Ley CLARITY: el DeFi con dueño se registrará ante la CFTC, y la cláusula de ética sigue intacta
El nuevo texto de la Ley CLARITY tiene 630 páginas, incorpora más de 100 disposiciones que pidieron los demócratas y no cambia ni una línea de la única cláusula que decide la votación del…

El nuevo texto de la Ley CLARITY tiene 630 páginas, incorpora más de 100 disposiciones que pidieron los demócratas y no cambia ni una línea de la única cláusula que decide la votación del martes. Cynthia Lummis lo publicó el jueves, cuatro días antes del voto de procedimiento, y la sección de ética sigue exactamente como estaba.
Ese desajuste es toda la noticia. La ley de estructura de mercado cripto de Estados Unidos necesita 60 votos el martes 15 de septiembre a las 14:15 de Washington, los republicanos tienen 53 escaños y el peaje que los demócratas llevan pidiendo desde la primavera no está en el paquete. A cambio hay una novedad de fondo que nadie esperaba en esta versión: el DeFi que tiene dueño pasa a registrarse ante la CFTC.
¿Qué cambia el nuevo texto de la Ley CLARITY?
Lummis, que preside el subcomité de activos digitales del Comité Bancario, presentó la versión actualizada el 10 de septiembre. Tres cambios reales, según el desglose del borrador y el detalle de las nuevas reglas de DeFi:
El primero crea la figura del protocolo de negociación DeFi no descentralizado. El segundo limita el alcance de esas reglas a las operaciones al contado y en efectivo con materias primas digitales, lo que según Lummis responde a los gobiernos tribales que temían un desbordamiento hacia los mercados de predicción sobre blockchain. El tercero aclara que las cooperativas de crédito pueden operar con activos digitales, un guiño a un sector que hasta ahora quedaba en tierra de nadie.
Lo que no se movió: la sección de conflictos de interés. Es la que los demócratas exigen para bloquear que un presidente o un alto cargo emita criptomonedas o se lucre con ellas. Según un asistente citado por Punchbowl News, el texto nuevo no resuelve nada en ese frente.
¿Qué es un protocolo DeFi «no descentralizado»?
La definición es el punto interesante, porque traslada la frontera desde el código hasta el mando. Un protocolo entra en la categoría si alguien conserva la autoridad para controlar o alterar de forma sustancial su funcionalidad o sus reglas de consenso. Ese alguien tendría que registrarse ante la CFTC, y la propia CFTC junto al Tesoro escribirían el reglamento. Donde ese registro se active, se aplican también las obligaciones de la Ley de Secreto Bancario en la medida que ya exige la ley vigente.
En la práctica se dibuja una línea: el software y los sistemas realmente descentralizados mantienen sus protecciones, y los protocolos con una llave de administrador, un multisig corto o un equipo que puede cambiar los parámetros esta noche dejan de estar en el limbo. Es una respuesta directa a los años de discusión sobre qué significa «descentralizado» cuando en la mayoría de los casos hay un panel de control detrás.
- Registro ante la CFTC para quien controle un protocolo DeFi de negociación.
- Reglamento a cargo de la CFTC y el Tesoro, con obligaciones de la Ley de Secreto Bancario cuando ese registro aplique.
- Alcance restringido a contado y efectivo en materias primas digitales.
- Autoridad expresa para las cooperativas de crédito.
- Cero cambios en la sección de ética.
¿Cuántos votos necesita la Ley CLARITY el 15 de septiembre?
La cuenta no ha cambiado desde agosto, y ahí está el problema. Lo que se vota el martes es el cierre de debate sobre la moción para proceder: permiso para empezar a discutir el texto, no la aprobación de la ley. Exige 60 votos de 100. Cuando contamos la aritmética en agosto, el suelo republicano ya había bajado de 53 a 51 porque Jerry Moran y Josh Hawley dijeron que se oponen sin los cambios que pide la banca, lo que sube a 9 el número de demócratas necesarios. Con 630 páginas nuevas encima de la mesa, esos nueve votos siguen dependiendo de un párrafo que no se ha escrito.
Y los que tienen que contarlos ya avisan. Republicanos consultados por Semafor esta semana dijeron que la ley probablemente caiga el martes, y citaron exactamente la misma cláusula de ética.
El precedente de comisión no consuela. En mayo, el Comité Bancario sacó la ley adelante por 15 votos contra 9; el panel tiene 13 republicanos y 11 demócratas, así que esos 15 salen de los 13 republicanos más 2 demócratas, uno de ellos Ruben Gallego. La ley tiene que multiplicar por cuatro y medio su apoyo demócrata al pasar de la comisión al pleno, y hacerlo sin ofrecer nada nuevo en la cláusula que esos votos están pidiendo. Van 120 días desde aquel 14 de mayo y el bloqueo es el mismo.
| Contrato | Qué pregunta | Precio |
|---|---|---|
| Kalshi | ¿Habrá voto en el Senado antes del 1 de octubre? | 92% |
| Polymarket | ¿Se firma la H.R. 3633 en 2026? | 19,5% |
| Kalshi | ¿Hay ley de estructura de mercado antes de 2027? | 18,5% |
Los precios los verificó DeFi Rate la mañana del 11 de septiembre. La distancia entre el primero y los otros dos es de unos 73 puntos, y ahí está el consenso del dinero: el mercado da por hecho que se vota y da por hecho que no pasa. Sirve de vara de medir el 13 de mayo, cuando John Kennedy fue el último republicano de la comisión en comprometerse y completó los 13 votos que el presidente del comité, Tim Scott, exigía para llevar la ley al pleno: aquel día Polymarket pagaba el 73%. Han caído más de 53 puntos en cuatro meses.
