Minnesota convirtió en delito operar un mercado de predicción y una jueza lo ha frenado tres días antes: lo que salva a Polymarket no es la cadena, es la licencia
El sábado 1 de agosto, operar un mercado de predicción en Minnesota iba a convertirse en un delito grave castigado con hasta cinco años de cárcel y 10.000 dólares de multa. El lunes por la…

El sábado 1 de agosto, operar un mercado de predicción en Minnesota iba a convertirse en un delito grave castigado con hasta cinco años de cárcel y 10.000 dólares de multa. El lunes por la tarde, cuatro días antes, la jueza federal Katherine Menendez apagó la ley antes de que llegara a encenderse. Concedió una medida cautelar a tres demandantes que no suelen aparecer juntos en el mismo escrito: Kalshi, Polymarket US y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos, la CFTC, o sea el regulador federal del sector demandando a un Estado del lado de las empresas que supervisa.
Merece la pena leer con cuidado a quién protege exactamente el auto, porque ahí está la noticia y no en el titular. La orden prohíbe aplicar la ley de Minnesota contra las entidades registradas ante la CFTC como designated contract market, mercados de contratos designados. No contra plataformas descentralizadas, no contra contratos inteligentes, no contra usuarios. El escudo que hoy mantiene a Polymarket operando en Minnesota no es Polygon, ni el USDC con el que se liquidan sus posiciones. Es un papel federal.
Una ley que perseguía al operador, no al apostante
El texto es la SF4760, que el gobernador Tim Walz firmó el 18 de mayo dentro de un paquete más amplio de seguridad pública. Ese encaje no es decorativo: al meter la prohibición en una ley de seguridad pública, Minnesota dejó por escrito su tesis jurídica, que los mercados de predicción son juego y el juego es un asunto de salud y seguridad públicas que corresponde al Estado. La representante estatal Emily Greenman lo formuló sin rodeos ante NBC News: el juego siempre ha sido una cuestión de salud y seguridad públicas desde que los Estados lo regulan.
La prohibición enumeraba las categorías vetadas con detalle poco habitual: deportes, fenómenos meteorológicos de corto plazo, eventos de cultura popular, guerras y muertes. Prohibía también anunciar estos mercados en el Estado. Y dejaba una excepción reveladora, los futuros agrícolas que usan los agricultores de Minnesota para cubrir cosechas, que siguen siendo perfectamente legales. Ahí queda expuesta la costura de todo el conflicto: el legislador estatal aceptó que hay contratos sobre hechos futuros que son finanzas y otros que son apuestas, y se reservó el derecho de trazar la frontera. Otra pieza llamativa, señalada por Fox 9, es que la norma no castigaba al residente que abriera una posición, solo a quien montara el mercado dentro del Estado.
El argumento ganador no es cripto, es la palabra "swap"
Menendez no entró a discutir si predecir el ganador de unas elecciones es invertir o apostar. Resolvió por desplazamiento expreso, express preemption: el Congreso otorgó a la CFTC jurisdicción exclusiva sobre las operaciones con swaps, los contratos de evento están estructurados como swaps, y Kalshi y Polymarket US los listan en mercados registrados federalmente. Si eso se sostiene, la ley estatal no llega. En palabras del auto recogidas por CoinDesk, los demandantes han cumplido con su carga de demostrar que es probable que ganen sobre el fondo en sus alegaciones de desplazamiento expreso, al menos en cuanto a la aplicación de la ley de Minnesota a muchas de las operaciones listadas en sus plataformas.
El "al menos en cuanto a muchas" es literal y es importante. La jueza puso el límite de su propio razonamiento con un ejemplo que da algo de vergüenza citar en un texto jurídico: un contrato sobre quién gana el concurso de televisión Love Island quizá sí encaje en la prohibición estatal. Lo que la llevó a suspender la ley entera no fue convicción total, fue imposibilidad práctica de recortar la cautelar hasta dejar fuera solo esos casos. La demanda de Polymarket incluía además un argumento de Primera Enmienda sobre el derecho a anunciarse; Menendez lo dejó sin resolver porque no le hacía falta para decidir.
El estatuto de Minnesota puede no estar desplazado en todas sus aplicaciones. Pero el tribunal concluye que la ley estatal probablemente lo está en muchos aspectos. Por tanto, suspender temporalmente su aplicación mantiene el statu quo mientras permite un desarrollo mayor de esta cuestión y de otras.
