Los dos fondos cripto de BlackRock pagaron 70.000 millones por monedas que valían 47.700, y su bitcoin no empata hasta los 83.081 dólares
BlackRock presentó el 6 de agosto los informes trimestrales de sus dos fondos cripto y la prensa se quedó con el titular más fácil: 3.500 millones de dólares se fueron por la puerta en el…

BlackRock presentó el 6 de agosto los informes trimestrales de sus dos fondos cripto y la prensa se quedó con el titular más fácil: 3.500 millones de dólares se fueron por la puerta en el segundo trimestre. Es verdad y es la parte pequeña. En la misma tabla, cuatro páginas más adelante, está la cifra que nadie ha publicado: los 734.261 bitcoins que quedaban en el iShares Bitcoin Trust costaron 61.003 millones de dólares y a cierre del trimestre valían 43.395. Sumando el fondo de éter, los clientes de BlackRock pagaron 69.997 millones por monedas marcadas en 47.689.
Son 22.307 millones de dólares de pérdida latente en dos productos que se vendieron como la puerta institucional al bitcoin. No es una estimación de una firma de analítica ni un cálculo de un hilo de X: es la columna «Cost» frente a la columna «Fair Value» del formulario 10-Q firmado ante la SEC. Y de ahí sale el número que de verdad manda en esta historia, el precio medio al que el mayor fondo de bitcoin del mundo compró sus monedas.
Lo que dice el papel, y de dónde sale el titular de los 3.500 millones
Los dos informes se presentaron el mismo día. En el fondo de bitcoin, las aportaciones por participaciones emitidas fueron de 4.285,9 millones de dólares entre abril y junio, y las distribuciones por participaciones reembolsadas de 7.236,5 millones. La diferencia deja un descenso neto de 2.950,6 millones. En el iShares Ethereum Trust, 943,3 millones de entradas frente a 1.526,7 de salidas, otros 583,4 millones menos. Combinado: 3.534 millones.
El giro interanual que ha circulado es correcto. En el segundo trimestre de 2025 los dos fondos sumaron 13.911,8 millones netos por operaciones de participaciones. Del más 13.912 al menos 3.534 hay 17.446 millones de deterioro. Lo que esa comparación no cuenta es que el número de las participaciones mide una cosa y el patrimonio mide otra. El fondo de bitcoin cerró junio con 43.386 millones de patrimonio, y de los casi 10.000 millones que perdió en el trimestre solo el 29,5% se explica por el dinero que se marchó. El 70,5% restante es precio: 5.409,8 millones de depreciación no realizada y 1.602,9 de pérdida realizada.
El número que está en la tabla y no en los titulares
La tabla de actividad en bitcoin es la parte interesante del documento y la que ningún medio ha leído hasta el final. Trae cuatro columnas: cantidad, coste, valor razonable y ganancia o pérdida realizada. El saldo final a 30 de junio son 734.261 bitcoins con un coste de 61.003.144.500 dólares. Divide y sale un precio medio de compra de 83.081 dólares por moneda. El valor razonable de ese mismo saldo, 43.395.920.710 dólares, implica una marca de 59.101 dólares por bitcoin ese día. La diferencia, 17.607 millones, es el agujero contable del fondo grande.
El fondo de éter está bastante peor. Sus 2.695.456 monedas costaron 8.994,2 millones, o 3.336,8 dólares por unidad, y valían 4.293,9 millones, o 1.593 por unidad. Un 52,3% por debajo del precio pagado. En un solo trimestre acumuló 1.092,4 millones de pérdida realizada, más que el fondo de bitcoin en términos absolutos pese a ser diez veces más pequeño.
| Fondo | Coste declarado | Valor a 30-jun | Coste medio | Diferencia |
|---|---|---|---|---|
| iShares Bitcoin (734.261 BTC) | 61.003 M$ | 43.396 M$ | 83.081 $/BTC | -28,9% |
| iShares Ethereum (2.695.456 ETH) | 8.994 M$ | 4.294 M$ | 3.336,8 $/ETH | -52,3% |
| Combinado | 69.997 M$ | 47.690 M$ | — | -31,9% |
A los precios de esta mañana, 64.981 dólares el bitcoin y 1.916 el éter, la foto mejora sin arreglarse: el hueco de los dos fondos sería de 17.119 millones. Para que el saldo de bitcoin vuelva a empatar hace falta un 27,9% de subida. Para el de éter, un 74,1%.
Los que se fueron cobraron con pérdida, y bastante
Aquí es donde el trimestre deja de ser un debate sobre flujos. Los 106.148 bitcoins que salieron para atender reembolsos tenían un coste de 8.832,5 millones y se entregaron por 7.236,5. Son 83.209 dólares de coste medio contra 68.174 de valor de entrega: una pérdida realizada de 1.595,97 millones, el 18,1% del importe. En el fondo de éter la cuenta es peor todavía. Los 770.839 éteres reembolsados costaron 2.616,2 millones y salieron por 1.526,6, un 41,6% menos.
Compárese con el mismo trimestre del año anterior, cuando el fondo de bitcoin reembolsó 12.590 monedas con una ganancia realizada de 254,4 millones. En doce meses las salidas se multiplicaron por 8,43 y el signo cambió. En el fondo de éter, los 74.771 éteres reembolsados en 2025 se convirtieron en 770.839, un factor de 10,31.
