La probabilidad de subida de tipos de la Fed pasa del 40% al 60% con el Brent sobre 100 dólares
La probabilidad de una subida de tipos de la Fed el 16 de septiembre supera el 60% después de que el Brent superara los 100 dólares el miércoles por la mañana, horas más tarde de que…

La probabilidad de una subida de tipos de la Fed el 16 de septiembre supera el 60% después de que el Brent superara los 100 dólares el miércoles por la mañana, horas más tarde de que fuerzas estadounidenses atacaran petroleros vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní cerca del estrecho de Ormuz. Hace trece días, cuando el PCE se quedó en el 3,7%, la misma herramienta de CME daba un 40,1%.
El bitcoin cotiza a 78.799 dólares, un 0,3% arriba en 24 horas según CoinGecko. Esa quietud es lo interesante: el bono a dos años acaba de marcar máximos de dos años y el bitcoin no se ha movido.
¿Por qué el petróleo a 100 dólares obliga a la Fed a decidir?
El Brent cotizaba a 68,53 dólares el 2 de julio. Son nueve semanas y un 43% de subida, según el recuento de 24/7 Wall St., y es la primera vez que el crudo se sostiene en tres dígitos desde el pico breve del 23 de julio, cuando tocó 105,32 y se desinfló. El West Texas está en 95,36 dólares. La gasolina en Estados Unidos promedia 4,22 dólares el galón, el precio más alto jamás registrado en un mes de septiembre.
La cuenta que explica por qué esto llega hasta el bitcoin es aritmética de cesta. La energía pesa entre un 6% y un 7% del IPC estadounidense, y la gasolina sola algo más del 3%. Si ese 43% del crudo se trasladara íntegro y de golpe a los precios finales, hablaríamos de unos 2,8 puntos de inflación general. No se traslada íntegro ni de golpe: el margen de refino, los impuestos y la distribución absorben parte, y el resto tarda entre cuatro y ocho semanas en aparecer en el surtidor. Pero el mercado de bonos ya lo está descontando como si fuera a llegar. El rendimiento del bono a dos años subió al 4,42%, su nivel más alto desde julio de 2024, y el de diez años ronda el 4,81%, según Crypto Briefing.
¿Qué probabilidad hay de que la Fed suba tipos el 16 de septiembre?
Depende de a quién se le pregunte, y ahí está el dato que casi nadie ha mirado. Tres mercados cotizan exactamente el mismo suceso binario, un cuarto de punto en una sola reunión que se celebra dentro de seis días, y devuelven tres números distintos.
| Mercado | Probabilidad de subida | Perfil del participante |
|---|---|---|
| CME FedWatch | más del 60% | Futuros de fondos federales, dinero institucional |
| Kalshi | 57% | Mercado de eventos regulado por la CFTC |
| Polymarket | 49%-52,5% | Mercado de predicción cripto-nativo |
Once puntos de diferencia entre el extremo institucional y el cripto-nativo, sobre un suceso que se resuelve el miércoles que viene. Los recuentos de CME, Kalshi y Polymarket los recopiló 99Bitcoins este miércoles; el 52,5% de Polymarket es la lectura que anotó 24/7 Wall St. unas horas más tarde. La lectura incómoda para quien tiene cripto es la dirección del desacuerdo: el dinero que se cubre de verdad contra los tipos está más convencido de la subida que el dinero que cotiza en cadena. Si aciertan los primeros, el riesgo de sorpresa hacia abajo recae sobre el mercado que va menos preparado.
El contexto de la reunión pesa. La Fed recortó tres veces entre septiembre y diciembre del año pasado, dejó el techo del rango en el 3,75% y ahí lleva desde entonces. Una subida de un cuarto llevaría el rango al 3,75%-4,00% y sería el primer movimiento al alza de este ciclo, un giro completo respecto a la senda que dejó firmada el predecesor de Kevin Warsh. El empleo de agosto tampoco ayuda al argumento de la paciencia: 162.000 nóminas, muy por encima de lo esperado, con el paro en el 4,1%. Ese fue el dato que tumbó al bitcoin por debajo de 80.000 la semana pasada.
El bitcoin ya no cotiza como el Nasdaq, cotiza como el oro
Aquí está el cambio de régimen que hace que esta subida de tipos no se parezca a las anteriores. André Dragosch, responsable de investigación de Bitwise, mide la correlación a 90 días entre bitcoin y oro en su nivel más alto en casi seis años, y la del bitcoin con el Nasdaq 100 en mínimos de un año, según los datos que recogió The Block. Su explicación es que las mesas institucionales han dejado de tratar el metal y la moneda como dos operaciones separadas: ya no eligen entre una y otra para cubrirse de la pérdida de valor del dólar, las tienen a la vez.
Eso abre una tensión que casi ninguna crónica está planteando. Una subida de tipos es mala para el bitcoin por la vía del descuento: encarece el dinero y castiga a los activos sin flujo de caja. Pero el motivo por el que la Fed subiría, un choque de oferta energética que se convierte en inflación, es exactamente el motivo por el que el oro sube. Si el bitcoin se ha mudado de vecindario y ahora vive al lado del metal, recibe las dos fuerzas a la vez y en sentidos opuestos. Que el precio lleve una semana plana, un 2% arriba en siete días con el crudo disparado y el bono a dos años en máximos, encaja mejor con ese empate que con la lectura de "activo de riesgo bajo presión".
