La SEC deja que Franklin compre su propio fondo en cadena, y el argumento que lo consigue es que la cadena se puede congelar a mano
El personal de la SEC firmó este miércoles el permiso que la industria de la tokenización llevaba años pidiendo: los fondos registrados de Franklin Templeton ya pueden aparcar su liquidez…

El personal de la SEC firmó este miércoles el permiso que la industria de la tokenización llevaba años pidiendo: los fondos registrados de Franklin Templeton ya pueden aparcar su liquidez en un fondo monetario cuyo registro de propiedad vive en una cadena pública. Y el argumento que gana el permiso no es que la cadena sea imparable, sino exactamente el contrario. Franklin ganó explicando que su agente de transferencias puede congelar tu cartera, corregir apuntes, migrarlos y, si hace falta, devolver todo el fondo al papel de siempre.
La carta de no-acción va dirigida al Franklin OnChain U.S. Government Money Fund, el fondo cuyas participaciones se conocen como BENJI y que hoy vale 720,93 millones de dólares. Ese fondo lleva cinco meses seguidos perdiendo dinero por reembolsos. El comprador que la SEC acaba de autorizar es la casa misma.
Lo que la SEC concedió, y lo que no
Una carta de no-acción no es una aprobación. La firma Taylor Evenson, abogado sénior de la División de Gestión de Inversiones, y el propio texto se encarga de rebajarla: dice que refleja la opinión del personal, que no es una norma ni una declaración de la Comisión, que la Comisión no ha aprobado ni desaprobado su contenido y que carece de fuerza legal. Los titulares del día hablan de que la SEC «autoriza» o «aprueba». El documento dice que no crea obligación nueva para nadie y que unos hechos distintos podrían llevar a una conclusión distinta.
Lo que hace, en concreto, es prometer que no recomendará acción de cumplimiento por saltarse tres párrafos de la Regla 17f-2 de la Ley de Sociedades de Inversión de 1940: el (b), que manda meter los títulos en una cámara acorazada y segregarlos físicamente; el (e), que obliga a anotar cada depósito y retirada; y el (f), que exige que el auditor examine los títulos. Los tres presuponen papel. En su lugar, la carta impone doce condiciones. No es un régimen más ligero, es otro: control de instrucciones autorizadas, cartera separada por fondo, conciliación diaria de confirmaciones, aprobación anual del consejo y tres verificaciones al año de los auditores independientes, dos de ellas sin avisar.
El argumento que gana: la cadena se puede deshacer a mano
La solicitud de Franklin dedica sus mejores páginas a explicar que su sistema no se parece a las criptomonedas. Lo dice con esas palabras: los controles de este tipo, escribe, generalmente no existen para los tokens sin permisos. El agente de transferencias, Franklin Templeton Investor Services, guarda las claves privadas de las carteras de los fondos, controla los contratos inteligentes, el permisado y el enlace que convierte lo escrito en la cadena en registro oficial, y mantiene un entorno de firma con computación multiparte y multifirma repartido entre centros de datos y respaldos fuera de línea.
Los Controles Administrativos permiten a FTIS mantener, corregir, congelar, migrar o restaurar el registro oficial de propiedad de las participaciones. Estos Controles Administrativos se aplican, y tienen esas capacidades, con independencia de que el accionista use la implementación de cartera de FTIS, su propia cartera o la de un tercero.
Ahí está el fondo del asunto. Cinco verbos, y el último párrafo del inventario técnico añade uno más: el sistema se diseñó para poder migrar de una cadena a otra y, si es necesario, volver a la contabilidad tradicional para mitigar los riesgos que trae la propia tecnología. La cadena elegida es Stellar, con la puerta abierta a otras. Lo que la SEC bendice, en la práctica, es un libro de registro con marcha atrás.
Un papel de 1992 para un fondo de 2026
La doctrina no es nueva y Franklin no pretende que lo sea. Toda la petición se apoya en una carta de no-acción del 24 de septiembre de 1992, hace 12.375 días, concedida a Franklin Investors Securities Trust para que un fondo alimentador guardara en anotación en cuenta las participaciones de su fondo maestro. El agente de transferencias de entonces se llamaba Franklin Administrative Services. Es la misma sociedad que hoy se llama FTIS.
El argumento, traducido, es que una cartera en Stellar plantea el mismo problema que un apunte contable de 1992: no hay certificado que meter en una caja fuerte. Y no es la primera vez que el sistema pasa por la ventanilla: el registro oficial de este fondo se lleva en cadena desde el 8 de febrero de 2022, 1.646 días, después de conversaciones con tres divisiones de la SEC. Lo que faltaba no era el permiso para tokenizar, sino el permiso para que los fondos hermanos lo compraran.