La banca vuelve a pelear por el rendimiento de las stablecoins
Horas después de publicarse el texto llegó la carta. La American Bankers Association, la Independent Community Bankers of America y 77 asociaciones bancarias estatales y regionales pidieron a los líderes del Senado endurecer la sección 10404, la que prohíbe pagar intereses o rendimiento sobre stablecoins. Su argumento: la redacción actual deja hueco para que las recompensas por actividad saquen depósitos de los bancos comunitarios.
Es el mismo pleito que ha marcado el calendario de esta ley durante todo 2026, y que ya contamos cuando Wall Street pidió deshacer la ley de stablecoins que ayudó a escribir. Lo llamativo es que del otro lado tampoco cantan victoria: Alexander Grieve, de Paradigm, respondió en X que la prohibición negociada de rendimiento es una derrota para el sector cripto, no un triunfo. Cuando los dos bandos de una negociación describen el mismo párrafo como una concesión propia, el párrafo suele estar a punto de romperse.
La otra cara: la GENIUS Act ya resucitó de un voto perdido
Perder el martes no significa que la ley esté muerta, y el precedente es reciente y exacto. El 8 de mayo de 2025, la GENIUS Act de stablecoins perdió su primera votación de cierre de debate por 48 a 49. Hawley y Rand Paul se sumaron a los demócratas presentes. Once días después, el 19 de mayo, la misma moción salió adelante 66 a 32 con 16 demócratas cambiando el voto. La ley se aprobó 68 a 30 el 17 de junio y estaba firmada el 18 de julio.
Aquel giro no vino de un texto mejor, vino de una concesión concreta en la mesa. Es el guion que la CLARITY tiene disponible si el martes sale mal y alguien mueve la cláusula de ética. El problema es el calendario: del 15 de septiembre a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre quedan 49 días, la Cámara canceló sus dos últimas semanas de votación de septiembre y cualquier acción suya se va a la sesión de pato cojo, el tramo posterior a las elecciones en el que legisla el Congreso que ya ha sido reemplazado en las urnas. La GENIUS tuvo once días de margen y todo un año por delante. La CLARITY no.
Hay además una salida que no pasa por el Congreso. El presidente de la CFTC, Michael Selig, encargó en agosto a su equipo explorar reglas con la autoridad que la agencia ya tiene, por si el Congreso no actúa. Dijo que eso daría aire pero no sustituye al marco legal de la ley. El 17 de marzo, la SEC y la CFTC ya habían publicado una taxonomía conjunta de 68 páginas que nombra 16 activos como materias primas digitales. Parte de lo que la industria pedía por ley lo está consiguiendo por reglamento, y eso resta urgencia a los votos que faltan.
Qué hay que vigilar el martes
La votación es a las 14:15 hora del Este. Lo que importa no es solo si pasa, sino cómo pierde si pierde:
Si aparecen 6 o 7 demócratas, el bloqueo es de precio y hay negociación abierta para octubre. Si aparecen 2 o 3, los mismos de mayo, el asunto se va a 2027 y el aviso del senador Bernie Moreno en primavera sobre que la legislación cripto podría no moverse en años empieza a leerse distinto. Conviene mirar también a Moran y Hawley: si votan sí después de la carta de las 77 asociaciones bancarias, significa que hubo un acuerdo sobre la sección 10404 que no se ha anunciado.
Y hay un detalle de agenda que casi nadie está cruzando. El voto de cierre de debate es el martes 15; al día siguiente, el 16, la Reserva Federal decide tipos en una reunión donde el mercado ya descuenta una subida. Dos citas que mueven el precio del bitcoin en 24 horas, y la segunda va a tapar a la primera en cualquier titular.
Queda una pregunta sin respuesta desde julio. En agosto contamos que la Casa Blanca no había contestado a la propuesta de ética de Tillis y Gallego, que prohibiría a cargos electos federales y jueces emitir o patrocinar activos digitales y les obligaría a vender lo que ya tengan. Cuatro días antes del voto, y con 630 páginas nuevas encima de la mesa, sigue sin contestar.
Datos: oficina de la senadora Cynthia Lummis, borrador EHF26718, Comité Bancario del Senado, CFTC, Unchained, DeFi Rate, Punchbowl News, Semafor, NBC News. Foto: Gage Skidmore vía Wikimedia Commons (CC BY 2.0).