Mastercard se queda el motor de stablecoins que Visa había metido en su propia red, y paga 200 millones menos de lo que ofreció Coinbase
El 14 de enero, BVNK anunció que iba a mover las stablecoins de Visa Direct , la red de pagos en tiempo real de Visa por la que pasan 1,7 billones de dólares al año. Este lunes, la misma…

El 14 de enero, BVNK anunció que iba a mover las stablecoins de Visa Direct, la red de pagos en tiempo real de Visa por la que pasan 1,7 billones de dólares al año. Este lunes, la misma empresa ha pasado a ser propiedad de Mastercard en una operación de hasta 1.800 millones de dólares. La pieza que Visa había metido dentro de su propio carril ahora la firma la nómina de su competidora.
Nadie ha contado esa parte. Las crónicas del cierre repiten el comunicado: una red global más una infraestructura en cadena, bancos que podrán ofrecer pagos con stablecoins, comercios que liquidarán 24 horas. Lo interesante está en los papeles anteriores, que siguen colgados en la web de la propia BVNK y que se contradicen con el de hoy en cosas concretas.
Qué se cerró exactamente este lunes
Mastercard firmó el acuerdo el 17 de marzo por hasta 1.800 millones de dólares, de los cuales hasta 300 millones son pagos contingentes, es decir, dinero que solo se abona si se cumplen objetivos. El precio garantizado, por tanto, son 1.500 millones. BVNK nació en octubre de 2021 en Londres, la fundaron Jesse Hemson-Struthers, Donald Jackson y Chris Harmse, opera en más de 130 países y movía 30.000 millones de dólares anuales en pagos con stablecoins cuando se firmó.
El calendario es el primer dato que llama la atención. En marzo, el propio consejero delegado escribió que la transacción quedaba sujeta a aprobaciones regulatorias y que esperaban concluir el proceso «a finales de 2026». Se cerró el 3 de agosto: 139 días después de la firma, con varios meses de adelanto sobre su propia previsión. Para una compra de 1.800 millones que toca licencias en Reino Unido, la Unión Europea y los cincuenta estados de EE.UU., cuatro meses y medio es rápido.
Lo que cambia de dueño no es sobre todo tecnología. Es una cartera de permisos: licencia MiCA desde febrero, acceso directo a SEPA desde enero, entidad de dinero electrónico en Europa, cobertura en los cincuenta estados desde agosto del año pasado, cumplimiento de DORA, ISO 27001 y SOC 2 Type II renovado en junio. Eso es lo que un banco tarda años en reunir y lo que Mastercard se ahorra construir.
Mastercard ha comprado un proveedor de Visa
La relación entre BVNK y Visa no era una anécdota. Visa Ventures invirtió en la empresa en mayo de 2025. Ocho meses después, en enero, BVNK anunció que iba a alimentar los pagos con stablecoins de Visa Direct dentro de programas piloto, para que los clientes de esa red pudieran financiar pagos con stablecoins y recibirlas directamente en monederos. En el mismo texto, BVNK presumía de llevar sus capacidades a los 150 millones de comercios y las 14.500 entidades financieras de Visa.
Hay una cifra en ese anuncio que explica por qué la pieza valía tanto: Visa liquidaba stablecoins a un ritmo anualizado de 4.500 millones de dólares, y BVNK movía más de 30.000 millones al año. Es decir, la empresa que Visa había integrado en su red movía casi siete veces más volumen en stablecoins que el que Visa liquidaba por su cuenta. Ese es el activo que acaba de pasar a manos de Mastercard.
Contra Visa Direct medida entera, la proporción se invierte y conviene decirlo: los 30.000 millones de BVNK son el 1,8% de los 1,7 billones que mueve ese carril. Lo comprado no es el caudal, es la llave de paso.
Coinbase puso 2.000 millones y se levantó de la mesa
La historia del precio es la mejor parte del expediente. En octubre de 2025, Coinbase firmó un acuerdo de exclusividad para comprar BVNK por 2.000 millones de dólares y llegó a la fase de diligencia debida, el último paso antes de cerrar. El 11 de noviembre las dos partes anunciaron que se retiraban de mutuo acuerdo, según adelantó Fortune, sin que ninguna diera un motivo. Habría sido la segunda mayor compra de Coinbase después de los 2.900 millones de Deribit.
Aquel mismo octubre, BVNK también estaba hablando con Mastercard. Perdió la puja. Cinco meses más tarde se llevó la empresa por 1.800 millones de titular y 1.500 garantizados: 200 millones por debajo de lo que su rival había dejado sobre la mesa, o 500 si se compara el efectivo asegurado contra el titular de Coinbase.
