El Senado aplaza la ley cripto para no votarla antes de las elecciones, y el aplazamiento la deja 39 días más cerca de las urnas
El Senado de Estados Unidos no votará la CLARITY Act este mes. Lo confirmó el jueves por la noche el líder de la mayoría, John Thune, a través de una portavoz, después de que Politico…

El Senado de Estados Unidos no votará la CLARITY Act este mes. Lo confirmó el jueves por la noche el líder de la mayoría, John Thune, a través de una portavoz, después de que Politico adelantara que los republicanos esperaban marcharse de receso sin tocar el proyecto. La razón que las fuentes del Senado dan a CoinDesk es que los demócratas no querían verse obligados a votar una ley cripto antes de las elecciones de medio mandato. El problema de ese argumento es aritmético: aplazar la votación a septiembre no la aleja de las urnas, la acerca 39 días.
El viernes a las diez de la mañana el pleno sí votará tres cosas: una prórroga presupuestaria que financia al Gobierno federal hasta pasadas las elecciones, un paquete de sanciones a Rusia que ya lleva el nombre de Lindsey Graham, y un bloque de nombramientos. Las tres tenían acuerdo de tiempo, el pacto que fija cuánto se debate cada asunto antes de votar. La CLARITY no tenía ninguno. En el último día de sesiones la moneda de cambio del pleno no son los votos, es el acuerdo de tiempo, y este proyecto nunca ha tenido uno.
Qué se decidió anoche y qué sigue sin decidirse
Ayer contamos aquí que el miércoles se dejó pasar el plazo para que la moción de clausura madurase a tiempo de una votación el viernes. Esa nota dejaba abierta la puerta que describía Punchbowl News: si Thune firmaba el jueves, todavía cabía algo el fin de semana. El jueves terminó y la puerta se cerró. No es una previsión, es el calendario del pleno publicado con tres asuntos que no son la ley cripto.
Lo que Thune sí puso por escrito, en una declaración difundida por su portavoz, es un compromiso para después:
Los demócratas insisten en que no haya votación de la Clarity... He trabajado con los promotores del proyecto. La senadora Cynthia Lummis estuvo genial, y lo vamos a poner en cola lo primero cuando volvamos.
El Senado vuelve a Washington el 14 de septiembre y tendrá tres semanas de calendario. Conviene medir qué significa "lo primero". La CLARITY salió de la Cámara de Representantes el 17 de julio de 2025, así que hoy lleva 385 días esperando. Si Thune presenta la clausura antes de irse mañana, la primera votación de procedimiento podría celebrarse ya el martes 15 de septiembre, es decir en el día 425. Si la presenta después de volver, el lunes 14, la primera votación no puede ser antes del miércoles 16, o sea el día 426. Un papel firmado con 38 días de antelación decide un día de diferencia sobre 426. Y en esos 385 días el recuento de mociones de clausura presentadas sobre este proyecto sigue siendo cero.
El aplazamiento empeora la razón del aplazamiento
Aquí está la parte que ninguna crónica ha puesto en números. Según la fuente que habló con CoinDesk, los demócratas del Senado no querían votar el proyecto antes de las elecciones de medio mandato, y estaban dispuestos a retrasar el resto de la agenda si la CLARITY no se apartaba hasta el mes que viene. Las elecciones son el 3 de noviembre. Del viernes 7 de agosto a esa fecha hay 88 días. Del martes 15 de septiembre a esa fecha hay 49.
Si la objeción es que nadie quiere retratarse sobre cripto con la campaña encima, septiembre no resuelve nada: la deja peor. La ventana de tres semanas que se abre el 14 de septiembre termina hacia el 2 de octubre, a 32 días de las urnas. El aplazamiento no compra tiempo político, gasta el que quedaba. Quien defienda que en septiembre habrá 60 votos tiene que explicar por qué un senador que no quería votar a 88 días de la elección querrá hacerlo a 49.
La columna del sí perdió tres piezas en la misma semana
El cálculo que hicimos el miércoles era: 53 escaños republicanos, menos Josh Hawley, que anunció su oposición por la fuga de depósitos de la banca comunitaria de Misuri, dejaban 52, y por tanto hacían falta ocho demócratas para llegar a los 60 que rompen el filibusterismo. Ese cálculo ya está viejo. Politico Pro, citado por CoinDesk, informa de que Jerry Moran tampoco puede apoyar el proyecto en su forma actual sin cambios que favorecen a la banca. Con dos republicanos fuera, el punto de partida son 51 y los demócratas necesarios pasan a ser nueve.
Y los dos que iban a ser el puente se han apartado. Angela Alsobrooks y Ruben Gallego fueron los únicos demócratas que votaron a favor de sacar el proyecto del Comité de Banca el 14 de mayo, hace 84 días. Esta semana, según recogió Benzinga citando al Wall Street Journal, Alsobrooks dijo que se opone al texto actual y Gallego calificó la oferta de la Casa Blanca de esfuerzo poco serio. CoinDesk escribe que a la hora de cierre no está claro que el proyecto tenga ni 50 votos. Las dos cifras juntas dicen mucho: en la Cámara esta ley se aprobó con 294 votos de 435, el 67,6%, con 78 demócratas dentro, y en el Senado no se localiza la mitad del hemiciclo.
