Las dos mayores mineras de bitcoin cotizadas pierden 851 millones en un trimestre, y ninguna de las dos se presenta ya como minera
El 6 de agosto, con el mercado ya cerrado, las dos mineras de bitcoin más grandes que cotizan en Estados Unidos presentaron trimestre. MARA Holdings perdió 611,3 millones de dólares y…

El 6 de agosto, con el mercado ya cerrado, las dos mineras de bitcoin más grandes que cotizan en Estados Unidos presentaron trimestre. MARA Holdings perdió 611,3 millones de dólares y CleanSpark, 239,8 millones. Suman 851 millones en tres meses. Un año antes, esos mismos tres meses les habían dado 808,2 y 257,4 millones de beneficio, respectivamente.
Lo llamativo no está en el número rojo, que con el bitcoin en 64.000 dólares era previsible. Está en cómo se describen ellas mismas. La nota de resultados de CleanSpark no dice "minera": dice "promotora líder de centros de datos", y su primer titular no es cuántos bitcoins produjo, sino un contrato de alquiler a 20 años por 6.600 millones de dólares. MARA, por su parte, dedica sus titulares a la compra de la plataforma energética Long Ridge y a la conversión de sus naves en campus de inteligencia artificial.
Las cuentas, sin adornos
Los ingresos cayeron a dos dígitos en las dos empresas y por el mismo motivo: el bitcoin que minan vale bastante menos que hace un año, y la economía de la minería, en palabras de la propia CleanSpark, es "actualmente difícil".
| Trimestre cerrado el 30-jun-2026 | MARA | CleanSpark |
|---|---|---|
| Ingresos | 174,9 M$ | 138,0 M$ |
| Variación anual | -27% | -30,5% |
| Resultado neto | -611,3 M$ | -239,8 M$ |
| Un año antes | +808,2 M$ | +257,4 M$ |
| EBITDA ajustado | -360,9 M$ | -113,0 M$ |
El EBITDA ajustado de MARA hace un año era positivo por 1.245 millones. Pasar de ahí a menos 360,9 millones en cuatro trimestres describe el ciclo mejor que cualquier gráfico de precio.
Buena parte del agujero es contable, y eso no lo hace inofensivo
De la pérdida de MARA, unos 343 millones vienen de revalorizar a la baja los bitcoins que tiene en balance. En CleanSpark, la dirección dijo en la llamada con analistas que sin ese ajuste el EBITDA ajustado habría sido positivo por unos 20 millones en lugar de negativo por 113. Desde que la norma contable estadounidense obliga a valorar las criptomonedas a precio de mercado cada cierre, la cuenta de resultados de una empresa que guarda bitcoin se mueve con el bitcoin, hacia arriba y hacia abajo, sin que nadie haya vendido nada.
El problema es que ese ajuste no es neutro cuando hay deuda enfrente. CleanSpark cerró junio con 1.800 millones de deuda a largo plazo y 800 millones de patrimonio neto. Sus bitcoins valían 814,9 millones y su caja, 202,6 millones. Cuando el activo que respalda el préstamo es la misma moneda que se está depreciando, el ajuste contable deja de ser un asiento y empieza a ser una restricción.
MARA mina más que nunca y tiene un tercio menos de bitcoins
Aquí está el dato que mejor resume el año. La capacidad de minado de MARA subió un 22% anual hasta 70,3 exahashes por segundo y produjo 2.422 bitcoins en el trimestre, su mejor cifra en más de un año. Y aun así su tesorería en bitcoin se ha reducido de 53.822 monedas a cierre de 2025 a 35.577 el 30 de junio.
El grueso salió en el primer trimestre, cuando la empresa vendió 20.880 bitcoins por unos 1.500 millones de dólares y destinó cerca de 1.000 millones a recomprar deuda convertible, según Crypto Briefing. Con esa operación MARA enterró su política de guardarlo todo. Ahora su norma interna permite monetizar bitcoin para atender liquidez, bajar deuda o financiar crecimiento. El resto del descenso viene de recortar el bitcoin prestado a terceros o pignorado como garantía: según las diapositivas que recogió Investing.com, un 26% de sus monedas estaba "activado" así al cierre de junio, frente al 31% de un año antes.
