Circle compra a IBM casi mil patentes de blockchain: cuando cumplir la ley ya no distingue a nadie, queda la propiedad intelectual
Circle no ha comprado tecnología esta mañana. Ha comprado el derecho a decidir quién puede usarla. El emisor del USDC anunció este lunes la adquisición de la cartera de patentes de…

Circle no ha comprado tecnología esta mañana. Ha comprado el derecho a decidir quién puede usarla. El emisor del USDC anunció este lunes la adquisición de la cartera de patentes de blockchain de IBM: más de 680 familias de patentes y cerca de mil títulos concedidos en todo el mundo, con lo que la compañía pasa a ser, según su propio comunicado, el mayor tenedor de patentes de blockchain de Estados Unidos. El precio no se ha revelado.
Leído como nota de prensa es una operación rutinaria de propiedad intelectual. Leído contra el estado del mercado de stablecoins es otra cosa: Circle comprando un foso justo cuando los dos que tenía se le están convirtiendo en suelo firme para todo el mundo. Cumplir la regulación ya no la distingue. Publicar reservas auditadas tampoco. Lo que le queda es propiedad intelectual, y la ha ido a buscar a la empresa que patentó la cadena de bloques como si fuera a ser su próximo mainframe.
Qué entra en el paquete
El comunicado de Circle describe una cartera que va bastante más allá de las criptomonedas: tecnología fundacional de blockchain, banca, servicios financieros, seguros, infraestructura empresarial, verificación de cadenas de suministro y operaciones seguras en la nube. Es el mapa de la apuesta que IBM hizo entre 2018 y 2019, cuando llegó a presentar más de 500 solicitudes relacionadas con blockchain en dos años, según el repaso de Crypto Briefing.
El tamaño relativo se entiende mejor con el ranking previo. Un análisis de PatSnap de diciembre de 2025 situaba a IBM en la cima de los tenedores estadounidenses con 790 patentes, junto a Advanced New Technologies y Bank of America. Circle, en cambio, obtuvo su primera patente propia en diciembre de 2023, sobre procesamiento paralelo de bloques. Ha pasado de un título a casi mil en dos años y medio, y no fabricando: comprando.
Hay tres cosas que la compañía no ha aclarado y que CoinDesk señala con razón: cuántas de esas patentes están concedidas en Estados Unidos, si IBM se ha reservado derechos de licencia sobre lo que vendió y si Circle piensa licenciar o hacer valer la cartera contra terceros. De la respuesta a la tercera pregunta depende que esto sea un escudo o un arma. Las acciones se lo tomaron bien: CRCL subió hasta un 3,7% e IBM en torno al 1,6%, según The Crypto Times.
Por qué ahora: cumplir la ley ha dejado de ser una ventaja
Durante años el argumento de venta de Circle tuvo dos patas. Una, ser el emisor limpio, auditado y dispuesto a sentarse con los reguladores mientras Tether operaba desde la periferia. Otra, la escala de primer llegado. La primera pata se la ha cortado el propio éxito del sector: desde que la GENIUS Act fijó un marco federal para las stablecoins de pago, cumplir no es un diferencial, es el mínimo que se le exige a cualquier emisor serio. Las reservas transparentes y los informes de auditoría, que eran la tarjeta de presentación de Circle frente al USDT, se han vuelto estándar de industria.
La segunda pata también aprieta. El USDC ronda los 75.000 millones de dólares en circulación y alrededor de una cuarta parte del mercado, muy por detrás del USDT, según los datos que recoge The Crypto Times. Y el problema ya no es solo Tether: Tether ha lanzado USAT para competir de frente en el mercado estadounidense regulado, el PYUSD de PayPal sigue creciendo y Paxos fabrica stablecoins de marca blanca para bancos y fintech que quieren su propio dólar digital sin construir los raíles. El mercado total de stablecoins se mueve alrededor de los 302.000 millones de dólares. Nadie va a ganar esa pelea presentando mejores auditorías.
La amenaza que no se contrarresta cumpliendo mejor
El aviso más serio no vino de otro emisor cripto. Llegó en junio, cuando un consorcio de más de 140 empresas, con Stripe y Visa dentro, presentó OpenUSD. La acción de Circle cayó alrededor del 13% aquel día, un veredicto bastante claro del mercado: un rival con distribución masiva amenaza al USDC de una forma que el pedigrí regulatorio no defiende. Este mismo mes, cuando Visa presentó su plataforma para que bancos y fintech emitan stablecoins y arrancó soportando precisamente OUSD, CRCL volvió a caer un 5% en una sesión.
