El Ministerio de Economía de Irán cobra en bitcoin por dejar cruzar Ormuz, y la sanción de EE.UU. bloquea ocho petroleros y ninguna cartera
El Tesoro de Estados Unidos ha puesto en su lista negra a una empresa iraní que vende seguros marítimos y cobra en bitcoin. No es una startup ni un intermediario opaco: la desarrolló el…

El Tesoro de Estados Unidos ha puesto en su lista negra a una empresa iraní que vende seguros marítimos y cobra en bitcoin. No es una startup ni un intermediario opaco: la desarrolló el Ministerio de Economía de Irán. Se llama HormuzSafe Marine Services Authority, ofrece "servicios marítimos de confianza" a los barcos que cruzan el Estrecho de Ormuz y acepta bitcoin y otros activos digitales como forma de pago, según la propia designación de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del 29 de julio.
El expediente tiene un detalle que casi nadie ha subrayado. La OFAC nombra el bitcoin de forma explícita, no en una nota al pie: lo señala como el mecanismo con el que el régimen intenta esquivar las sanciones occidentales. Y acto seguido bloquea ocho petroleros identificados uno a uno por su número de casco. Direcciones de bitcoin publicadas: ninguna. La acción es quirúrgica sobre el acero y no toca el raíl de pago que dice estar persiguiendo.
Un seguro contra los riesgos que crea el propio vendedor
El esquema funciona así. Dos entidades venden pólizas a los buques comerciales que quieren atravesar Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% del petróleo mundial según la Administración de Información Energética estadounidense. La primera es la Persian Gulf Marine Insurance Company (PGMIC), creada por Central Insurance of the Islamic Republic of Iran, es decir, por el regulador de seguros del país. La segunda es HormuzSafe. Las pólizas cubren riesgos como la incautación del barco.
Ahí está el punto que la OFAC redacta sin rodeos: esos riesgos "los crea abrumadoramente Irán mismo". Un Estado que apresa buques vende la cobertura contra el apresamiento. En castellano llano, la palabra para eso no es seguro. El Tesoro utiliza el término extorsión en el título del comunicado y lo mantiene en el cuerpo. Las pólizas de la PGMIC, además, las aprueba la Persian Gulf Strait Authority, la entidad respaldada por la Guardia Revolucionaria que Washington ya había designado el 27 de mayo bajo la orden ejecutiva 13224, la de financiación del terrorismo.
"Con su economía en caída libre y una inflación de tres dígitos, el régimen está desesperado por conseguir efectivo. Estados Unidos no permitirá que Irán mantenga como rehén el comercio global ni que use el transporte marítimo internacional para financiar el terrorismo, la agresión y la represión de la Guardia Revolucionaria", declaró el secretario del Tesoro Scott Bessent.
El ministerio que acepta bitcoin
Que un Estado sancionado cobre en bitcoin no es nuevo. Que lo haga a través de una plataforma desarrollada por su Ministerio de Economía, con marca, web y servicio de atención, sí cambia el registro. HormuzSafe se anuncia como una aseguradora digital que ofrece seguros, control de tráfico, seguridad y respuesta a emergencias. El promotor que le puso cara pública fue Babak Morteza Zanjani, el financiero del régimen que la propia OFAC había sancionado meses antes, y que la recomendó a sus seguidores en redes sociales.
La designación de las dos empresas se hizo bajo la orden ejecutiva 13902, por operar en el sector financiero de la economía iraní, dentro del memorando presidencial NSPM-2 de máxima presión. El Tesoro encuadra todo el montaje como un intento de reponer los ingresos que le destrozó la campaña militar que Washington llama Operation Epic Fury. Es decir: el bombardeo redujo la capacidad física, Irán se movió al cobro digital, y ahora la sanción persigue el cobro digital. El instrumento militar y el monetario funcionan como una sola pieza.
Ocho barcos con número de casco y ninguna dirección
La otra mitad del expediente es flota. Ocho armadores con base en China, Hong Kong y las Islas Marshall quedan designados por operar en el sector petrolero iraní, y sus ocho buques pasan a ser propiedad bloqueada. Desde enero, la OFAC ha sancionado más de 100 barcos de la flota en la sombra iraní.
| Buque | IMO | Bandera | Base del armador |
|---|---|---|---|
| WELL SAIL | 9321938 | Islas Marshall | China |
| LILY | 9294331 | Mozambique | Hong Kong |
| AL SALMI | 9298296 | Desconocida | Hong Kong |
| BREEZE V | 9259355 | Barbados | Hong Kong |
| NATSUMI | 9331244 | Barbados | Hong Kong |
| CRYSTAL | 9223887 | Vanuatu | Hong Kong / Islas Marshall |
| NIRETA | 9237785 | Vanuatu | Islas Marshall |
| YEHOPE | 9243320 | Barbados | Islas Marshall |
Compare las dos columnas del expediente. Un petrolero tiene número IMO permanente, bandera, armador, gestor y un historial de escalas que cualquier autoridad portuaria puede consultar. Se puede detener, se le puede negar el atraque, se le puede retirar el seguro y la clasificación. Un pago en bitcoin a HormuzSafe, en cambio, no tiene nada de eso mientras la dirección receptora no esté publicada en la lista SDN. Un armador que quiera cumplir la sanción no encuentra qué cribar. El bloqueo es del 100% sobre el acero y del 0% sobre el cobro.