¿Qué pasó la última vez que la Fed subió tipos?
El precedente es feo y conviene mirarlo sin adornos. El ciclo anterior de subidas empezó en marzo de 2022 y terminó en julio de 2023: once movimientos que llevaron el rango del 0%-0,25% al 5,25%-5,50%. El bitcoin entró en ese ciclo alrededor de 47.000 dólares y en noviembre de 2022 valía unos 16.000, cerca de un 66% menos.
La diferencia estructural es la del vecindario. En 2022 el bitcoin funcionaba como una beta apalancada del Nasdaq y una subida de tipos le pegaba por el único canal que tenía. Wintermute señala además que la caída actual desde máximos ronda el 50%, frente a los desplomes del 75% de 2018 y de 2022, y lo atribuye a que hay participación institucional donde antes solo había minorista apalancado.
Los ETF compraron cinco veces la emisión nueva mientras subían las probabilidades
El flujo es el contrapeso más medible. Los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos sumaron 986,9 millones de dólares en la última semana, tercera semana consecutiva en positivo, con cerca de 3.800 millones acumulados en tres semanas, según los recuentos de SoSoValue que recogió Cointelegraph. Eso ha reducido el déficit anual de la categoría a alrededor de 1.000 millones, cuando en enero parecía imposible de cerrar.
Traducido a monedas, y este cálculo es propio: 3.800 millones al precio actual de 78.799 dólares son unos 48.200 bitcoin. La red emite 450 bitcoin al día, así que en veintiún días nacieron 9.450. Los ETF absorbieron aproximadamente 5,1 veces toda la oferta nueva del periodo. Y lo hicieron precisamente mientras la probabilidad de subida de tipos escalaba del 40% al 60%. Quien compra vía ETF no está esperando que Warsh se quede quieto.
El detalle que matiza el entusiasmo: el 8 de septiembre la serie se rompió con 46,6 millones de salidas netas, el primer día negativo tras tres de entradas, según los datos de SoSoValue que difundió Wu Blockchain. Una sesión no es una tendencia, pero es la primera vez en tres semanas que el flujo mira hacia la puerta.
La otra cara: por qué Warsh puede mirar hacia otro lado
El manual de banca central de los últimos cuarenta años dice justo lo contrario de lo que está cotizando el mercado. Ante un choque de oferta energética, un banco central mira la inflación subyacente y deja pasar la energía, porque subir tipos no produce ni un barril más y sí destruye demanda que el propio precio del crudo ya está destruyendo. Warsh tiene un argumento defendible para sostener el rango y decir que el petróleo es un impuesto geopolítico, no un problema monetario. La Administración de Información Energética contaba en mayo con que el estrecho se reabriría y el crudo promediaría 89 dólares en el cuarto trimestre; esa previsión ya no sirve, pero un precio que sube por un ataque puede bajar por un acuerdo con la misma velocidad.
La correlación con el oro también admite objeción, y los propios analistas citados por The Block dudan de que el divorcio de la bolsa aguante. Es una estadística de 90 días, no una promesa sobre la sesión del miércoles: las correlaciones se disparan en episodios de estrés y vuelven a su sitio cuando el estrés pasa, así que llamar cambio de régimen a un máximo de seis años es una apuesta, no una descripción. Y hay un canal que no perdona a ningún activo: si el bono a diez años, ya en el percentil 98 de su propio año, sigue subiendo, el descuento se aplica a todo el mismo día, al oro incluido. El bitcoin lleva además la factura de sus propios sustos, con el sector entero expuesto a las sanciones sobre Irán justo cuando Irán vuelve al centro del tablero.
La cifra concreta que resolverá la discusión no es el cuarto de punto. Es la mediana del cuadro de puntos para el cierre de 2026: si sube por encima del 4%, la Fed estará diciendo que esto no es un movimiento aislado. Y los once puntos que separan hoy al CME de Polymarket son, en la práctica, el precio que alguien está dispuesto a pagar por equivocarse.
Fuentes: 24/7 Wall St. (Brent, WTI, gasolina, rango de la Fed, Polymarket y cuadro de puntos), AFP vía Yahoo Finance e IG (ataque a los petroleros y reacción del crudo), Crypto Briefing (rendimientos del Tesoro), 99Bitcoins (probabilidades de CME FedWatch, Kalshi y Polymarket), CME FedWatch vía nuestra propia cobertura del PCE (el 40,1% de hace trece días), SoSoValue vía Cointelegraph y Wu Blockchain (flujos de ETF), Bitwise vía The Block y Benzinga (correlación con el oro y el Nasdaq), Wintermute (comparación de caídas), CoinGecko (precios). La aritmética de la cesta del IPC, la conversión de flujos a monedas y el múltiplo sobre la emisión son cálculos propios.