La aritmética por unidad de volumen es todavía más elocuente. Cuando Coinbase ofrecía 2.000 millones, BVNK declaraba más de 20.000 millones anualizados: 10 céntimos por cada dólar que la empresa movía en un año. Mastercard paga 1.800 millones sobre 30.000 millones de volumen, seis céntimos, y cinco si se cuenta solo el dinero garantizado. Casi la mitad de precio por la misma unidad de negocio, cuatro meses después. Y en octubre de 2025, cuando entró Citi Ventures, BVNK dijo que su valoración había superado los 750 millones.
| Fecha | Hecho | Valor |
|---|---|---|
| Dic 2024 | Serie B liderada por Haun Ventures | 50 M$ |
| Oct 2025 | Entra Citi Ventures; valoración declarada | >750 M$ |
| Nov 2025 | Coinbase se retira tras la diligencia debida | 2.000 M$ |
| Mar 2026 | Mastercard firma (300 M$ contingentes) | hasta 1.800 M$ |
| 3 ago 2026 | Cierre efectivo | 1.500 M$ ciertos |
La palabra que desaparece entre marzo y agosto
En el texto de marzo, Hemson-Struthers prometía algo muy concreto a su equipo y a sus clientes: «Incluso después del cierre, seguiremos operando con la independencia que necesitamos para ejecutar nuestra hoja de ruta con foco y velocidad». En el comunicado de este lunes esa palabra no aparece ni una vez. La frase que la sustituye es otra: «Hoy empezamos a construir ese futuro como una sola compañía».
«Incluso después del cierre, seguiremos operando con la independencia que necesitamos.» (BVNK, 17 de marzo). «Hoy empezamos a construir ese futuro como una sola compañía.» (BVNK, 3 de agosto).
Es un cambio de registro, no una ruptura de contrato, y puede ser simple redacción corporativa. Pero encaja con lo segundo que se lee comparando ambos papeles: todo lo prometido sigue en futuro y ninguna promesa tiene fecha. En marzo se anunciaron tres integraciones nombradas, liquidación en stablecoins 24 horas para procesadores y adquirentes, capacidades de stablecoin repartidas por los puntos de conexión de Mastercard y pago con stablecoins en su pasarela, con la expectativa de «desbloquear miles de millones en ingresos incrementales». El comunicado de cierre repite las mismas capacidades en condicional, cliente por cliente, sin un solo calendario. El día que se cierra la mayor compra de infraestructura de stablecoins hecha por una red de tarjetas, lo único operativo es la propiedad.
Se cierra con el mercado más pequeño que cuando el otro comprador se fue
Cuando Coinbase se retiró en noviembre, el mercado de stablecoins valía 312.000 millones de dólares. Este domingo la oferta estaba en 307.561 millones, después de haber tocado 322.121 millones a mediados de mayo. Son 14.560 millones perdidos desde el máximo, la mayor contracción desde el hundimiento de Terra, y un nivel por debajo del que había el día que el comprador anterior dijo que no. Mastercard no está comprando en la cresta de la ola: está pagando por los raíles mientras el agua baja.
Esa contracción es la misma que explica el otro movimiento institucional del lunes, el estreno de dos fondos de BlackRock diseñados para custodiar reservas de stablecoins. Dos maneras distintas de apostar a lo mismo: si el negocio no crece por volumen, crece por quién cobra el peaje.
La otra cara
Un cierre no es un plan, y ahí Mastercard lleva ventaja sobre buena parte de los anuncios del sector. Las licencias se transfieren hoy, no cuando un regulador termine de redactar un estándar. La compañía tampoco parte de cero: estrenó liquidación en cadena 24 horas en junio y ya figuraba, junto a Visa, BlackRock, Coinbase y Alphabet, entre los padrinos del consorcio de stablecoins que Visa presentó en julio.
Y el ángulo de Visa admite una lectura menos épica. Visa Ventures invirtió para ganar dinero y lo ha ganado: su participación se convierte en caja a una valoración que dobla la de octubre. Los pilotos de Visa Direct son contratos con un proveedor, y un proveedor comprado por un competidor sigue siendo, sobre el papel, un proveedor. Visa conserva sus propios raíles, su consorcio y su marca. Sobre el precio también cabe la lectura contraria a la de este artículo: pagar un 25% menos que el rival puede significar que Mastercard compró bien, o que la diligencia debida de Coinbase encontró algo que nadie ha contado en nueve meses. Ninguna de las dos partes lo ha explicado, y afirmar cualquiera de las dos sería inventar.
El mercado, como viene siendo costumbre, no se ha enterado: el bitcoin cotiza a 63.734 dólares con un alza del 1% en 24 horas y ningún activo grande se mueve un 5%.
- Si los pilotos de Visa Direct con BVNK continúan, se renegocian o se apagan. Es la prueba de fuego del acuerdo y ninguna de las tres empresas ha dicho una palabra.
- La primera fecha real: cuándo se activa la liquidación en stablecoins 24 horas para adquirentes y cuándo aparece el pago con stablecoins en la pasarela de Mastercard.
- Si los 300 millones contingentes se hacen públicos alguna vez con sus objetivos, que dirán exactamente qué compró Mastercard.
- La marcha de los fundadores. En marzo se dijo que el talento era el centro del acuerdo; los relevos suelen llegar entre doce y dieciocho meses después del cierre.
- Si Visa responde con una compra propia en el mismo nicho, ahora que su proveedor de stablecoins es de la competencia.
- La oferta total de stablecoins: por debajo de los 300.000 millones, la tesis de comprar raíles queda a prueba.
Fuentes: comunicados de BVNK del 3 de agosto, del 17 de marzo y del 14 de enero de 2026, nota de prensa de Mastercard, Cointelegraph, Fortune, CoinGecko.