Por qué bitcoin y no un banco
La elección del raíl no es ideológica, es de ingeniería. Un pago en dólares por un seguro marítimo iraní pasa por un banco corresponsal, y ese banco es exactamente el punto donde Washington tiene la palanca: una llamada y la transferencia no se ejecuta. El bitcoin no tiene ese punto. Nadie puede impedir unilateralmente que un armador griego mande una transacción a una cartera iraní. La resistencia a la censura es la característica del sistema, y aquí se está viendo funcionar para el pagador que a nadie le gusta.
La otra cara conviene decirla igual de claro, porque hay un argumento sólido en contra de dramatizar el hueco. Designar carteras sirve poco cuando los cobros son puntuales y la dirección se puede rotar en cada póliza; la palanca real de la OFAC en un negocio de seguros está en las contrapartes de papel, en los clubes de protección e indemnización, en los aseguradores de guerra y en los Estados de puerto, no en la cadena. Y hay un dato que el Tesoro no ha publicado: cuánto se ha cobrado en criptomonedas. Sin esa cifra, la frase "cobra en bitcoin" describe una vía de pago habilitada, no un volumen demostrado. Es una diferencia importante y de momento nadie la ha cerrado.
Dos peajes sobre el mismo estrecho
El contexto de las últimas semanas hace la escena casi cómica. A mediados de julio contamos aquí cómo Washington convirtió Ormuz en un peaje del 20%, con el crudo disparado y la cripto perdiendo 20.000 millones de capitalización. Ahora resulta que Teherán tenía montado su propio peaje sobre las mismas millas de agua, cobrado en bitcoin, y Estados Unidos lo sanciona. Dos gobiernos monetizando el mismo cuello de botella con instrumentos distintos.
La designación también encaja en una secuencia más larga de presión sobre la infraestructura cripto iraní. Este mismo viernes publicamos la investigación sobre Shelbit, la casa de cambio de Dubái que movió 4.000 millones de dólares para la red iraní de evasión, un caso en la capa de los exchanges y sin designación de la OFAC. Este es el opuesto exacto: hay designación, y no hay exchange. Entre los dos se ve el mapa completo, la puerta de entrada y el punto de cobro. Antes ya cayó Nobitex, el mayor exchange iraní. La capa que sigue sin tocarse es la de las direcciones.
En qué fijarse a partir de ahora
- Direcciones en la lista SDN. Si la OFAC añade carteras de bitcoin asociadas a los cobros de HormuzSafe, el precedente se endurece y pasa a ser una reclamación de alcance sobre transacciones en cadena, como en su día con Tornado Cash. Si no aparecen, esto es aplicación de sanciones convencional con el bitcoin de adorno.
- Guía suplementaria del Tesoro para armadores no estadounidenses y para exchanges que hayan procesado esos pagos antes del 29 de julio. La exposición a sanciones secundarias existe con independencia de la moneda usada, y eso se entiende mal fuera de los departamentos de cumplimiento.
- Reacción de los aseguradores de riesgo de guerra. Si las primas privadas suben por Ormuz, la póliza iraní se vuelve relativamente más atractiva y la sanción pierde eficacia práctica.
- Cifra de cobro. Cualquier estimación oficial o de firmas de análisis en cadena sobre cuánto ha recaudado el esquema en criptomonedas. Es el dato que falta para saber si esto era un negocio o un piloto.
- Los ocho buques. Si siguen cargando crudo iraní con destino a China después del bloqueo, la lección será la misma que con la flota en la sombra rusa: la designación encarece el flete, no lo detiene.
Lo que queda sobre la mesa es un expediente donde el Gobierno estadounidense reconoce por escrito que un ministerio iraní cobra en bitcoin, y donde lo único realmente bloqueado son ocho cascos de acero y dos razones sociales. El resto, por ahora, sigue navegando.
Documentación: Departamento del Tesoro de EE. UU. (OFAC, comunicado del 29 de julio de 2026), CoinDesk, Decrypt, TFTC, Administración de Información Energética de EE. UU.