Coinbase dice que ya no es una apuesta al bitcoin, y el negocio que no depende del bitcoin se quedó por debajo de su propia previsión
Coinbase cerró el segundo trimestre con la mayor cuota de mercado de su historia, un 10,3% de todo el volumen mundial de criptomonedas, y con una pérdida de 359,5 millones de dólares. Las…

Coinbase cerró el segundo trimestre con la mayor cuota de mercado de su historia, un 10,3% de todo el volumen mundial de criptomonedas, y con una pérdida de 359,5 millones de dólares. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo y el mercado se quedó con la segunda: la acción cerró la sesión en 163,55 dólares y se fue a 152,90 en el mercado fuera de hora, una caída del 6,5% que CNBC situó por encima del 7% en algún momento de la tarde.
El dato que explica el castigo no es la pérdida contable, que en esta empresa se mueve sola cada vez que se mueve el precio de sus propias monedas. Es este: el negocio de suscripciones y servicios, la pata que Coinbase lleva dos años vendiendo como aislada de los vaivenes del trading, facturó 555 millones. En mayo, la propia compañía le había puesto un suelo de 565 millones y un techo de 645. Falló por debajo del suelo de su previsión, hecha doce semanas antes.
Tercer trimestre consecutivo por debajo de lo previsto
Los ingresos del trimestre cerrado el 30 de junio fueron 1.220 millones de dólares, un 19% menos que un año antes, cuando la casa facturó 1.500 millones. El consenso estaba entre 1.300 y 1.350 millones según el proveedor que se consulte, y en las tres versiones la cifra publicada quedó corta. La pérdida por acción declarada fue de 1,36 dólares frente a un beneficio de 5,14 en el mismo trimestre de 2025, y en términos ajustados la empresa perdió 40 centavos por acción cuando hace un año ganaba 12.
Ese matiz importa porque desmonta la defensa fácil. Buena parte de la pérdida declarada viene de la norma contable que obliga a valorar las criptomonedas propias al precio del último día del trimestre, la misma mecánica que esta tarde le dio a Strategy una pérdida de 8.220 millones sin vender nada. Pero el número ajustado también salió negativo y también salió peor de lo que esperaba Wall Street, que apuntaba a una pérdida de entre 1 y 17 centavos. El deterioro no es solo un asiento. Es el tercer trimestre seguido en que Coinbase incumple las previsiones de ingresos y de resultado.
La línea de transacciones aportó 599 millones, un 21% menos que en el trimestre anterior y un 22% menos que hace un año. Por dentro, los ingresos del negocio de particulares bajaron un 20% hasta 452 millones con un volumen spot de consumo un 24% inferior, y los institucionales se hundieron un 26% hasta 100 millones. El mercado, en ese mismo periodo, negoció un 25% menos al contado y perdió un 11% de capitalización total.
La pata blindada no está blindada
La tesis de la casa es que ese ciclo ya no manda. Brian Armstrong lo dijo en la presentación de resultados con un dato: el 88% de los ingresos netos ya no viene de negociar bitcoin al contado.
Coinbase ya no es una apuesta únicamente al precio del bitcoin. Todos los servicios financieros están siendo actualizados por las criptomonedas, sea en negociación, en pagos o en préstamos.
El problema es lo que hay dentro de ese 88%. Si se desglosan los 555 millones de suscripciones y servicios, dos tercios dependen directamente de tipos de interés y precios de tokens. Los ingresos por stablecoin, 292 millones, salen del rendimiento de las reservas que respaldan USDC. Las recompensas de cadena, 83 millones, son staking, y el staking se cobra en la moneda que se está validando: si la moneda baja, el ingreso baja aunque el servicio sea idéntico. La directora financiera, Alesia Haas, atribuyó el fallo del trimestre precisamente a eso, a operaciones de USDC en plataforma que se cerraron más tarde de lo previsto y a caídas de precio más pronunciadas de lo que la empresa había modelado.
El reparto sale de restar las tres partidas que la empresa detalla sobre el total de 555 millones. Llamar suscripción a un ingreso que sube y baja con el tipo de la Reserva Federal y con la cotización del ether es una decisión de nomenclatura, no de modelo de negocio.
Reservas de USDC en récord, ingresos por stablecoin a la baja
Aquí aparece la cifra más incómoda del informe, y no la ha explicado nadie. El saldo medio de USDC dentro de los productos de Coinbase alcanzó un récord de 20.000 millones de dólares, un 44% más que hace un año y más del 30% de todo el USDC en circulación. En el mismo periodo, los ingresos por stablecoin cayeron 17 millones interanuales y quedaron 35 millones por debajo de los 327,2 millones que esperaba el consenso de StreetAccount.