Salieron 106.148 monedas, pero la caja solo perdió 49.483
La cifra de 106.148 bitcoins que ha corrido por los agregadores es bruta y se ha leído como si el fondo se hubiera vaciado en esa cantidad. No es así. En el mismo trimestre el fondo compró 57.190 bitcoins por 4.285,8 millones y vendió 525 más para pagar comisiones. El saldo pasó de 783.744 a 734.261 monedas: un descenso neto de 49.483, menos de la mitad del titular. El fondo de éter bajó de 3.035.336 a 2.695.456 unidades, 339.880 netas frente a las 770.839 brutas.
El detalle del éter merece pararse. El fondo tiene un 52,4% más de monedas que hace un año, 2.695.456 frente a 1.768.573, y su patrimonio es un 2,3% menor: 4.292,9 millones contra 4.395,8. Acumuló bien y le pagaron mal. Eso explica por qué el contrasplit de tres participaciones en una del 4 de agosto era una operación de fontanería y no un remedio.
Más de la mitad de esos reembolsos no se vendió en ningún mercado
La nota al pie que reordena la historia entera es esta, y va literal del documento:
Incluye bitcoin entregado en especie por participaciones reembolsadas de 3.849.850.549 dólares (el coste del bitcoin entregado fue de 4.621.113.665 y la pérdida realizada del bitcoin entregado fue de 771.263.116).
Traducido: de los 7.236,5 millones de reembolsos del fondo de bitcoin, 3.849,9 se pagaron entregando monedas, no vendiéndolas. En el de éter, 904 de 1.526,6. Combinado, el 54,25% de los reembolsos del trimestre se liquidó en especie. Esas monedas no pisaron un libro de órdenes: pasaron de la cuenta del fondo a la de un participante autorizado. Quien lea los 8.763 millones de salidas como presión vendedora en el mercado está contando el doble más de la mitad de la cifra. Y ese es exactamente el negocio en el que Wintermute se registró como broker-dealer el jueves, con la autoliquidación de valores digitales por cuenta propia entre sus nuevas facultades.
La otra cara: la contabilidad no es la cartera de nadie
Cuatro cosas juegan contra la lectura catastrofista. La primera es que el coste medio de 83.081 dólares es una media contable del fideicomiso calculada por coste medio, no el precio de entrada de ningún inversor concreto: quien compró participaciones en enero de 2024 está en verde y la media del vehículo no dice nada de su posición. La segunda es que el patrimonio cae sobre todo por precio, no por huida, y la propia estructura del producto obliga a crear y destruir participaciones sin que eso signifique convicción. La tercera es el asunto de la especie: si más de la mitad se paga con monedas, el fondo no es el vendedor que se le supone.
La cuarta es que agosto va en otra dirección. Según Crypto Briefing, el fondo de bitcoin lleva cuatro sesiones consecutivas de entradas por 604 millones. Contra los 3.534 millones perdidos en el trimestre son el 17%, y harían falta unas cuatro semanas de ese ritmo para tapar el trimestre. También conviene apuntar lo que no cambió: BlackRock cobró 72,1 millones de comisión de gestión en el primer semestre de 2026 frente a 71,7 en el de 2025, un 0,53% más, con el fondo perdiendo 22.177 millones por operaciones. Y para pagarse, el fondo vendió 1.062 bitcoins en seis meses.
Todo esto encaja con lo que contamos el jueves con datos de CryptoQuant, la exposición institucional cayendo de 1,33 a 1,20 millones de bitcoins en tres meses, con una diferencia: aquello era una estimación en cadena de todo el sector, esto es el propio emisor firmando ante el regulador cuánto pagó. Y con lo de esta mañana, un dato de empleo malo que mandó el oro a 4.350 dólares y movió al bitcoin un 1,4%.
- Si el informe anual desglosa por unidades el reparto entre especie y venta en mercado, dato que el 10-Q deja sin abrir y que decide cuánta presión vendedora hubo de verdad.
- El coste medio del tercer trimestre: con compras a precios de 64.000 dólares, cada creación baja los 83.081 y el punto de empate se acerca sin que suba nada.
- Los reembolsos del fondo de éter, que van 1,77 participaciones anuladas por cada una emitida, el desequilibrio más pronunciado de los dos.
- Si el resto de emisores publica cifras de coste comparables cuando presenten sus trimestrales, para saber si los 83.081 dólares son la media del sector o solo la de BlackRock.
- Quién está detrás de los reembolsos. Los documentos no identifican a quien inicia el proceso y los datos 13F del segundo trimestre van llegando estos días.
- Si la racha de entradas de agosto pasa de cuatro sesiones a cuatro semanas, que es el plazo con el que ese ritmo taparía el trimestre.
- La comisión: 72,1 millones en seis meses sobre un patrimonio que cayó un 35,6% desde diciembre significa que el patrimonio medio aguantó, y el próximo semestre lo dirá.
Nada de esto cuestiona que los fondos al contado funcionen: los reembolsos se atendieron, la custodia respondió y el vehículo hizo lo que promete, seguir al precio. Lo que dice el papel es más incómodo y más simple. El producto que se vendió como la forma sensata de tener bitcoin lleva a sus partícipes a un precio medio de compra de 83.081 dólares, y hoy la moneda vale 64.981. Ninguna de las dos cifras estaba en un titular esta mañana.
Datos: formularios 10-Q de iShares Bitcoin Trust ETF e iShares Ethereum Trust ETF presentados ante la SEC el 6 de agosto de 2026 (leídos íntegros), CryptoSlate, Crypto Briefing, CoinGecko. Aritmética de coste medio, punto de empate, saldos netos y proporción en especie: cálculo propio sobre las tablas de los informes.