El diseño de OUSD es lo que duele: sin comisiones de acuñación ni de rescate, y con el rendimiento de la reserva devuelto en su mayor parte al distribuidor en lugar de al emisor. Es decir, ataca la línea de ingresos que hace rentable emitir una stablecoin. Contra eso Circle no puede ganar por cumplimiento, porque sus rivales cumplen igual, ni por distribución, porque una alianza de redes de tarjetas y pasarelas de pago empieza la carrera con más red que nadie. Lo que sí puede hacer es ser dueña de la tecnología subyacente.
Una patente no funciona como una reserva auditada
Aquí está el interés real de la operación. Un consorcio junta balances y alcance comercial en cuestión de semanas. Lo que no puede hacer es originar de golpe una década de investigación sobre mecanismos de consenso, verificación de transacciones y liquidación segura, que es exactamente lo que IBM estuvo patentando. Una reserva bien auditada demuestra que eres solvente. Una patente puede impedir que otro construya. Es un activo excluyente, y en un mercado donde todos superan ya la misma barrera regulatoria, la exclusividad es uno de los pocos sitios donde queda hueco para abrir distancia.
Circle ha atado explícitamente la cartera a cuatro frentes: el USDC, su red de pagos Circle Payments Network, la cadena institucional Arc y las herramientas de pago para agentes de inteligencia artificial. Arc levantó 222 millones de dólares con una valoración de 3.000 millones y BlackRock entre sus respaldos, y la compañía la vende como sistema operativo económico para internet. Cada una de esas piezas es una superficie donde un método patentado encarece la imitación.
La propiedad intelectual es fundamental para avanzar en nuestra misión y expandir la adopción de infraestructura en cadena.
La frase es de Sarah Wilson, directora jurídica y secretaria corporativa de Circle, en el comunicado oficial. Es el lenguaje de la defensa, no del ataque. La compañía añade que ambas partes explorarán además otras oportunidades comerciales conjuntas, lo que sugiere que IBM no se marcha del todo del negocio que acaba de vender por piezas.
La otra cara: patentes en una industria de código abierto
La estrategia tiene un techo evidente. La cripto se construyó sobre software libre y sobre una cultura que considera una virtud que cualquiera pueda edificar sin pedir permiso. Una empresa que se presenta como la institución de confianza del sector tiene poco que ganar y bastante que perder si empieza a demandar a otros desarrolladores. Y hay un antecedente que apunta al uso defensivo: Circle se sumó a la LOT Network en 2023 y otra vez en 2025, un pacto de defensa mutua que hoy agrupa más de 3,8 millones de patentes y más de 2.800 miembros, entre ellos IBM. La regla del club es simple: si las patentes de un miembro acaban en manos de un litigante profesional, el resto recibe licencia automática. Las grandes carteras tecnológicas suelen servir para disuadir pleitos, no para iniciarlos.
Queda el detalle incómodo para IBM. La empresa que hace ocho años presentaba la cadena de bloques como el futuro de la trazabilidad, la banca y los seguros, y que llegó a explorar con IPwe la tokenización de patentes corporativas como NFT, es la que hoy vende la biblioteca a un emisor de stablecoins nacido en 2013. La propiedad intelectual sobre blockchain no ha perdido valor: ha cambiado de dueño, y el dueño nuevo es el que necesita esa tecnología para sobrevivir a su competencia, no para presentarla en una feria.
- Si Circle publica el importe de la compra en su próxima presentación de resultados, o si aparece en un 10-Q como activo intangible: es la única forma de saber cuánto valora el mercado real una cartera de patentes de blockchain.
- Si IBM se reservó derechos de licencia. Sin esa información no se puede saber si Circle compró exclusividad o solo el título.
- La primera carta de requerimiento. El día que Circle escriba a otro emisor o a un protocolo invocando una de estas patentes, el debate sobre el código abierto en la cripto cambia de tono.
- La evolución de la cuota del USDC frente a OUSD y a las stablecoins de marca blanca de bancos. Si la cuota sigue cayendo, las patentes no habrán tapado el agujero de la distribución.
- Movimientos parecidos de la competencia: Tether, Paxos o el propio consorcio de OpenUSD comprando carteras de patentes sería la señal de que la guerra se ha mudado definitivamente al terreno de la propiedad intelectual.
Basado en: comunicado de Circle (Business Wire), CoinDesk, Cointelegraph, Crypto Briefing, The Crypto Times, PatSnap.