ICE pagará 259.000 dólares al día por rastrear cripto, adjudicó el contrato con una sola oferta y su otro proveedor lo llevó al juzgado
El 1 de julio, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos firmó el mayor contrato de rastreo de criptomonedas que se le conoce: 94.655.840 dólares por un año de…

El 1 de julio, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos firmó el mayor contrato de rastreo de criptomonedas que se le conoce: 94.655.840 dólares por un año de software forense y apoyo analítico. En la ficha pública de la adjudicación, la casilla de ofertas recibidas dice 1. La de competencia dice que no hubo. El procedimiento aparece como fuente única.
Veintiséis días después, la empresa que se quedó fuera fue al juzgado. Chainalysis Government Solutions, la filial que vende al gobierno estadounidense, presentó el 27 de julio una protesta de licitación en el Tribunal de Reclamaciones Federales contra Estados Unidos por haber entregado ese contrato a TRM Labs sin abrirlo a nadie. El caso lleva el número 26-1067C, lo instruye el juez Stephen S. Schwartz y tiene vista oral el 2 de septiembre. La demanda está sellada. El resto del expediente, no.
Un contrato de 259.000 dólares al día con una sola oferta
La ficha del contrato 70CMSD26C00000005 en USAspending, el registro oficial del gasto federal, describe el objeto sin adornos: apoyo analítico para el Departamento de Seguridad Nacional, para Homeland Security Investigations y para el Cyber Disruption Center del National Coordination Center de la Homeland Security Task Force. Un año de vigencia, del 1 de julio de 2026 al 30 de junio de 2027. Beneficiario: TRM Labs, con sede en San Francisco. Código de actividad: otros servicios informáticos.
Dividido por los 365 días del plazo, el contrato sale a 259.331 dólares diarios de dinero público para seguir monedas por la cadena. Es una cifra que cambia la escala del negocio: hasta el 30 de junio, todo lo que TRM había cobrado del gobierno federal en su historia sumaba 33,3 millones de dólares repartidos en 56 adjudicaciones. Esta sola operación multiplica por 2,8 esa carrera entera, y por 34 su segundo mayor contrato de 2026, los 2,79 millones que le paga el FBI desde abril.
La demanda está sellada, pero el calendario no
Lo que se puede leer del caso es suficiente para entender la pelea. En la moción con la que pidió sellar su demanda, un documento de tres páginas que sí es público, Chainalysis explica que impugna la decisión de ICE de adjudicar en fuente única bajo la solicitud 192126VHQ4CCC00XX, y que presentó una declaración de capacidades cuando la agencia anunció su intención de contratar solo con TRM. El tribunal concedió el sello el 31 de julio porque el escrito contiene secretos comerciales de la propia Chainalysis.
Presentó una declaración de capacidades en respuesta al aviso de intención de contratar en fuente única y sus intereses económicos directos se verán afectados por la decisión arbitraria, caprichosa y no razonable de la agencia.
TRM no esperó a que la llamaran: pidió intervenir el 28 de julio, sin oposición de nadie, y el juez la admitió el mismo día como parte codemandada. Desde entonces el pleito va a marchas forzadas. El gobierno entregó el expediente administrativo el 31 de julio, diez abogados de las tres partes pidieron acceso al material protegido, Chainalysis consiguió el 10 de agosto ampliar ese expediente con documentos que faltaban y presentó su moción de fondo el 11 de agosto, también bajo sello. Lo que viene está fechado en la orden de calendario que firmó el juez.
| Fecha | Hito del caso 26-1067C | Situación |
|---|---|---|
| 27 jul | Demanda y petición de sello | hecho |
| 28 jul | TRM Labs entra como codemandada | hecho |
| 11 ago | Moción de fondo de Chainalysis | hecho |
| 21 ago | Respuestas del gobierno y de TRM | pendiente |
| 2 sep | Vista oral en Washington, 10:00 EDT | pendiente |
| 10 sep | Fecha en la que el gobierno pide resolución | pendiente |
Hay un detalle que dice mucho del terreno: en el registro público no aparece ninguna petición de medida cautelar para parar el contrato. Chainalysis fue directa al fondo del asunto mientras TRM lleva mes y medio facturando. En este tribunal no existe la suspensión automática que sí se activa cuando una protesta se presenta ante la oficina de cuentas del Congreso, así que el trabajo sigue mientras el juez decide.
