La ley cripto lleva 384 días esperando un voto en el Senado, y el trámite que hoy se dejó pasar solo servía para empezar a debatirla
El Senado de Estados Unidos cerró la tarde del miércoles con mociones de clausura presentadas sobre la ley de financiación del Gobierno, sobre un proyecto de deporte universitario y sobre…

El Senado de Estados Unidos cerró la tarde del miércoles con mociones de clausura presentadas sobre la ley de financiación del Gobierno, sobre un proyecto de deporte universitario y sobre varios nombramientos. Sobre la ley que reparte la vigilancia del mercado cripto entre la SEC y la CFTC no se presentó ninguna. Ese era el papel que había que firmar hoy para que el pleno pudiera votar el viernes, y el viernes es el último día antes de que la cámara se marche hasta el 14 de septiembre.
La CLARITY Act salió de la Cámara de Representantes el 17 de julio de 2025 con 294 votos a favor y 134 en contra, 78 de ellos demócratas. Han pasado 384 días. En ese tiempo el texto ha atravesado dos comités, se ha reescrito varias veces y lleva desde junio en el calendario del Senado, disponible para que alguien lo llame a votación. Los 63 días de espera que contábamos el domingo son ya 66. El número de mociones de clausura presentadas sobre él sigue siendo cero.
Por qué el miércoles era la fecha y no el viernes
La clausura no es instantánea. Una moción firmada se deja madurar dos días antes de que la cámara pueda votarla, así que quien quiera un voto el viernes tiene que firmar el miércoles. Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, lo puso por escrito el martes en su memorando semanal: los senadores tenían hasta hoy para que el proyecto tuviera alguna posibilidad de voto antes del receso.
No ocurrió. Punchbowl News informó de que el líder de la mayoría, John Thune, no presentó la moción esta tarde, y describió las últimas veinticuatro horas como una ráfaga de reuniones de asesores de ambos partidos, según tres fuentes conocedoras del proceso. Crypto Briefing repasó los partes públicos del pleno hasta la tarde del miércoles y encontró clausuras firmadas para el gasto público, para el deporte universitario y para nombramientos, pero ninguna para la CLARITY. A la cámara le quedan dos días de trabajo.
El voto que se ha perdido no era el de la ley
Aquí está lo que casi ninguna crónica explica cuando cuenta la carrera contra el viernes. La clausura que se necesitaba estos días no era sobre la ley, sino sobre la moción para proceder, es decir, sobre el permiso para empezar a debatirla. Superado ese trámite con 60 votos, el reglamento permite hasta treinta horas más de consideración, luego llegan las enmiendas, y luego hace falta otra clausura, esta sí sobre el proyecto. Y después de todo eso el texto todavía tendría que cuadrarse con la versión de la Cámara y llegar a la mesa presidencial.
Traducido: el mejor resultado posible de esta semana no era una ley cripto en Estados Unidos, era un acuerdo para ponerse a hablar de una. Ni para eso había 60 votos localizados. La consecuencia práctica del miércoles en blanco no es que se caiga la ley, es que se agota la única secuencia procesal que cabía en el calendario de agosto.
La aritmética de los 60 no sale sin ocho demócratas
Los republicanos tienen 53 escaños. Josh Hawley ya anunció que votará en contra por la fuga de depósitos que, sostiene, sufriría la banca comunitaria, y sobre Rand Paul pesa la misma expectativa sin confirmar. Con 52 senadores del partido de la mayoría, el proyecto necesita ocho demócratas.
Del lado demócrata las cuentas son conocidas y malas. Ruben Gallego y Angela Alsobrooks apoyaron el texto en comité. Chris Murphy, Chris Van Hollen y Jeff Merkley se pronunciaron formalmente en contra a mediados de julio, cuando el borrador fusionado dejó fuera una cláusula de ética que su grupo trataba como condición, según el repaso de CryptoTicker. Punchbowl tituló esta semana que los demócratas dan por muerta la votación de clausura. Hay dos votos seguros a favor y hay que encontrar seis más en un grupo cuya dirección ya ha dicho que no.
El mercado de apuestas conserva un tercio exacto de la probabilidad que le daba en febrero. Galaxy Research recortó su estimación de aprobación del 50% al 30% esta misma semana.
Lo que la ley decide ya lo están decidiendo otros
Conviene recordar qué se queda sin resolver, porque no es un detalle de fontanería. El corazón de la CLARITY es jurisdiccional: la SEC mantiene los contratos de inversión y los valores tokenizados, y la CFTC recibe autoridad plena sobre el mercado al contado de materias primas digitales, que hoy no tiene. El borrador vigente incluye una cláusula que trataría por defecto como materia prima a los tokens con ETF al contado listados antes del 1 de enero de 2026, es decir XRP, Solana, Litecoin, Hedera, Dogecoin y Chainlink, y permitiría a proyectos nuevos captar hasta 75 millones de dólares al año sin registro completo ante la SEC.