Todo queda en casa
La Regla 17f-2 es la de autocustodia, y aplica justamente porque aquí no hay tercero. El asesor es filial de Franklin Resources, el agente de transferencias también, el administrador también, y el fondo comprado es una serie de Franklin Templeton Trust. La lista de gestoras que quedan cubiertas por la carta tiene 24 nombres e incluye Putnam, Western Asset, ClearBridge, Brandywine, Clarion, Benefit Street y Royce. Las claves privadas de las carteras de los fondos compradores las guarda la casa. El único contrapeso externo que impone la carta son los auditores, PricewaterhouseCoopers en este fondo, con esas tres verificaciones anuales.
El comprador nuevo llega cuando el de fuera se va
Los informes mensuales N-MFP3 que el fondo presenta a la SEC cuentan una historia que no aparece en ninguna crónica del día. Medido por nosotros en los ocho últimos formularios, el patrimonio tocó máximo el 28 de febrero y desde marzo encadena cinco meses de salidas netas.
| Cierre de mes | Patrimonio (M$) | Suscripciones (M$) | Reembolsos (M$) |
|---|---|---|---|
| 31-dic-2025 | 766,02 | 49,65 | 77,26 |
| 31-ene-2026 | 836,00 | 78,29 | 8,29 |
| 28-feb-2026 | 864,36 | 33,89 | 5,52 |
| 31-mar-2026 | 843,74 | 40,22 | 60,81 |
| 30-abr-2026 | 824,62 | 23,83 | 42,93 |
| 31-may-2026 | 813,50 | 25,51 | 36,62 |
| 30-jun-2026 | 753,24 | 48,60 | 108,86 |
| 31-jul-2026 | 720,93 | 15,69 | 48,00 |
Del máximo de febrero al cierre de julio son 143,43 millones menos, un 16,59%. En esos cinco meses entraron 153,85 millones y salieron 297,22. Las suscripciones de julio, 15,69 millones, son las más bajas de la serie, y los reembolsos las triplican. Mientras el fondo en cadena se encoge, el negocio de tesorería tradicional del grupo crece: 80.500 millones a 30 de junio frente a 71.900 un año antes según su 10-Q, un aumento de 8.600 millones que equivale a 11,9 veces todo el fondo tokenizado. Esto encaja con lo que medimos el 9 de agosto: de los tres grandes fondos tokenizados de Wall Street, el de Franklin era el que tenía exactamente cero trabajando dentro de DeFi. La demanda externa no aparece. La que se acaba de autorizar es interna.
La otra cara
Nada de esto convierte el permiso en un truco. El fondo invierte al menos el 99,5% en deuda del Tesoro, efectivo y repos garantizados, no toca criptomonedas y rinde un 3,70% bruto a siete días, con vencimiento medio de 45 días y el 74,5% en activos líquidos semanales. Las ventajas que Franklin alega son operativas y reales: valor liquidativo cada hora, negociación intradía, liquidación más rápida y colateral de préstamo de valores que se mueve sin esperar al cierre. Las doce condiciones son más exigentes que los tres párrafos que sustituyen, no menos. Y la capacidad de volver al libro tradicional, que a un maximalista le suena a traición, es lo que un consejo de administración necesita firmar para autorizar la operación.
El precio que paga la tokenización es de definición. Este permiso llega porque el activo se comporta como una anotación en cuenta con una capa criptográfica encima, no como un token al portador. Quien esperaba que la SEC bendijera la autocustodia sin intermediario tiene aquí la respuesta contraria, escrita por la propia gestora.
- El N-MFP3 de agosto, que se presentará en los primeros días de septiembre: es donde se verá si los fondos hermanos empezaron a suscribir y si se rompe la racha de cinco meses de salidas.
- Si alguna otra gestora pide lo mismo. La carta es un molde y el precedente de 1992 está disponible para cualquiera con agente de transferencias propio.
- Si aparece en los folletos de los fondos compradores la mención al vehículo de tesorería en cadena y al riesgo de clave privada.
- Si Franklin usa la puerta que se dejó abierta para operar en otras cadenas además de Stellar.
- Si el colateral de préstamo de valores acaba en el fondo, que es la parte del permiso con más volumen potencial y menos publicidad.
- Si la SEC eleva esto a norma en vez de dejarlo en carta del personal, ahora que prepara su propio régimen de emisión para activos digitales.
- Si el precio de la conveniencia sube: doce condiciones y tres auditorías anuales cuestan dinero, y el fondo cobra comisión sobre 720 millones.
Un detalle final que dice mucho del momento: en una petición sobre custodia de participaciones de un fondo monetario, Franklin metió una nota al pie para explicar cómo gobierna los riesgos de la inteligencia artificial en los sistemas que sostienen ese registro. Nadie se lo había preguntado.
Datos y fuentes: SEC (carta de no-acción del 12 de agosto de 2026 y solicitud de Franklin Templeton del mismo día), formularios N-MFP3 de Franklin Templeton Trust, 10-Q de Franklin Resources del 30 de junio de 2026, The Block, The Defiant. Contexto propio: el primer fondo regulado europeo en cadena pública y el régimen de emisión que la SEC propone el viernes.