El valor total de sus activos digitales ronda ahora los 2.000 millones, cuando seis meses antes pasaba de 4.700. Entre caja y bitcoin le quedan unos 2.500 millones, de los que solo 421,3 millones son efectivo.
CleanSpark cambia hash por renta fija disfrazada
El contrato de Sandersville es el ejemplo más limpio de hacia dónde va el sector. Veinte años, 6.600 millones de dólares, triple net, con un inquilino de calificación crediticia alta. La empresa dice haber financiado ya la parte de capital que le tocaba aportar y haber pedido y pagado por adelantado los equipos de plazo largo para llegar a la fecha de puesta en servicio. Su cartera declarada es de más de 1,8 gigavatios de energía, suelo y centros de datos.
"A pesar de la economía actualmente difícil de la minería de bitcoin, tenemos una cartera de activos energéticos escasos y conectados a la red, y varias vías de comercialización", dijo Gary Vecchiarelli, presidente y director financiero de CleanSpark.
Traducido: el activo valioso ya no es el minero, es el enchufe. Un contrato de veinte años con un inquilino solvente convierte un negocio que dependía del precio de una moneda volátil en un flujo de caja contratado. Es exactamente el mismo movimiento que hizo Bitdeer con sus vatios noruegos y el que empuja a media docena de cotizadas del sector a rebautizarse como infraestructura digital.
La otra cara: pérdidas reversibles y promesas por firmar
Quien defienda a estas empresas tiene argumentos. Las pérdidas son en su mayoría no monetarias: si el bitcoin sube un 30%, el mismo asiento que hoy resta cientos de millones mañana los suma, y nadie habrá tocado una máquina. La pérdida neta de CleanSpark, de hecho, se estrechó desde los 378,3 millones del trimestre anterior precisamente porque el ajuste de valoración fue menos severo. Operativamente, MARA produce más bitcoin que nunca.
El matiz incómodo está en el calendario. El giro a la inteligencia artificial se cuenta en presente pero se cobra en futuro. MARA sigue esperando firmar al menos un arrendamiento de infraestructura digital antes de que acabe el año, es decir, todavía no lo tiene. Sus contratos de alojamiento con terceros empiezan a vencer en el tercer trimestre de 2027 y terminan en el primero de 2028, y hasta entonces el margen no mejora. Y la compra de Long Ridge se financia en parte con líneas de crédito respaldadas por bitcoin, lo que significa que el activo que se está depreciando es también el colateral del crecimiento. Un contrato de veinte años vale mucho el día que empieza a pagar, no el día que se anuncia.
Los próximos indicios
Cuatro señales concretas en los próximos meses:
- La tesorería del siguiente trimestre. Si MARA vuelve a bajar de 35.577 bitcoins habiendo minado más de 2.400, la venta ya no es un ajuste puntual, es política.
- El arrendamiento prometido. MARA dice que firmará al menos uno antes del 31 de diciembre. Si el año cierra sin firma, la historia de la inteligencia artificial se queda en presentación.
- La fecha de servicio de Sandersville. Los 6.600 millones empiezan a contar cuando el centro entrega energía, no cuando se firma el papel.
- Quién es el siguiente. Si el resto de las mineras cotizadas repite el guion, presentar centros de datos y no bitcoines producidos, la minería habrá dejado de ser un negocio de criptomonedas para ser un negocio inmobiliario con contadores eléctricos.
Hay una consecuencia directa para el mercado. Durante años el argumento era que las mineras retenían lo que producían y quitaban oferta de circulación. Con la mayor de todas vendiendo 18.245 monedas en seis meses para pagar deuda y comprar centrales, ese soporte se ha convertido en lo contrario: un vendedor estructural que ya no espera un precio mejor porque tiene facturas de obra que pagar.
Basado en: notas de prensa y presentaciones de resultados de CleanSpark (PR Newswire, 6-ago-2026) y MARA Holdings (formulario 8-K ante la SEC, 6-ago-2026), The Block, Investing.com, Crypto Briefing, TradingView.