La tarjeta de Gemini ya ingresa más que su exchange, y la provisión por impagos se comió el 99,3% de lo que ingresó
Gemini presentó al cierre del mercado sus cuentas del segundo trimestre y el comunicado tiene un protagonista claro: la tarjeta de crédito. Los ingresos de esa línea subieron un 231% en un…

Gemini presentó al cierre del mercado sus cuentas del segundo trimestre y el comunicado tiene un protagonista claro: la tarjeta de crédito. Los ingresos de esa línea subieron un 231% en un año, de 4,88 a 16,18 millones de dólares, y la empresa los usa para explicar por qué su facturación total creció un 37% mientras el negocio de intercambio de criptomonedas se hundía un 38%. Es la prueba de la diversificación, el argumento con el que los hermanos Winklevoss piden paciencia a un mercado que ha dejado su acción por debajo de cuatro dólares.
La misma casa publica otro documento el mismo día. En la página 15 de su presentación de resultados hay una tabla titulada «Card Economic Details» con cinco trimestres de cifras de esa tarjeta, y ahí está la línea que ningún titular ha recogido: la provisión por insolvencias de la cartera fue de 16,062 millones de dólares en el trimestre. Los ingresos fueron 16,178. La resta deja 116.000 dólares.
La tabla que la propia empresa publica
La tabla no es una construcción mía, es la contabilidad de la unidad hecha por Gemini y calculada por Gemini. Empieza por el ingreso bruto de la tarjeta, le resta el coste de la deuda que financia la cartera y el coste de las recompensas en cripto que paga a los titulares, y llega a una medida propia que llama PPNR, el beneficio antes de provisiones. Después resta la provisión. El resultado de esa última fila, en miles de dólares, es la serie que sigue.
| Trimestre | Ingreso de la tarjeta | Antes de provisiones | Provisión | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| Q2 2025 | 4.882 | 2.027 | 1.704 | +323 |
| Q3 2025 | 8.532 | 2.143 | 2.843 | −700 |
| Q4 2025 | 15.958 | 2.517 | 2.750 | −233 |
| Q1 2026 | 14.700 | 3.782 | 8.643 | −4.861 |
| Q2 2026 | 16.178 | 5.457 | 16.062 | −10.605 |
Cuatro trimestres consecutivos en rojo y una suma acumulada de 16,4 millones de dólares perdidos por el negocio que se presenta como la salida al estancamiento del negocio principal. El único trimestre positivo de la serie es el más antiguo, el de hace un año, y lo fue por 323.000 dólares. La aritmética del crecimiento tampoco ayuda: el ingreso de la tarjeta subió 11,3 millones en doce meses y la provisión subió 14,4, o sea que por cada dólar nuevo de ingreso apareció 1,27 de provisión nueva. La pérdida de este trimestre, 10,6 millones, equivale al 65,6% de todo lo que la tarjeta facturó.
Hay otra cifra que conviene mirar al lado. Las recompensas en cripto que Gemini paga a los titulares costaron 8,168 millones, la mitad exacta del ingreso de la tarjeta. Recompensas más provisión suman 24,2 millones, un 149,8% de lo que la línea factura.
Un fraude concentrado en un solo trimestre
El comunicado explica el salto de la provisión, y lo hace con un detalle poco habitual. La empresa identificó a principios de año un episodio de fraude de identidad, reservó 4,1 millones en el primer trimestre con la información que tenía entonces y al avanzar la investigación encontró más cuentas afectadas, todas del mismo grupo de altas del primer trimestre, que fueron cayendo en tramos de mora más avanzados durante el segundo. La nota al pie de la presentación cifra el efecto: unos 10 millones de los 16,062 de provisión corresponden a cuentas originadas en el primer trimestre y vinculadas a esa actividad. Con la reserva de enero a marzo, un solo grupo de altas se ha comido ya en torno a 14,1 millones, el 6,5% de una cartera de 218 millones.