Hágase la división: con un saldo un 44% mayor y unos ingresos un 5,5% menores, el ingreso por cada dólar custodiado se contrajo alrededor de un 34%. El tipo de interés no lo explica, porque la Reserva Federal lleva cinco reuniones sin tocarlo y el miércoles tres miembros del comité votaron por subirlo. Queda el otro lado de la ecuación, lo que Coinbase reparte con Circle y lo que devuelve a sus clientes en recompensas por mantener USDC. La empresa no publica ese desglose, y la justificación oficial, que algunas operaciones llegaron tarde, sirve para un fallo contra el pronóstico pero no para una caída interanual con los saldos en máximos. El acuerdo de reparto con Circle, al menos, se autorrenueva en agosto en las mismas condiciones porque Coinbase ya cumplió los requisitos, lo que retira de la mesa una incógnita que llevaba meses pesando.
El récord de cuota que no llega a la caja
La cuota del 10,3% es real y es el tercer trimestre consecutivo de subida, desde el 9,1% de enero a marzo. También es un 13% de mejora relativa sobre un mercado que se contrajo un 25%. Multiplicando ambas cosas, el volumen propio debería haber bajado en torno al 15%. El volumen spot de particulares bajó un 24% y el ingreso institucional un 26%.
La aritmética solo cuadra si la ganancia de cuota está ocurriendo fuera del libro donde Coinbase gana margen. Y hay una pista de dónde: los ingresos de mercados de predicción se duplicaron en un trimestre, un 106% más, hasta superar los 100 millones anualizados, un negocio que hace un año no existía y que esta misma semana un juez federal de Wisconsin ha dejado expuesto a las leyes de juego estatales. Coinbase no publica el desglose de su cuota por producto, así que la lectura es inferencia, no dato.
Lo que salvó el trimestre fue restar
El EBITDA ajustado quedó en 208 millones, un 59% por debajo del de hace un año, y con eso Coinbase encadena catorce trimestres en positivo. La cifra llegó gracias al recorte: los gastos ajustados bajaron un 9% trimestral hasta 1.030 millones después del despido del 14% de la plantilla anunciado en mayo, que dejó 4.321 empleados frente a 4.988 al cierre de marzo, con un coste de reestructuración de 52,4 millones. La guía de gastos del año se recortó a una banda de 4.200 a 4.450 millones, cien millones menos en el punto medio que la previsión inicial de 2026.
Es una palanca de un solo uso. No se puede recortar un 14% de la plantilla cada trimestre, y aun con el recorte hecho el resultado se quedó corto: Oppenheimer había rebajado un 13% su estimación de volumen el 16 de julio y su EBITDA ajustado revisado, 284 millones, seguía un 27% por encima de lo que la empresa entregó.
La otra cara
Nada de esto describe una compañía en apuros de caja. Coinbase pagó el 1 de junio un convertible de 1.300 millones y terminó el trimestre con 8.600 millones en efectivo y equivalentes, ha retirado casi siete millones de acciones propias este año por 1.200 millones y le quedan unos 2.000 millones de autorización sin usar. La cuota récord es un hecho verificable, Coinbase One pasó del millón de suscriptores y la caída de activos en plataforma, de 294.000 a 246.000 millones, la atribuye la empresa sobre todo a las salidas de los ETF de bitcoin, de los que es custodio principal, en el mes que va camino del peor flujo mensual de la historia de esos productos. Excluyendo los ETF, dice, las unidades nativas en plataforma subieron. Los clientes no se fueron; el papel que custodiaba para otros, sí.
Y la propia previsión del trimestre en curso es el número que más pesa. Coinbase declaró 130 millones de ingresos por transacciones hasta el 26 de julio. Son 26 días a cinco millones diarios, frente a los 6,58 millones diarios del segundo trimestre. A ese ritmo, julio a septiembre cerraría alrededor de 460 millones, otro 23% menos.
- Si el ritmo de cinco millones diarios de julio se sostiene o se recupera: la guía de suscripciones para el trimestre en curso, de 500 a 580 millones, apunta en su punto medio por debajo de los 555 millones ya entregados.
- El ingreso por dólar de USDC custodiado. Con saldos en récord y facturación a la baja, la explicación está en el reparto con Circle y en las recompensas al cliente, y ninguna de las dos se publica.
- Los activos en plataforma frente a los flujos de los ETF de bitcoin: la comisión de custodia depende de un patrimonio que Coinbase no controla.
- Cuánto margen queda en el recorte de gastos una vez consumido el despido del 14% y rebajada la guía anual.
- El tramo de inventario del pleito que un juez de Manhattan dejó vivo esta misma mañana, con la palabra colocadora aplicada a su mesa por cuenta propia.
- Los 2.000 millones de recompra sin usar: con la acción en 152 dólares, ejecutarlos o no es la señal más directa de lo que la dirección piensa del precio.
Fuentes: presentación de resultados del segundo trimestre de 2026 de Coinbase, CNBC, SiliconANGLE, Investing.com, TheStreet, estimaciones de LSEG y StreetAccount, Oppenheimer.