Binance tasa cada cliente perdido en 925 dólares y reclama 472,8 millones, una cifra que no cuadra con los 470.000 usuarios que dice que le quitaron
Muy pocas veces un exchange dice en voz alta cuánto vale un cliente. Binance acaba de hacerlo, y no en una presentación de resultados sino en un juzgado: 925 dólares por cada usuario de su…

Muy pocas veces un exchange dice en voz alta cuánto vale un cliente. Binance acaba de hacerlo, y no en una presentación de resultados sino en un juzgado: 925 dólares por cada usuario de su tarjeta. Multiplicado por los más de 470.000 que dice haber perdido, la reclamación que sus filiales han presentado en Hong Kong contra los tres fundadores de RedotPay asciende a 472,8 millones.
La cifra la adelantó Bloomberg tras obtener el escrito, y la confirmaron con declaraciones de las dos partes Cointelegraph y The Crypto Times. Lo interesante no es el importe. Es que la conducta que Binance describe hoy como prohibida aparecía en 2024 como argumento de venta en el folleto con el que RedotPay levantó su Serie A.
Quién demanda a quién, y en dos jurisdicciones
La petición se ha presentado en Hong Kong y la firman tres sociedades vinculadas a Binance Holdings: Nest Trading Ltd., DistributedTechnologies Ltd. y Chaintecs Consulting Singapore Pte. Los demandados no son la empresa, son personas: los cofundadores de RedotPay Gao Zhangpeng, Chan Wa Choi y Yao Chao. Ese detalle no es decorativo. Perseguir a los fundadores en su condición personal en la plaza donde viven y donde la compañía tiene su sede aprieta de una forma que una demanda contra una sociedad no aprieta, sobre todo cuando esos tres nombres son los que tienen que firmar un folleto de salida a bolsa.
En paralelo, Chaintecs ha abierto un segundo frente en Singapur contra entidades de RedotPay, con vista fijada para el viernes 7 de agosto. Dos días. El calendario judicial de Singapur es público, aunque la ficha del asunto se renderiza en el navegador y no sirve de fuente citable por sí sola, así que la fecha va aquí atribuida a Cointelegraph, que fue quien la enlazó.
El acuerdo, el incumplimiento y una fecha que lo explica todo
El contrato vigente es de marzo de 2025 y establecía un carril estrecho: los clientes de Binance podían usar RedotPay para convertir cripto en moneda fiat, hacer transferencias dentro de la aplicación o comprar productos de la marca RedotPay. Recargar la tarjeta con fondos de Binance Pay no entraba. Según el escrito, Binance descubrió en marzo de 2026 que eso llevaba tiempo ocurriendo.
El Grupo RedotPay venía permitiendo y fomentando que los fondos de Binance Pay se usaran, sin segregación, para el uso prohibido dentro de RedotPay, incluidas las recargas de la RedotPay Card.
La secuencia posterior es la que da la medida del enfado. Binance no demandó al descubrirlo: primero cortó la tubería. Anunció el fin del soporte de las funciones de Binance Pay en RedotPay con efecto 3 de abril de 2026, y solo cuatro meses después llevó el asunto a los tribunales. Y hay un antecedente que la propia cronología convierte en agravante, porque el acuerdo de marzo de 2025 era la segunda oportunidad: el primero, de noviembre de 2023, se rompió en unos seis meses por acusaciones casi idénticas sobre recargas de tarjeta con dinero de Binance Pay.
La aritmética de los daños no cierra
Aquí está el hueco que ninguna crónica ha señalado. Si el daño se calcula multiplicando usuarios por 925 dólares, los 470.000 que cita el escrito dan 434,75 millones, no 472,8. Para llegar a la cifra reclamada hacen falta 511.135 usuarios, es decir 41.135 más, un 8,75% por encima. La expresión «más de 470.000» es literalmente cierta y a la vez esconde el redondeo hacia abajo de la cuenta que sostiene la demanda. Cuál de los dos números defenderá Binance ante el juez es una pregunta abierta, y de momento nadie ha publicado la metodología del valor de por vida.