Antes de julio, ICE le compraba más a Chainalysis
Aquí está el vuelco que ninguna crónica ha contado. Sumando todas las adjudicaciones registradas, ICE le había pagado a Chainalysis 18,96 millones de dólares en 25 órdenes, y a TRM 9,3 millones. La empresa que ahora protesta era, con el doble de dinero, la proveedora principal de la agencia. El contrato del 1 de julio le da la vuelta al tablero de una vez: en un año, ICE pagará a TRM cinco veces todo lo que ha pagado a Chainalysis desde que empezó a comprarle.
En el conjunto del gobierno federal, Chainalysis sigue siendo la más grande: 149,6 millones de dólares en 152 adjudicaciones, con Hacienda y el FBI como mejores clientes. TRM va detrás con 128 millones en 57, pero el 74% de esa cifra es este único contrato y el 81% viene de ICE. Una empresa tiene una cartera repartida; la otra acaba de concentrar su negocio en un solo cliente y en una sola firma.
El dinero va a la oficina que acaba de recibir permiso para contraatacar
La oficina que paga esas licencias no es una unidad cualquiera. El National Coordination Center salió reforzado de la orden ejecutiva 14390 del 6 de marzo, que creó dentro de él una célula interagencias contra el fraude y la ciberdelincuencia. Y el 13 de agosto, seis semanas después de firmarse el contrato, Trump le encargó por memorando presidencial montar el programa que permite a empresas privadas atacar a bandas criminales en el extranjero, algo que contamos aquí el mismo día. Según la Casa Blanca y el detalle publicado por Ars Technica, ese centro depende de la misma Homeland Security Task Force que figura en el objeto del contrato.
El orden importa. Primero llegó el dinero para ver quién mueve las monedas, después el permiso para tocar a quien las mueve. Quien tenga el contrato de análisis en esa oficina no vende un informe trimestral: alimenta la pantalla desde la que se decide a qué dirección se persigue. Por eso una diferencia de proveedor que en cualquier otra agencia sería una nota de compras aquí se convierte en un pleito con secretos comerciales y orden de protección.
La otra cara: la fuente única es legal y el expediente sigue cerrado
Nada de lo anterior significa que ICE haya hecho algo ilegal. La contratación en fuente única está prevista cuando la agencia entiende que solo un proveedor cubre la necesidad, y la justificación técnica que sostiene esa conclusión está en el expediente administrativo, que en este caso no es público. Tampoco conocemos los argumentos concretos de Chainalysis ni qué remedio pide, porque su demanda y su moción de fondo están selladas. TRM declinó comentar a Cointelegraph, que dio la noticia el domingo; Chainalysis e ICE no respondieron.
Conviene además quitarle épica al relato del proveedor expulsado: Chainalysis no está fuera de ICE. Mantiene abierta una orden de licencias de su herramienta Reactor por 262.148 dólares vigente hasta abril de 2027, y otra de 3,57 millones para Homeland Security Investigations que expira en septiembre. Sigue dentro, con órdenes pequeñas, mientras discute la grande. Y la propia asimetría de tamaño juega en su contra en un punto: si de verdad solo un proveedor podía hacer el trabajo, el tribunal tendrá que decidirlo leyendo papeles que ninguno de los dos quiere mostrar.
El fondo del asunto no es quién vende mejor software. Las dos empresas miran las mismas cadenas y no siempre llegan al mismo número, algo que ya vimos contando el robo de los Coldcard, donde sus cifras del botín no coincidían. Cuando una de esas dos lecturas se convierte en la única que compra la agencia que investiga, la discrepancia deja de ser un debate técnico y pasa a ser una decisión de política pública tomada sin competencia.
Qué vigilar en las próximas semanas
- El 21 de agosto, cuando el gobierno y TRM presenten sus respuestas: si el Departamento de Justicia publica una versión redactada, ahí estará la justificación de la fuente única.
- La vista oral del 2 de septiembre y la fecha que pidió el propio gobierno, el 10 de septiembre, para tener una resolución.
- Si el juez anula la adjudicación, ICE tendría que licitar de nuevo un contrato ya en ejecución desde el 1 de julio.
- Nuevas órdenes de ICE a Chainalysis en los registros federales: si se secan, la protesta se convierte en su única vía.
- El reparto del programa de contraataque del National Coordination Center: quién queda como proveedor de análisis en cadena cuando empiecen las operaciones.
- Las cuentas del IRS y del FBI, donde Chainalysis conserva más de 120 millones de dólares en contratos: es ahí donde se vería un cambio de favor real.
Fuentes: Tribunal de Reclamaciones Federales de EE.UU. (caso 26-1067C, mociones y órdenes vía CourtListener), USAspending.gov (contrato 70CMSD26C00000005 y adjudicaciones históricas de Chainalysis y TRM Labs), Casa Blanca, Ars Technica, Cointelegraph.