El nudo sigue siendo el mismo de julio, la cláusula de ética que apunta a Donald Trump, que declaró más de 1.000 millones de dólares de ingresos de sus negocios cripto en 2025. Trump aceptó la versión negociada por Lummis. Thom Tillis y Gallego redactaron una contrapropuesta y dicen haberla enviado a la Casa Blanca a finales de julio, sin respuesta pública. Los mercados de predicción ya han hecho su lectura: el contrato de Polymarket sobre si la ley se aprueba en 2026 cayó a un mínimo histórico del 14% frente al pico del 82% de febrero, con 4,7 millones de dólares negociados, y Kalshi daba esta semana un 10% a la votación antes del receso y en torno al 30% a la aprobación este año.
La ley rusa estará funcionando antes de que el Senado vuelva a la oficina
Este es el contraste que la fecha de septiembre deja servido. El martes 4 de agosto Vladímir Putin firmó la ley federal 282-FZ, el primer marco cripto integral de Rusia, cuyo número y fecha verificamos en el registro oficial y contamos el mismo día. Sus provisiones centrales entran en vigor el 1 de septiembre. El Senado de Estados Unidos vuelve a Washington el 14. La ley rusa llevará trece días operando cuando los senadores vuelvan al edificio a presentar el trámite que permitiría empezar a debatir la suya.
Y mañana, el mismo día en que el pleno vota una prórroga presupuestaria y unas sanciones a Rusia antes de irse, entra en vigor en Tokio el decreto que saca la cripto del cajón de los riesgos de la Agencia de Servicios Financieros japonesa y la convierte en una división de supervisión con nombre propio. Ninguno de los dos países necesitó 426 días.
| Fecha | Qué ocurre | Dónde |
|---|---|---|
| 7-ago | El pleno vota prórroga presupuestaria, sanciones a Rusia y nombramientos, y se va | Washington |
| 7-ago | Entra en vigor la División de Criptoactivos y Stablecoins de la FSA | Tokio |
| 1-sep | Entran en vigor las provisiones centrales de la ley 282-FZ | Moscú |
| 14-sep | El Senado vuelve, con tres semanas de calendario | Washington |
| 15 o 16-sep | Primera votación de procedimiento posible sobre la CLARITY | Washington |
| 3-nov | Elecciones de medio mandato | EE.UU. |
La otra cara: el viernes despeja septiembre
Hay una lectura razonable en la que este aplazamiento ayuda. La prórroga presupuestaria que se vota mañana financia al Gobierno hasta pasadas las elecciones, y eso retira del calendario de septiembre el asunto que más tiempo de pleno consume y que esta semana se comió a la CLARITY junto con las sanciones, los nombramientos y la confirmación de Todd Blanche como fiscal general. Si la ventana de tres semanas llega despejada, un proyecto con acuerdo de tiempo cabe.
Los motivos técnicos del atasco también están casi resueltos, según CoinDesk: los legisladores han cerrado la gran mayoría de los puntos pendientes y lo que queda es político, no de redacción. La Digital Chamber dijo que la pelea está lejos de terminar; el Crypto Council for Innovation llamó decepcionante el retraso. Y si la ley no llega, la Comisión de Bolsa y Valores ya dijo que está lista y dispuesta a escribir las reglas por su cuenta. Conviene decir también qué no hay: ninguna acción formal del Senado garantiza la votación de septiembre. Hay un calendario publicado, una declaración de la portavoz del líder de la mayoría y el relato de varias personas que siguen el proyecto.
Qué vigilar en las próximas semanas
- Si Thune presenta la moción de clausura antes de que el Senado se vaya mañana. Eso adelanta la primera votación al martes 15 y demuestra que el compromiso tiene papel detrás.
- La respuesta de la Casa Blanca a la contrapropuesta de ética de Tillis y Gallego, enviada a finales de julio y todavía sin contestar en público.
- Si Alsobrooks y Gallego vuelven a la columna del sí. Sin los dos únicos demócratas que votaron a favor en el Comité de Banca, los nueve necesarios son inalcanzables.
- Si aparece un tercer republicano en contra. Con Hawley y Moran fuera el suelo es 51, y con Rand Paul, que la prensa del sector da por probable, sería 50.
- Si el contrato de Polymarket sobre la aprobación en 2026 sube desde el 14% cuando se conozca la fecha exacta de septiembre, o si sigue cayendo.
- Qué hace la SEC en esas seis semanas, porque cada regla que escriba sola reduce lo que la ley tendría que arreglar.
- Cuántos operadores se registran en Rusia a partir del 1 de septiembre y cuánto tarda la nueva división japonesa en sacar su primer criterio, para tener con qué comparar la espera de 426 días.
El precio no ha movido un dedo con esto. El bitcoin cotiza a 64.266 dólares con una caída del 0,38% en 24 horas, el ether a 1.898,74 con un alza del 0,15%, y ninguno de los grandes se mueve un 5% en el día. Tiene sentido: lo que cambió anoche no es una cifra, es una fecha, y las fechas se cobran más tarde.
Fuentes: CoinDesk, Politico, declaración de la portavoz de John Thune, Benzinga, Wall Street Journal, CCN, Punchbowl News, Politico Pro, registro oficial ruso publication.pravo.gov.ru, Agencia de Servicios Financieros de Japón, CoinGecko.