Bitcoin ha perdido más capacidad de minado que toda la red que existía cuando China la prohibió, y en el indicador solo se ve un 1,1%
La dificultad de minado de bitcoin es el único número de la red que, por diseño y por costumbre, solo sube. Este domingo está en 126.231.507.121.868, y eso la deja un 1,1% por debajo de…

La dificultad de minado de bitcoin es el único número de la red que, por diseño y por costumbre, solo sube. Este domingo está en 126.231.507.121.868, y eso la deja un 1,1% por debajo de donde estaba hace un año. Ha ocurrido dos veces en diecisiete años. La primera fue en 2021, cuando China prohibió la minería y apagó de golpe media red. La segunda es ahora, y no la ha firmado ningún gobierno.
El 1,1% parece ruido. No lo es: detrás de ese porcentaje diminuto hay la mayor pérdida de capacidad de cálculo en términos absolutos de la historia de la red, y el indicador la disimula porque el punto de partida es enorme. Quien mira solo el interanual ve un rasguño. Quien hace la resta en exahashes ve que se ha apagado más máquina de la que existía en el mundo el día que Pekín dio la orden.
Por qué este número casi nunca baja
La dificultad se reajusta cada 2.016 bloques, unas dos semanas, con una sola misión: que el tiempo medio entre bloques siga siendo de diez minutos. Si entra potencia de cálculo, los bloques salen demasiado rápido y la dificultad sube para frenarlos. Si se apagan máquinas, los bloques se retrasan y la dificultad baja para compensar. No mide dinero, ni ánimo, ni política. Mide velocidad.
Que la comparación anual sea negativa exige que dos fuerzas fallen a la vez. Luxor las nombra en su informe: cada generación de equipos es más eficiente que la anterior, y a largo plazo el precio ha ido enchufando máquinas nuevas. Cuando ambas funcionan, el gráfico solo tiene una dirección.
Lo que es nuevo es que estas fuerzas ya aparecen en la única métrica de minería que se supone que se mueve en un solo sentido.
Un número, tres titulares
El mismo 126,23 billones se ha contado esta semana de tres maneras y las tres son ciertas. Frente a los 127,62 billones de hace un año, cae un 1,1%. Frente al máximo de enero, un 14%. Frente al récord absoluto de 155,97 billones de noviembre de 2025, un 19,1% según CoinDesk y un 19,9% según el cálculo de Bitcoin Magazine Pro que recogen varios medios. Nadie ha reconciliado esa diferencia de ocho décimas, que sale de tomar el pico con distintos días de referencia.
La secuencia reciente es de recortes pequeños y encadenados: alrededor de un 10% de caída acumulada en junio, otro 5% el 11 de julio y un 0,74% el 25 de julio, el último ajuste, que es el que ha metido el interanual en negativo. Ese −0,74% se puede comprobar en el propio explorador de la red, y coincide con lo que publicó CoinDesk.
2021 fue un acantilado, esto es una erosión
Aquí está la parte que no se ha contado. La dificultad se puede traducir a potencia de cálculo con una multiplicación: dificultad por 2³² dividido por 600 segundos. Con 126,23 billones, la red trabaja a unos 904 EH/s de media implícita. Con el récord de noviembre trabajaba a unos 1.117. La diferencia son unos 213 EH/s que ya no compiten por un bloque.
En mayo de 2021, antes del veto chino, la red entera funcionaba con 180,7 EH/s y cayó a 86,3, algo más de la mitad. Es decir: la capacidad que bitcoin ha perdido en los últimos ocho meses es, en cifra absoluta, mayor que toda la red que existía cuando el susto de verdad. Y aparece como un 1,1%.
La forma también es distinta. En 2021 el sistema encajó el mayor recorte de un solo ajuste que se ha visto nunca, un 27,94%, porque el apagón fue instantáneo. Ahora el recorte más grande de la serie ronda el 5% y el 19% acumulado ha tardado ocho meses. El algoritmo no distingue una cosa de la otra, porque solo lee relojes: un acantilado y una cuesta abajo lenta le llegan como el mismo retraso entre bloques.
El precio del hash está en el suelo y el mercado a plazo no ve salida
El motivo es aritmética de caja. El hashprice, los ingresos esperados por unidad de cálculo, cayó en junio a 27,67 dólares por petahash y día, a un céntimo de su mínimo histórico de febrero. Ha rebotado a 31,7. El dato incómodo es el otro: el mercado a plazo de Luxor cotiza una media de 31,85 dólares hasta diciembre. Los que compran y venden hashrate a futuro no esperan recuperación este año, esperan lo mismo que hay hoy.