La morosidad lo confirma. El saldo con más de 30 días de retraso pasó del 3,8% al 9,4% en un trimestre, y la propia empresa lo desglosa: 6,1 puntos son fraude y 3,3 no lo son. Sobre los 219,6 millones de cartera son 20,6 millones en mora, de los que solo 3,4 se han dado de baja como pérdida definitiva. La provisión es 4,7 veces las bajas realizadas, es decir, anticipa un agujero que todavía no ha ocurrido en los libros.
El informe trimestral que Gemini depositó ante la SEC el mismo día lo dice con otras cifras y la dirección es idéntica. El saldo vencido de la cartera de tarjetas pasó de 8,778 millones a 31 de diciembre a 23,691 a 30 de junio, multiplicado por 2,70 sobre una cartera que en ese medio año se encogió un 1,2%. La parte corriente o con menos de 30 días de retraso bajó del 96,9% al 91,1%, y la provisión acumulada contra esa cartera pasó de rondar el 3,3% del saldo a rondar el 10,1%. Aparte quedan 3,8 millones de recibos en disputa que la tabla de antigüedad excluye, frente a 1,7 en diciembre.
El motor que dejó de captar clientes
Lo que hace incómoda la tesis de la diversificación no es solo el coste del riesgo, es que la máquina de crecer se ha parado en el mismo trimestre en que la línea marca su récord de ingresos. Las altas aprobadas de la tarjeta fueron 5.000 en el trimestre, frente a 17.100 un año antes, un 70,8% menos; por resta del semestre, en el primer trimestre habían sido 13.100. Los titulares activos cayeron por primera vez, de 114.000 a 106.000. El gasto con la tarjeta bajó un 17,6% desde el máximo de diciembre. Y la cartera se quedó plana en 219,6 millones.
La causa de la sequía de altas está en la misma tabla de gastos: el epígrafe de captación y marca se desplomó un 99% en el año, de 9,595 millones a 107.000 dólares. Gemini apagó el grifo del marketing para arreglar la cuenta de resultados, que es una decisión razonable, y la consecuencia es que la tarjeta que sostiene la historia de crecimiento dejó de reclutar. El ingreso siguió subiendo un 10% en el trimestre por una razón distinta y menos vistosa: el interchange que cobra por cada compra bajó un 0,5% y los intereses que cobra por los saldos aplazados subieron un 11,6%. La tarjeta gana más porque sus clientes tardan más en pagarla.
La tarjeta ya gana más que el exchange
El desglose de ingresos del informe trimestral deja un dato estructural que merece leerse dos veces. La tarjeta de crédito facturó 16,178 millones y el intercambio de criptomonedas 12,497. En una plataforma cripto fundada en 2014, el plástico ingresa un 29,5% más que el mercado. En el trimestre anterior el intercambio todavía ganaba más, 17,172 frente a 14,700 según la resta del semestre, así que el cruce es de ahora. Gemini no publica en estos documentos el ingreso de intercambio de los dos trimestres centrales de 2025, así que no afirmo que sea la primera vez de su historia; lo que sí es verificable es que hace un año el intercambio ingresaba 4,1 veces más que la tarjeta.
El volumen negociado explica el desplome: 3.800 millones de dólares frente a 11.300 un año antes, un 66,4% menos, con los activos en plataforma en 8.400 millones frente a 18.200. Los mercados de predicción, que se llevan todos los anuncios de la casa y para los que Gemini encendió su propia cámara de compensación el 4 de agosto, aportaron 524.000 dólares, el 1,15% de los ingresos. Es el 28% de lo que la simple custodia institucional facturaba hace un año.