Puestas las cifras en proporción, la reclamación cambia de aspecto según con qué se compare.
| Concepto | Cifra | Proporción |
|---|---|---|
| Daños reclamados | 472,8 M$ | 11,8% de la valoración que RedotPay busca en su OPV |
| Usuarios que alega desviados | 470.000 | 5,9% de los 8 millones de RedotPay |
| Usuarios implícitos en la cuenta | 511.135 | 6,4% de los 8 millones |
| Fondos de Binance Pay que alega desviados | 304 M$ | 2,2% del volumen anualizado de RedotPay |
| Valor por cliente fijado por Binance | 925 $ | 41 veces el ingreso anual medio por usuario de RedotPay |
Esa última fila merece una aclaración honesta, porque compara dos cosas distintas: los 925 dólares son el valor de por vida que Binance atribuye a un usuario de tarjeta, y los 22,50 dólares salen de dividir los 180 millones de ingreso anualizado de RedotPay entre sus 8 millones de clientes, promediando a todos. Aun así el contraste dice algo: el exchange valora a un cliente fugado en cuarenta y un años de lo que ese cliente le renta a la empresa que se lo llevó. Y llevando la métrica de Binance hasta el final, 925 dólares por los 8 millones de usuarios de RedotPay dan 7.400 millones, casi el doble de los más de 4.000 millones en los que la compañía quiere valorarse al cotizar.
Por qué el momento es el arma
RedotPay lleva meses preparando una salida a bolsa en Estados Unidos con la que aspira a captar más de 1.000 millones y a valorarse por encima de 4.000, con JPMorgan, Goldman Sachs y Jefferies en el mandato, y negocia además una ronda adicional de 150 millones. Sobre ese fondo, Binance no se limita a pedir dinero: sostiene que el grupo de usuarios supuestamente desviado contribuyó a la valoración de RedotPay. Traducido, mete una hipoteca en la diligencia debida de cualquier inversor que mire el folleto.
El dato que convierte la acusación en algo más que una queja contractual es el material comercial de la propia RedotPay. Su presentación de Serie A de 2024 citaba la alianza con Binance como vía para «acelerar la adopción de usuarios», y mencionaba de forma específica los depósitos directos de Binance Pay a la RedotPay Card como una funcionalidad. La empresa vendió a sus inversores precisamente la conexión que su socio dice que estaba fuera del contrato. Hay una nota final casi doméstica: los enlaces del anuncio de aquella alianza, publicado en diciembre de 2023, ya no llevan a ninguna parte, y la página con la que Binance anunció el corte tampoco carga, aunque sigue apareciendo en el buscador de su propio sitio.
La otra cara: una reclamación no es una sentencia
Nada de esto está probado. Los 925 dólares son una construcción unilateral del demandante, y las teorías de daños levantadas sobre el valor de por vida de un cliente son de las que los tribunales recortan con más facilidad, porque exigen demostrar causalidad usuario por usuario y no basta con acreditar que una cláusula de segregación de fondos se incumplió. Que 470.000 personas eligieran otra tarjeta no significa automáticamente que alguien las desviara.
RedotPay lo niega todo. Habla de «acusaciones infundadas», dice que se defenderá con firmeza y que el pleito no afecta a su operación diaria. Y su propio crecimiento juega a favor de ese argumento: Binance le cerró el grifo de Binance Pay en abril y la compañía dice haber sumado más del 33% de usuarios en los últimos seis meses, hasta superar los 8 millones, con 14.000 millones de volumen anualizado y 180 millones de ingreso. Si el motor era el carril de Binance, apagarlo debería haberse notado. Días antes de la demanda, además, la firma aparecía en un reconocimiento de fintech de CNBC. El pleito llega cuando ya no es imprescindible para nadie, lo que refuerza a la vez la tesis del daño pasado y la del socio prescindible.
- La vista del viernes 7 de agosto en Singapur, el primer trámite con fecha de todo el asunto.
- Si el folleto de la OPV de RedotPay incorpora el litigio como factor de riesgo, y con qué cuantificación.
- Si JPMorgan, Goldman Sachs y Jefferies mantienen el mandato o lo aparcan hasta que haya visibilidad.
- Si la ronda de 150 millones se cierra, se recorta o se congela.
- Si Binance explica de dónde salen los 925 dólares por usuario y si aclara el hueco entre 470.000 y 511.135.
- Si RedotPay reconviene, que es la respuesta habitual cuando la contraparte también cortó un servicio comercial.
- Si algún otro emisor de tarjetas con stablecoins recibe una carta parecida: el contrato que se discute es el modelo estándar de estas alianzas.
Datos: Bloomberg, Cointelegraph, The Crypto Times, Blockonomi, crypto.news, declaraciones de Binance y RedotPay.