El bitcoin cotiza cerca de 63.100 dólares, un 47% menos que hace doce meses y en torno a la mitad de su récord de octubre de 2025, mientras el protocolo sigue pagando 3,125 BTC por bloque. Esa tijera explica que las mineras cotizadas vendieran 32.000 BTC en el primer trimestre, más que en todo 2025, con Riot desprendiéndose de 3.778 monedas por 289,5 millones de dólares. El minero marginal no espera: desenchufa.
Lo que se apagó y adónde se fue
Luxor reparte la culpa. La mayor es la transición a la inteligencia artificial: capital, contratos de electricidad y equipos directivos que hace tres años habrían montado más SHA-256 están montando cómputo para modelos. La ampliación de capacidad no ha desaparecido, ha cambiado de destino. Después vienen los drenajes menores que suman: unos 7 EH/s apagados por la guerra de Irán, la reducción de carga del programa 4CP en Texas y las prohibiciones que se han ido acumulando en los sitios donde había granjas, incluida la de Moscú que entra en vigor el 15 de agosto.
La diferencia con 2021 es de sujeto. Entonces un Estado dijo que no se podía minar. Ahora nadie ha prohibido nada: los mismos vatios valen más haciendo otra cosa, y el que decide es un contrato de arrendamiento a varios años con una contraparte solvente frente a un ingreso que depende del precio del bitcoin.
La otra cara: la mina se apaga y la acción se dispara
Conviene no leer esto como una catástrofe. Primero, porque 904 EH/s siguen siendo cinco veces la red del pico de 2021 y diez veces el suelo de aquel julio: la seguridad de la cadena no se mide contra su propio récord, se mide contra lo que costaría atacarla, y sigue siendo un número enorme. Segundo, porque la caída de dificultad es exactamente el mecanismo de alivio que el protocolo tiene previsto, y el minero que aguanta encendido cobra más por el mismo equipo.
Tercero, y es lo más llamativo: el mercado no está tratando esto como capitulación. Con el bitcoin un 46% abajo en el año, hay mineras cotizadas que suben más del 430% porque el mercado ha dejado de valorarlas por las monedas que producen y las valora por los megavatios y la fibra que tienen contratados. La misma nave que era una máquina de minar es ahora una opción de compra sobre el ciclo de inversión en IA. Bitcoin Magazine Pro cuenta 287 días de hashrate a la baja; en ese plazo, el negocio de algunas de esas empresas ha cambiado de nombre.
Y hay un dato de hoy que matiza el titular: el alivio se está terminando. La red va por el bloque 960.719, con un tiempo medio de 9,8 minutos en este periodo, y el próximo reajuste, en el bloque 961.632, apunta a subir un 2,1% según la estimación del explorador. Las medidas diarias de hashrate de los últimos tres días ya están por encima de los 904 EH/s implícitos. Alguien ha vuelto a encender.
- El bloque 961.632, dentro de unos 913 bloques, en torno al 8 o 9 de agosto: si el ajuste sale positivo, la lectura interanual negativa habrá durado un solo periodo. Es además el bloque con el que arranca la ventana de señalización de BIP-110, y quien vota ahí son precisamente los mineros que siguen encendidos.
- El hashprice contra los 31,85 dólares del mercado a plazo de Luxor: si el contado se queda por debajo hasta diciembre, la próxima tanda de apagones no necesita ninguna noticia para producirse.
- Las ventas de bitcoin de las mineras en el segundo trimestre, cuando presenten cuentas. Los 32.000 BTC del primero ya batieron el año 2025 completo.
- El 15 de agosto en Moscú y cuántos EH/s se caen de verdad, con el 97% de los mineros rusos sin inscribir en el registro fiscal.
- Si alguna de las mineras que cotiza por su capacidad de IA firma un arrendamiento que la obligue a apagar hashrate. Ahí la reasignación deja de ser una tesis de bolsa y se ve en el gráfico de la dificultad.
- La concentración de pools a medida que sobreviven menos operadores. Es el riesgo que nadie está midiendo mientras todos miran el porcentaje.
Datos y fuentes: Hashrate Index (Luxor), CoinDesk, Bitcoin Magazine Pro, mempool.space, Blockchain.com, crypto.news, Crypto Briefing, Techtimes.