Mientras la cámara no firmaba un papel, en estas mismas páginas se han contado en 72 horas los hechos que esa ley tenía que ordenar. Circle publicó ayer el cohorte de validadores de Arc con BlackRock, la DTCC, ICE, Visa y Mastercard operando nodos de una cadena pública cuyo lanzamiento es el 16 de septiembre, dos días después de que el Senado vuelva. Western Union puso su propio dólar en una tarjeta Visa para 37 países. Wells Fargo encendió sus depósitos tokenizados. Mastercard se quedó el motor de stablecoins de un competidor y BlackRock pidió entrar en la reserva de USDC. Y el mayor robo de la historia de los monederos de hardware, con unos 130 millones de dólares barridos de más de 5.200 direcciones, sigue sin marco federal de protección al consumidor que decida quién responde de un fallo de fábrica.
La otra vía ya está anunciada. El presidente de la SEC, Paul Atkins, dijo en una entrevista con la CNBC a finales de julio que su agencia está lista y en condiciones de sacar normas que aborden los mismos asuntos que la CLARITY. Eso resuelve el corto plazo y abre un problema de fondo: lo que se escribe por reglamento se borra por reglamento, y quien nombre al siguiente presidente de la SEC hereda el botón.
Un precedente de 1994 que la industria debería leer entero
Hougan rescata en su memorando un episodio que encaja de una manera incómoda:
En 1994 la Cámara aprobó una reforma general de las telecomunicaciones por 423 votos contra 4, y vio morir el esfuerzo en el Senado sin voto en el pleno. ¿Le suena? Pero internet no se quedó esperando.
La Ley de Telecomunicaciones acabó aprobándose en 1996 por 91 a 5 en la misma cámara que dos años antes no había podido moverse, y en retrospectiva no está claro que el retraso frenara nada. El paralelismo consuela a medias. En 1994 lo que estaba en juego era el marco de una industria a la que nadie discutía quién vigilaba. Aquí falta exactamente eso, y mientras no llegue la respuesta contesta cada agencia por su cuenta.
La otra cara: no votar hoy puede no ser lo peor
El proyecto no está muerto y conviene no enterrarlo con titulares. Punchbowl apunta que si la clausura se firma el jueves todavía cabría un voto en el pleno durante el fin de semana, y las negociaciones entre asesores siguen abiertas mientras se escribe esto. Thune ha repetido esta semana que espera votación.
Hay además un argumento razonable a favor de la calma: el texto fusionado que se maneja tiene 616 páginas y se cerró el 22 de julio. Sacar adelante un reparto de competencias entre dos reguladores federales con esa extensión y con el reloj del receso encima no es obviamente mejor que negociarlo en septiembre. La objeción demócrata es sustantiva y está por escrito desde julio, no es obstrucción por deporte. Y Hougan defiende que lo mejor que puede pasar si la ley cae esta semana es que la probabilidad se hunda del todo, porque la incertidumbre es lo que mantiene fuera a parte del dinero profesional.
El mercado no ha leído el día como una catástrofe. Bitcoin cotiza a 64.649 dólares con una subida del 0,75% en 24 horas, ether a 1.908,24 con un 2,04%, y la capitalización global sube un 0,57% hasta 2,29 billones. Ningún activo grande se mueve un 5%. Lo que se ha movido hoy es el calendario.
| Estación del proyecto | Fecha | Días hasta hoy |
|---|---|---|
| FIT21 aprobada en la Cámara (antecesora) | 22-may-2024 | 805 |
| CLARITY aprobada en la Cámara, 294-134 | 17-jul-2025 | 384 |
| Banca del Senado la aprueba, 15-9 | 14-may-2026 | 83 |
| En el calendario del Senado, lista para voto | junio-2026 | 66 |
| Mociones de clausura presentadas sobre ella | — | 0 |
- Si Thune firma la clausura el jueves. Es la única puerta que queda para un voto de fin de semana antes del receso.
- El texto de la cláusula de ética. Es la condición que los demócratas pusieron por escrito y la que desapareció del borrador fusionado del 22 de julio.
- La postura definitiva de Rand Paul. Con Hawley ya en contra, cada defección republicana añade un demócrata a la cuenta de los 60.
- Las probabilidades de Polymarket. Hougan sostiene que si caen a la horquilla del 10% se despeja la incertidumbre; si rebotan, la negociación va bien.
- El 14 de septiembre. La cámara vuelve entonces y le quedan 50 días hasta las elecciones del 3 de noviembre.
- La agenda normativa de la SEC de Atkins. Si publica reglas sobre custodia, listados o mercado al contado, la ley pierde urgencia y gana reversibilidad.
- Diciembre. La vía del paquete presupuestario de fin de año es la que ya se menciona en los pasillos para colar el proyecto sin votarlo por separado.
Con información de: Punchbowl News, memorando del director de inversiones de Bitwise, Crypto Briefing, CryptoTicker, crypto.news, Cloakroom Demócrata de la Cámara de Representantes, CCN, Polymarket, CoinGecko.