembre de 2024 y fue indultado por Donald Trump el 23 de octubre de 2025.
Que las víctimas apunten al exchange en lugar de al ladrón tiene una explicación mecánica. Un repaso de Global Ledger a 255 hackeos por 4.040 millones de dólares encontró que los fondos robados pueden empezar a moverse a los dos segundos del ataque. Perseguir al autor es perseguir a una dirección que ya vació. La casa de cambio, en cambio, tiene domicilio, licencias y balance. Es el mismo razonamiento que empujó a los afectados por el robo de las carteras Coldcard a mirar hacia el fabricante en vez de hacia la cadena.
¿Cuánto cuesta arbitrar en Hong Kong y de uno en uno?
David Silver, del despacho Silver Miller que representa a los demandantes, explicó que Binance les ofrecía arbitrar en Hong Kong y caso por caso. Ese diseño es el verdadero contenido de la cláusula: no elimina el derecho a reclamar, lo encarece hasta que reclamar deja de tener sentido. Ocho procedimientos individuales en otra jurisdicción, con honorarios y tasas por cabeza, contra un demandado que litiga en todo el mundo.
Un contrato que nunca firmaste no debería dejarte fuera de los tribunales, resumió Silver el jueves.
El fallo no llega aislado. 2026 lleva varios pronunciamientos en la misma dirección y conviene verlos juntos.
| Fecha | Tribunal | Decisión sobre el arbitraje |
|---|---|---|
| 28 feb 2026 | Distrito Sur de Nueva York | Deniega llevar a arbitraje una demanda colectiva por venta de tokens |
| 16 mar 2026 | Distrito Sur de Florida | Concede el arbitraje en este caso |
| 9 abr 2026 | Distrito Sur de Florida | Deniega el arbitraje en otro pleito contra Zhao |
| 19 ago 2026 | Undécimo Circuito | Ordena anular esa concesión |
La otra cara: ganar el foro no es ganar el caso
Conviene no confundir lo que ha pasado. Esto es una victoria procesal, no una declaración de responsabilidad. Nadie ha probado todavía que Binance blanqueara nada, y el exchange no ha perdido sus mejores defensas, que siguen intactas para el fondo: que la causalidad exigida por RICO es estricta, que un intermediario no responde automáticamente por lo que hacen terceros en su plataforma y que buena parte de la conducta señalada ocurrió fuera de Estados Unidos.
Hay precedentes de que esas defensas funcionan. En marzo de 2026 Binance logró que se archivaran unas reclamaciones por financiación del terrorismo. Su historial judicial es mixto más que catastrófico: gana algunas, como la desestimación de marzo, y encaja otras, entre ellas una demanda de 200 millones de dólares en Reino Unido en junio y su propia ofensiva contra terceros, como cuando tasó en 925 dólares cada cliente perdido para reclamar 472,8 millones. Que el caso vuelva a Miami solo significa que ahora se discutirá en público, con prueba y con posibilidad de clase.
Lo que viene después
- Si Binance pide al pleno del Undécimo Circuito revisar el mandamus o intenta llevarlo al Tribunal Supremo, y con qué argumento sobre el equitable estoppel.
- El calendario que fije el juzgado de Miami para la fase de prueba: es ahí donde aparecerían registros internos de cumplimiento normativo, el material más sensible para el exchange.
- Si otros circuitos federales reciben la misma pregunta. Un criterio distinto en otro circuito abre la vía a que la resuelva el Supremo.
- Si la petición de clase se admite. Ocho demandantes con RICO y daños triplicados es un riesgo acotado; una clase de víctimas de robo cripto cuyos fondos pasaron por Binance es otra magnitud.
- Si otros exchanges retocan sus condiciones de uso para intentar cubrir a no clientes, movimiento que este fallo vuelve difícil de sostener.
Lo que queda establecido, mientras nadie lo revoque, es una frase corta con consecuencias largas: la cláusula de arbitraje de una plataforma alcanza a sus usuarios, no a los desconocidos cuyo dinero circuló por ella. Cualquiera que haya visto su cartera vaciada y el rastro terminar en un exchange grande tiene hoy una puerta abierta que ayer estaba cerrada, y quien recuerde cómo circularon 4.000 millones por rutas que nadie frenó sabe que el asunto no va de ocho carteras.
Con información de: Law360, Undécimo Circuito de Apelaciones, Distrito Sur de Florida, BeInCrypto, Departamento de Justicia de EE.UU., Global Ledger.