Nota al pie del auto de la jueza Katherine Menendez, 27 de julio de 2026
El Estado ya venía perdiendo este mapa
Minnesota fue el primer Estado que criminalizó la actividad, pero el enfrentamiento lleva más de un año escalando y el marcador está claro. En abril, el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito falló 2 a 1 en KalshiEX LLC contra Flaherty y se convirtió en el primer tribunal federal de apelación que sostiene que la Ley de Bolsas de Materias Primas desplaza las leyes estatales de juego cuando los contratos de evento deportivo se negocian en un mercado registrado ante la CFTC. En Arizona, el Estado llegó a presentar cargos penales contra Kalshi en marzo y un juez federal bloqueó el proceso con el mismo razonamiento.
| Estado | Vía elegida | Situación |
|---|---|---|
| Nueva Jersey | Prohibición administrativa del regulador de juego | Cautelar confirmada por el 3.er Circuito, 6-abr-2026 |
| Arizona | Cargos penales contra Kalshi, marzo 2026 | Proceso bloqueado por un juez federal |
| Nevada | Litigio en tribunal estatal | Prohibición temporal prorrogada |
| Utah | Veto a las apuestas de proposición | Vigente |
| Minnesota | Delito grave, SF4760, 18-may-2026 | Suspendida hasta sentencia firme |
Conviene fijarse también en cómo se ganó el lunes, porque dice mucho de la posición de fuerza federal. La CFTC había pedido una resolución antes del 17 de julio y no la obtuvo. Ese mismo lunes envió al juzgado un escrito avisando de que, si no recibía respuesta al día siguiente, llevaría su petición al tribunal de apelación. El auto salió horas después. Un regulador federal presionando a un juzgado de distrito con la amenaza de subir un peldaño, en defensa de dos plataformas de apuestas sobre el futuro, describe el momento político mejor que cualquier análisis.
Los 112 millones que hoy valen más que la tecnología
Aquí es donde la historia deja de ser de derecho procesal y pasa a ser de estrategia cripto. Polymarket estuvo cerrado al público estadounidense desde un acuerdo con la CFTC en 2022. Volvió comprando: en julio de 2025 pagó 112 millones de dólares por QCEX, una bolsa ya licenciada, y con ella se llevó el registro federal que le permitió relanzarse en Estados Unidos, según recogió Crypto Briefing. Su motor sigue siendo el mismo, un libro de órdenes sobre Polygon con USDC como moneda de garantía, y en abril anunció una reconstrucción de ese motor con un colateral envuelto propio. Nada de eso apareció en el auto de Menendez. Lo que apareció fue la licencia.
Esa es la lección incómoda para el sector. La frontera de lo que un mercado en cadena puede hacer legalmente en Estados Unidos no la está trazando la legislación cripto, que sigue atascada: el Senado aparcó el lunes la CLARITY Act para atender un proyecto de sanciones a Rusia, y el receso de agosto está encima. La está trazando el derecho del juego, juzgado por juzgado, y el pasaporte para cruzarla es un registro de la CFTC. Por eso el viernes Fanatics compró una bolsa designada y una cámara de compensación en lugar de solicitarlas, y por eso ese papel se ha convertido en el activo más escaso del sector.
La otra cara: provisional, parcial y revocable
Nada de esto es definitivo. Es una medida cautelar que dura hasta que haya sentencia sobre el fondo, apoyada en un juicio de probabilidad y no de certeza, con una nota al pie que admite que la ley estatal podría resistir en parte de sus aplicaciones. El precedente de apelación más fuerte que existe se ganó 2 a 1, con un voto discrepante que sigue vivo para cuando el asunto llegue más arriba. Nevada y Utah demuestran que la fricción estatal no ha desaparecido, solo ha cambiado de instrumento. Y la cuestión de fondo, qué es exactamente un swap, sigue sin respuesta judicial firme, con el ejemplo del concurso de televisión marcando por dónde se puede romper la doctrina.
Hay un matiz más profundo para quien celebre el fallo como una victoria de las finanzas en cadena. Una licencia protege, pero también sujeta. Lo que hoy es un escudo frente a un Estado es mañana una correa en manos de un regulador federal con otra composición, y la propia CFTC ya avisó el 24 de julio a Kalshi, Polymarket, Coinbase y Crypto.com por autocertificar contratos de evento en bloque con plantillas. El sector ha ganado protección federal aceptando dependencia federal. Es un intercambio razonable y no es gratis.
- Si Minnesota recurre la cautelar al Octavo Circuito, que abriría la puerta a una divergencia con el Tercero y con ella a una eventual llegada al Tribunal Supremo.
- El calendario del pleito sobre el fondo: la cautelar vive solo hasta la sentencia, y ahí sí habrá que definir qué contratos son swaps y cuáles no.
- Si algún Estado cambia de estrategia y ataca al usuario o al anunciante en lugar del operador, terreno que Minnesota dejó deliberadamente fuera.
- Si la CFTC mantiene el papel de demandante junto a sus supervisados o endurece el trato tras el aviso del 24 de julio sobre autocertificaciones.
- Si el Congreso recupera la CLARITY Act antes del receso de agosto, único camino para que esto se resuelva por ley y no juzgado por juzgado.
- Si otras plataformas en cadena empiezan a comprar registros federales en lugar de solicitarlos, siguiendo el camino de Polymarket y Fanatics.
Con información de: auto de la jueza Katherine Menendez (Tribunal Federal de Distrito de Minnesota, 27-jul-2026) vía CoinDesk, NBC News, CBS News Minnesota, Courthouse News, Fox 9, KSTP, Minnesota Reformer, Ars Technica, opinión del Tercer Circuito en KalshiEX LLC v. Flaherty (n.º 25-1922), Crypto Briefing.