El mayor negocio del restaking de Ethereum lo deja, y de sus 1,7 millones de monedas solo 9.148 han cruzado a la versión que sigue arriesgando
El negocio más grande que se construyó sobre el restaking de Ethereum acaba de salirse de él. ether.fi anunció el jueves en X que weETH, su producto principal, deja de llevar restaking…

El negocio más grande que se construyó sobre el restaking de Ethereum acaba de salirse de él. ether.fi anunció el jueves en X que weETH, su producto principal, deja de llevar restaking dentro: a partir de ahora es un token de staking normal que cobra las recompensas de Ethereum y nada más. Quien quiera seguir cobrando el extra tiene que mudarse a otro token, weETHs, montado sobre Symbiotic.
Consulté los dos contratos en la cadena esta mañana, en el bloque 25.702.524. En weETH hay 1.733.296,86 monedas. En weETHs hay 9.148,09. Por cada moneda que hoy está en la versión que sigue arriesgando quedan 189 en la que ya no. La puerta de salida existe, está firmada y documentada, y apenas la ha cruzado medio punto porcentual del dinero.
Qué se ha desempaquetado exactamente
El staking consiste en bloquear ether para ayudar a validar Ethereum y cobrar por ello. El restaking pone ese mismo ether a trabajar una segunda vez, garantizando servicios ajenos a cambio de una recompensa adicional. La contrapartida es que duplica las maneras de perder dinero: un fallo en cualquiera de las dos capas puede costarle al titular parte del depósito.
Hasta esta semana, cualquiera que tuviera weETH cargaba con las dos cosas quisiera o no. Ese empaquetado fue la razón del crecimiento de ether.fi durante 2024, cuando vendía el mismo token como staking y como restaking a la vez y se convirtió en el mayor negocio levantado sobre EigenLayer. Ahora la casa dice en su anuncio que weETH ya no tiene «riesgo empaquetado» y que la separación da a los clientes «una elección más clara». Según DefiLlama, ether.fi custodia 3.567,8 millones de dólares y sigue siendo el mayor protocolo de restaking líquido y el tercero del conjunto por detrás de Lido y del ether de Binance.
El riesgo que retira era, según su propia documentación, cero
Aquí está el detalle que ninguna crónica ha puesto en primer plano. Leí íntegra la página de riesgo de penalización de la documentación de ether.fi, actualizada hace tres días. Dice dos cosas seguidas. La primera: «menos del 1% de los activos de ether.fi siguen restakeados con EigenLayer», frente a la mitad a principios de 2026. La segunda, en negrita: el ether restakeado de la casa no está apuntado a ningún servicio con penalización activa, y por política no se apunta, así que «no hay riesgo de penalización por restaking hoy».
O sea que lo que se ha quitado del token grande no era una amenaza medible, era una promesa de rendimiento que dejó de pagar lo suficiente para justificar el susto. El calendario del propio documento lo confirma: el resto sale en el tercer trimestre, que se cierra en 54 días, y las credenciales de retirada de EigenPod desaparecen de todos los validadores en el cuarto, «eliminando el último vínculo estructural del protocolo con EigenLayer». Eso son 146 días desde hoy para borrar la última tubería.
El fundador de ether.fi, Mike Silagadze, lo dijo con menos rodeos al citar el anuncio de su propia empresa.
Fin de una era. Triste. Sigo pensando que el restaking volverá de una forma u otra, creo que simplemente era demasiado pronto.
La salida tiene cinco eslabones y termina en un bróker
La frase «sin riesgo empaquetado» aguanta mal la lectura de la ficha de weETHs, el token al que se manda a los restakers. Una parte del colateral no se queda en Symbiotic: va a Cap Protocol, donde M11 Credit pide prestado contra él, mete lo prestado en una bóveda de Pareto y esa bóveda aporta capital al negocio de intermediación de FalconX. La propia documentación dibuja la cadena en cinco pasos y enumera los riesgos que añade: penalización si el préstamo alcanza un ratio de garantía demasiado alto, incumplimiento de FalconX, incumplimiento de M11 Credit, fallo de contrato en Cap o en Pareto, e iliquidez, porque la retirada puede tardar hasta siete días.
El aviso lo escriben ellos, en negrita: weETHs «ya no está expuesto únicamente al riesgo de restaking de Symbiotic». Traducido, el token que quita una capa empuja a quien quiera cobrarla hacia un producto con cinco. Los 9.148 tokens que hay dentro valen unos 18 millones de dólares según The Defiant, que contó doce menos que yo en el contrato, y son el 0,53% de la base de staking de la casa.
