Los sheriffs de Estados Unidos dejan de bloquear la CLARITY Act y despejan el camino a la votación de julio en el Senado
Durante meses, el gran bill cripto de Estados Unidos tuvo un enemigo que no salía en los titulares: los sheriffs. La organización que agrupa a los mayores condados del país, la Major County…

Durante meses, el gran bill cripto de Estados Unidos tuvo un enemigo que no salía en los titulares: los sheriffs. La organización que agrupa a los mayores condados del país, la Major County Sheriffs of America (MCSA), llevaba desde mayo advirtiendo de que la CLARITY Act abría un agujero para el crimen. Ese frente acaba de caer.
En una carta enviada el viernes al presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, y a la senadora Elizabeth Warren, la MCSA comunicó que pasa de oponerse a mantener una postura neutral sobre la ley, después de que el Congreso tocara el punto exacto que la incomodaba. El inversor Mark Chadwick describió la resistencia de los sheriffs como uno de los "mayores obstáculos" que impedían al Senado mover el texto. "Con esa barrera fuera del camino, la vía hacia la aprobación se despeja bastante", escribió.
Qué acaba de cambiar
El giro no es una firma en blanco, pero importa por el momento en que llega. La MCSA venía de una carta del 14 de mayo en la que cargaba contra la Sección 604 del proyecto. Con esa objeción resuelta, el grupo mueve ficha a "neutral" y deja de ser munición para quienes sostenían que las fuerzas del orden estaban en bloque contra la ley.
No llega solo. En los primeros días de julio, la National Organization of Black Law Enforcement Executives (NOBLE) respaldó abiertamente la CLARITY Act. Cuando una organización policial creíble dice que el texto le da herramientas de trabajo utilizables, se vuelve mucho más difícil vender el argumento de que la policía rechaza la norma en su conjunto.
Por qué la Sección 604 era el nudo
La Sección 604 incorpora la Blockchain Regulatory Certainty Act, que protege a los desarrolladores de software de responsabilidad por lo que hagan los usuarios en plataformas descentralizadas. Traducido: quien escribe el código de un protocolo no responde penalmente porque un tercero lo use para blanquear dinero. La MCSA temía que ese blindaje se convirtiera en una vía de escape para criminales y complicara las investigaciones de delitos cripto.
La versión actual del texto intenta coser esa costura poniendo las obligaciones de prevención de blanqueo y cumplimiento de sanciones sobre los intermediarios (exchanges, brókers) en lugar de sobre los protocolos de base. Es la distinción que el mundo DeFi lleva años reclamando y que los reguladores habían resistido. Suficiente para que los sheriffs bajaran la guardia, aunque no del todo.
Qué es realmente la CLARITY Act
Conviene recordar de qué va todo esto, porque el nombre engaña. La CLARITY Act (formalmente H.R. 3633, presentada el 29 de mayo de 2025) funciona como una máquina de clasificar activos digitales. La lógica es simple: si un token se parece a un valor, manda la SEC; si se parece más a una materia prima, se encarga la CFTC. Ese reparto de jurisdicción es lo que la industria lleva años pidiendo a gritos.
El problema de fondo nunca fue la SEC ni la CFTC por separado, sino la ausencia de una respuesta clara a una pregunta boba: ¿quién manda aquí? Exchanges y brókers operan hoy en una niebla regulatoria, tomando decisiones de cumplimiento a golpe de sentencias y acciones sancionadoras en lugar de con un texto legal predecible. La ley ya pasó la Cámara de Representantes, y el Comité Bancario del Senado la aprobó en mayo casi en bloque partidista. Desde entonces espera el voto del pleno.
El reloj del Senado corre en contra
Aquí es donde el calendario se vuelve el verdadero protagonista. Los senadores Cynthia Lummis y Tim Scott empujan para llevar el texto al pleno antes del receso de agosto, con la vista puesta en aprobarlo y firmarlo antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. El Senado regresa el 13 de julio con menos de cuatro semanas de tiempo de sala antes de las vacaciones.
Ese número parece modesto, pero para una ley que pretende zanjar una disputa de años entre dos agencias federales poderosas representa impulso real. El escollo que queda no son los sheriffs: son los grupos bancarios, que frenan el texto por su tratamiento del rendimiento de las stablecoins. Argumentan que un stablecoin que paga interés funciona como un depósito bancario encubierto y podría drenar billones de dólares del sistema bancario tradicional. Y el filibusterismo sigue ahí: hacen falta 60 votos, lo que obliga a sumar al menos siete demócratas.
La otra cara
Neutralidad no es aplauso. La propia MCSA dejó por escrito que sigue queriendo cambios: pide que se incluya a la policía estatal y local en la Sección 309, la que ordena al Tesoro estudiar los riesgos de blanqueo en las finanzas descentralizadas, y reclama formación, tecnología y recursos. Su presidente, Bob Gualtieri, lo planteó sin rodeos.
Las agencias estatales y locales investigan estos delitos cada día y deben tener las herramientas, las alianzas y los recursos necesarios para identificar a los delincuentes, rastrear los fondos ilícitos, recuperar activos y proteger a las víctimas.
Y hay una lectura más fría. Que un grupo de sheriffs cambie de casilla es un titular agradable para el sector, pero no mueve por sí solo los 60 votos que exige el Senado. El obstáculo duro sigue siendo la banca y el pulso por el rendimiento de las stablecoins, no la policía de condado. Confundir un frente secundario despejado con la meta cruzada sería el error clásico de leer el mercado cripto en clave de deseo.
Los próximos indicios
- Calendario de pleno: si el liderazgo del Senado agenda una votación antes del receso de agosto o la deja morir hasta septiembre.
- La pelea de las stablecoins: cualquier enmienda que toque el rendimiento de las stablecoins revelará si la banca cede o endurece su bloqueo.
- Sección 309: si el Congreso suma a la policía estatal como pide la MCSA, señal de que están cerrando objeciones una a una.
- Los siete demócratas: sin al menos siete cruces de partido, no hay 60 votos ni ley, por muchos apoyos policiales que se acumulen.
- Los mercados de predicción: Polymarket y las notas de Galaxy son el termómetro más honesto de las probabilidades reales.
El contexto de precio acompaña, de momento. Bitcoin se mueve alrededor de los 62.400 dólares este 4 de julio, consolidando tras el rebote de la semana. Una ley de estructura de mercado no cambia el precio de un día, pero define las reglas con las que exchanges y brókers construirán sus productos durante la próxima década. Por eso este bill importa más que casi cualquier vela verde.
Con información de: Cointelegraph (Brayden Lindrea; Eleanor Terrett), Crypto Briefing, Coin Edition, Stocktwits, AInvest, Blockchain Reporter, Polymarket, Galaxy Research.