La otra cara
Contra todo lo anterior hay una defensa sólida y hay que ponerla. La medida que Gemini calcula antes de provisiones ha crecido todos los trimestres de la serie, de 2,027 a 5,457 millones, un 169% en el año: la economía unitaria de la tarjeta mejora si se aísla el crédito. El recorte de gastos es real y no retórico, con el gasto operativo un 15% por debajo del trimestre anterior, los salarios sin acciones un 20% por debajo del año pasado, el despido de febrero ya pagado y las operaciones de Reino Unido, la Unión Europea y Australia cerradas. La pérdida neta se estrechó un 19% en doce meses y la de explotación mejora por tercer trimestre consecutivo. Sobre el fraude, la dirección sostiene que está acotado en el grupo de altas identificado y que no refleja deterioro general de la cartera, algo que su propio desglose respalda: la mora no fraudulenta solo subió del 2,8% al 3,3%. Tyler Winklevoss, consejero delegado, lo resume así en el comunicado:
Aunque todavía nos queda trabajo por hacer como compañía, los resultados de este trimestre reflejan nuestro esfuerzo continuo por reducir gastos operativos mientras diversificamos los ingresos.
El mercado tampoco fue unánime. La acción cerró la sesión ordinaria en 4,30 dólares, un 3,1% arriba, y solo se dio la vuelta en la extendida tras la publicación, con un mínimo de 3,97 y un cierre en 3,9991, un 7,0% por debajo. A ese precio está un 91,3% por debajo de su máximo de las últimas 52 semanas, que fue 45,89, y las 127,4 millones de acciones de las dos clases valen 509 millones con 189 de caja dentro. Conviene además decir de dónde viene la pérdida contable de 107,7 millones: la explotación aporta 76,9 y el resto son en buena medida vaivenes de valoración de criptomonedas, entre ellas los bitcoin que la empresa cobró en su colocación privada de mayo. De aquellos quedaban 988 monedas valoradas en 57,9 millones el 30 de junio, y al precio de esta noche valen 4,7 millones más. Un detalle contable que ya vimos esta semana en las cuentas de Bullish: el resultado de estas empresas mide el precio del bitcoin antes que su negocio.
Un último aviso sobre la cifra que más se va a repetir mañana. La pérdida por acción pasó de 27,08 a 0,89 dólares, una mejora del 96,7% que no describe ninguna mejora: las acciones medias en circulación pasaron de 4,92 a 121,27 millones tras la salida a bolsa, 24,65 veces más. Es el mismo espejismo del denominador que deformó las cuentas de Securitize ayer, en sentido contrario.
Los próximos indicios
- La provisión del tercer trimestre. Si vuelve a la banda de 2,7 a 4,6 millones, el fraude fue un evento; si repite dos dígitos, es el modelo de riesgo.
- La mora no fraudulenta, hoy en el 3,3%. Es la única que dice si el problema es un grupo de altas o la calidad de toda la cartera.
- Las altas aprobadas, 5.000 en el trimestre. Sin rebote, la cartera plana pasa a decreciente y el ingreso por intereses se agota.
- La llamada con analistas del viernes a las 8:30 de la mañana en Nueva York, primera ocasión para que alguien pregunte por la fila de los 10,6 millones.
- La retribución en acciones, guiada entre 100 y 115 millones para 2026 sobre unos ingresos anualizados de unos 180.
- La caja: 188,6 millones frente a 252,2 en diciembre, 63,6 consumidos en seis meses.
- Si la tarjeta vuelve a ingresar más que el intercambio, y qué hace Gemini si la respuesta es sí durante todo un año.
La frase de Cameron Winklevoss en el comunicado es que la plataforma ha cambiado más en nueve meses que en la década anterior, y es cierta: acciones sin comisión desde julio, cámara de compensación propia desde agosto, más de 5.000 mercados negociables donde había menos de 100. El problema de construir rápido con muchas piezas es que hay que mirar cuál sostiene el peso. Hoy la que sostiene el relato es una tarjeta que, en la contabilidad de su dueña, lleva un año perdiendo dinero.
Basado en: nota de resultados del segundo trimestre de Gemini Space Station y presentación adjunta depositadas en la SEC el 13 de agosto de 2026, informe trimestral 10-Q del mismo día, cobertura de The Block, cotización de GEMI en Yahoo Finance y precios de CoinGecko. Los cruces entre la tabla de la tarjeta, el desglose de ingresos y la tabla de antigüedad de la cartera son cálculos propios sobre esos documentos.