Dos cimas el mismo día y una caída de tres cuartas partes
El movimiento no se entiende sin el tamaño del agujero que deja el sector. En DefiLlama, EigenCloud, la plataforma donde vive hoy EigenLayer, tiene 5.100,5 millones de dólares frente a un máximo de 22.063 millones el 14 de agosto de 2025: un 76,9% menos. ether.fi tocó su propio techo de 12.794 millones exactamente el mismo día y ha caído el 72,1%. Symbiotic, el destino del dinero que sí quiera seguir, tiene 342,7 millones frente a un pico de 2.700 millones en diciembre de 2024.
Los tokens de gobernanza cuentan la misma historia con más crueldad. EIGEN cotiza a 0,178114 dólares con una capitalización de 132 millones, un 96,9% por debajo de los 5,65 dólares que marcó en diciembre de 2024. ETHFI está en 0,364124 dólares y 354 millones, un 95,7% por debajo de los 8,53 de marzo de 2024. La cuenta que sale de ahí es la que mejor mide el desequilibrio: el weETH que ether.fi acaba de desconectar vale 3.650 millones, es decir 27,6 veces la capitalización entera del token que iba a organizar el negocio del que se desconecta.
Debajo hay una pelea por quién paga el staking
El desempaquetado llega en la peor semana posible para los negocios que viven de la recompensa de validar. Un grupo de investigadores, uno de ellos de la Fundación Ethereum, propuso el martes apagar ese sueldo cuando la mitad del ether esté bloqueado, con la emisión desapareciendo del todo hacia los 60 millones de ether; hoy hay bloqueado alrededor de un tercio. Contamos el EIP-8361 el martes, y Silagadze figura entre sus críticos: sostiene que expulsaría a los pequeños y debilitaría los productos construidos sobre las recompensas, el suyo incluido.
Los números del negocio explican la sensibilidad. Según CoinDesk, ether.fi captura unos 223 millones anualizados en comisiones y 51 millones de ingreso, y en el segundo trimestre ganó 41 millones brutos y algo menos de 10 netos. De todo eso, lo que llegó a los tenedores de ETHFI vía recompras fueron 30.000 dólares. Con ese reparto, la discusión sobre si Ethereum sigue pagando por el staking no es teórica para nadie de esta lista.
La otra cara
Separar dos riesgos que estaban pegados es, en sí mismo, buena práctica, y la casa hace bien en dejar que el cliente elija. La documentación de riesgo que he citado es de las más honestas del sector: dice que ningún validador de ether.fi ha sido penalizado nunca, cifra la sanción de Ethereum tras Pectra en unos 15 dólares por validador de 32 ether al precio de hoy, frente al ether entero que costaba antes, y detalla la cobertura de Nexus Mutual de hasta 15.000 ether, que a 1.912,71 dólares son 28,7 millones. Es más de lo que publica la mayoría.
El matiz incómodo es de gobierno, no de ingeniería. El cambio de producto más grande de la casa se comunicó en un hilo de X: no hay entrada de blog que lo explique, el foro de gobernanza no registra un tema nuevo desde noviembre de 2025 y partes de la documentación siguen describiendo eETH y weETH como tokens que restakean automáticamente en EigenLayer. Ni Eigen Labs ni Symbiotic habían comentado nada al cierre de esta nota. Y esos 28,7 millones de cobertura, la mayor de su clase, cubren el 0,79% de lo que vale el token que aseguran.
- Si la oferta de weETHs se mueve de los 9.148 tokens: es el único termómetro de cuánta gente quiere de verdad el rendimiento extra cuando se lo cobran aparte.
- El 0% de restaking prometido para el tercer trimestre, que se cierra en 54 días, y la retirada de las credenciales de EigenPod en el cuarto.
- Una explicación formal en el foro de gobernanza, y la corrección de las páginas que aún dicen que weETH restakea solo.
- Reacción de Eigen Labs, que no ha dicho nada, y si la salida deja huella en su TVL: hoy sigue en 5.100 millones sin un escalón visible en la serie diaria.
- Si algún otro token de restaking líquido copia la separación, empezando por los que también reparten colateral a mesas de crédito.
- La cadena de weETHs: cualquier incidente en Cap, M11 Credit, Pareto o FalconX ya no es un problema de restaking, es un problema de crédito.
- El recorrido del EIP-8361, porque decide si el negocio del que ether.fi se queda a solas sigue pagando lo mismo dentro de un año.
Lo que queda es un token grande con un solo riesgo y un token pequeño con cinco, y una industria que en menos de un año ha pasado de 22.000 millones a 5.100. El restaking prometía que la seguridad de Ethereum se podía alquilar varias veces. El mayor inquilino ha devuelto las llaves y su fundador dice que era demasiado pronto. Lo que nadie ha explicado es por qué se cobraban puntos por ese alquiler si, según los papeles de la propia casa, no había penalización posible al otro lado.
Con información de: documentación de ether.fi (riesgo de penalización y ficha de weETHs), contratos de weETH y weETHs consultados en Ethereum, DefiLlama, CoinGecko, CoinDesk, The Defiant.